Tlacuilas y Retrateras

From Wikipedia, the free encyclopedia

Tlacuilas y Retrateras fue uno de los primeros colectivos de arte feminista en México, fue fundado en mayo de 1983 por Ruth Albores, Consuelo Almeda, Karen Cordero, Ana Victoria Jiménez, Lorena Loaiza, Nicola Coleby, Marcela Ramírez, Isabel Restrepo, Patricia Torres y Elizabeth Valenzuela a partir de un taller sobre arte feminista que impartió Mónica Mayer en la Academia de San Carlos, Escuela Nacional de Artes Plásticas (UNAM).

El nombre del colectivo hace referencia a la tradición náhuatl de los denominados tlacuilos: hombres y mujeres que bajo la protección de la Diosa Xochiquetzal “se enfocaban en la expresión e interpretación del universo de creencias que los pueblos tenían sobre el tiempo, el espacio, su historia y los saberes,[1] pintaban murales y elaboraban códices.

En 1984 Tlacuilas y Retrateras se desintegró poco tiempo después de presentar su polémica obra “La fiesta de XV años”.[2]

Los movimientos sociales y las ideas revolucionarias que recorrían el mundo durante las décadas de los años sesenta y setenta impactaron también en las artes. De manera notable surgieron colectivos con una posición política crítica y activa frente a las problemáticas sociales que evidenciaban las posibilidades del arte para la transformación social.[3]

Como parte de los movimientos que cobraron fuerza en esa época se encuentra la llamada segunda ola del movimiento feminista iniciada en Estados Unidos y Europa. Los cuestionamientos planteados por el feminismo se vislumbran también en los posicionamientos de varias artistas, quienes ejercen "…con mayor ímpetu su derecho a la autorrepresentación, a hablar de sí mismas, a socializar y denunciar las problemáticas a las que se enfrentaban como mujeres partiendo de la consigna lo personal es político. Así, llevaban a cabo una serie de prácticas que incluyen, por ejemplo, la reapropiación de su cuerpo y la reinterpretación positiva de éste, la impugnación de los estereotipos de género, el cuestionamiento de lo concebido como femenino y la participación activa en protestas utilizando elementos estéticos"[4]

En México se organizaron grupos de mujeres feministas en la década de los setenta, y las ideas de liberación femenina que transitaban por el mundo se percibieron también en las prácticas artísticas,[5] Mónica Mayer, Magali Lara, Lourdes Almeida, Yolanda Andrade, Carla Rippey, Rosalba Huerta, Lucila Santiago fueron algunas de las artistas que muestran en su trabajo una reflexión sobre el ser mujeres y su condición en la sociedad. Pero es hasta 1983 cuando se conformaron los primeros colectivos de arte con una posición política abiertamente feminista: Tlacuilas y Retrateras en mayo, Polvo de Gallina Negra en junio y Bio-Arte en el mes de noviembre[6] Los tres colectivos pioneros colaboraron en algunas acciones de manera conjunta aunque cada uno con sus propias especificidades.

Tlacuilas y Retrateras tuvo su origen en el curso sobre arte feminista que impartió Mónica Mayer en la Academia de San Carlos en el periodo de 1983 a 1984. Es a partir del contexto social, las dinámicas grupales y las lecturas de textos escritos por historiadoras, teóricas y críticas de arte como Linda Nochlin y Lucy R. Lippard, que este grupo de artistas visuales, fotógrafas, historiadoras y críticas de arte -alumnas de Mayer- decidieron conformarse como un grupo de arte feminista.[7]

Obra

Véase también

Referencias

Related Articles

Wikiwand AI