Como político fue senador por Burgos (1905-1907) y Huesca (1910-1911), y Diputado a Cortes por Pinar el Río (1891-1892; 1893-1896 y 1896-1898) y por Huesca (1907-1910).[8][9] Como académico y periodista fue profesor de las facultades de Medicina (con cuatro asignaturas) y Derecho (idem), en la Universidad de La Habana[10] y articulista ocasional en la Gaceta de Colonia (Kolnische Zeitung, Alemania),[11] y de política internacional en el Diario de la Marina (Cuba). También codirigió y participó en la revista de ciencias, filosofía y letras El Eco de Cuba (1886-1888). Entre sus publicaciones destacaron: "Programa de las lecciones de Medicina Legal y Toxicología" (1886);[12] "Historia y crítica de la antigua doctrina de los estatutos y principios que los sustituyen en el derecho internacional moderno"(Medalla de oro del Colegio de Abogados de La Habana, en 1889) (1891, 2010);[13] "El problema colonial contemporáneo", como coautor (1895, 1998)[14] y "La explosión del Maine y la guerra de los Estados Unidos con España (1925).[15] El impacto y la importancia de esta última obra, tan reveladora, no pasó desapercibida ni a los servicios secretos americanos ni a la familia real española, que siempre tuvo en gran estima la lealtad y servicio patriótico de su autor.[16][17][18]
Como empresario y promotor filantrópico consiguió para su provincia natal, Pinar del Río, la conexión por ferrocarril con La Habana (1894), también unir por mar ese territorio occidental con Cabo Catoche (México),[19] además de su apoyo financiero para la mejora de las calles de la ciudad y la ampliación del Hospital Civil local. Entre sus aportaciones a la ciudad de La Habana destacan la electrificación soterrada urbana como la de sus tranvías; también el abastecimiento de agua, con su aportación a la canalización de los manantiales de Vento (Acueducto Albear). Además, también ejecutó la compra y difusión de los ferrocarriles de Sagua, Caibarién y Cienfuegos. En España, pudo transportar y regalar a la Escuela de La Moncloa, en Madrid (1901-2), una muestra variada de la propia ganadería del rey Eduardo VII del Reino Unido. También en la capital española colaboró cediendo su residencia privada, de la calle Serrano, a la representación de la familia real rusa,[20][21] asistente a la boda de Alfonso XIII de Borbón con Victoria Eugenia de Battenberg (1906), en la persona de Vladimiro Alexandrovich de Rusia (bisabuelo de María Vladímirovna Románova, nacida en Madrid). Además, pudo ampliar y mejorar la biblioteca privada que heredó de su amigo el periodista, académico y político Emilio Castelar,[22] devolviendo al Museo del Ejército una pieza de gran valor artístico, de esa herencia, que el cuerpo de Artillería le había regalado a Castelar en 1876.[23][24]
Durante la Primera Guerra Mundial, participó en Rusia en una misión sanitaria de médicos ingleses para combatir el tétanos del ejército moscovita (1916-1917), con "éxito satisfactorio", según declararía el General Korniloff. De su apoyo periodístico a la nación francesa durante la Gran Guerra recibió la Legión de Honor, mientras que de la Rusia zarista de Nicolás II, las condecoraciones de San Wladimiro,[25] San Estanislao y Coronel Ruso honorario. También recibió del Reino Unido la condecoración de médico ad-honorem del Rey de la Gran Bretaña y de Italia la orden de comendador de la Corona de Italia (1928)[26] Una Real orden, a propuesta de la Junta Nacional del Comercio Español en Ultramar, le concedió en 1929 la medalla de oro de Ultramar.[27] El rey Alfonso XIII de España, en recompensa a sus méritos, le concedió en 1929 el Marquesado de las Taironas.