Tormenta invernal de Norteamérica de enero de 2026
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La tormenta invernal de Norteamérica de enero de 2026 fue una importante tormenta de invierno y hielo que afectó a gran parte de Norteamérica —desde el norte de México y el sur de Estados Unidos hasta el noreste del país y Canadá— a finales de ese mes. El sistema se desarrolló a partir de una baja en niveles altos el 22 de enero y avanzó gradualmente hacia el este a través del centro de Estados Unidos, descargando una amplia banda de precipitación invernal. Para el 25 de enero, la tormenta ingresó en el noreste, donde comenzó a transformarse en un nor'easter. La racha de vientos y la nieve intensa persistieron en Nueva Inglaterra incluso cuando el sistema se alejó de la costa al día siguiente con lo que dejó tras de sí una combinación de lluvia, aguanieve, lluvia helada y nieve en varias regiones.
Los meteorólogos la describieron como una tormenta «con potencial histórico», debido a su extrema extensión geográfica —en su momento de mayor amplitud abarcó cerca de 3200 km, desde la frontera entre México y Estados Unidos hasta el centro de Canadá—. Veinticuatro gobernadores estatales emitieron declaraciones de emergencia, y se activaron alertas meteorológicas invernales que afectaron a unos 230 millones de personas. La proximidad del sistema provocó la cancelación o postposición de más de 10 000 vuelos en todo el país, además del cierre de carreteras en numerosos estados. La tormenta recibió de manera extraoficial el nombre de «Tormenta invernal Fern» por parte del canal The Weather Channel.[1][2][3]
Hasta el 26 de enero, se confirmaron cincuenta fallecimientos relacionados con la tormenta. Más de un millón de usuarios sufrieron cortes de electricidad, concentrados principalmente en el sur de Estados Unidos, donde una peligrosa tormenta de hielo provocó la caída de líneas eléctricas y árboles por el peso acumulado. Las condiciones heladas generaron además una circulación extremadamente peligrosa. En términos de acumulación, se registró una extensa franja de nieve de entre 30 y 60 cm desde Texas hasta Maine, batiéndose récords diarios de nevada en varias localidades del sur. En los estados del Atlántico Medio y el Noreste, donde el sistema adquirió características de nor'easter, varias ciudades del corredor de la Interestatal 95 —en especial Filadelfia y Nueva York— recibieron la mayor acumulación de nieve en cinco años, superando incluso la registrada durante un nor'easter en febrero de 2021.
A mediados de enero de 2026, los meteorólogos comenzaron a pronosticar que una tormenta invernal de gran escala afectaría una vasta porción de Estados Unidos continental.[3] El fenómeno tuvo su origen en una perturbación en la atmósfera superior que alargó el vórtice polar —normalmente situado sobre el norte de Canadá y Alaska—. Se pronosticó que el aire frío resultante interactuaría con la humedad procedente de la costa de California y del golfo de México, lo que generaría hielo y nieve en amplias zonas de Norteamérica, especialmente en Estados Unidos.[4]
La tormenta se formó el 22 de enero en el océano Pacífico como una baja de núcleo frío que se desplazaba hacia el sureste en dirección a la península de Baja California. Debido a su gran magnitud e impacto previsto, un avión Gulfstream IV-SP de la NOAA sobrevoló el sistema para recopilar datos y mejorar la precisión del pronóstico.[5][6] El sistema se desarrolló sobre las Grandes Llanuras hacia el mediodía del 23 de enero,[7] cuando una amplia vaguada se consolidó sobre las llanuras y las Montañas Rocosas.[8] La precipitación invernal asociada al sistema comenzó a avanzar hacia el este, inicialmente en forma de aguanieve y lluvia helada, que se extendió por el norte de Texas, el sur de Oklahoma y Arkansas.[9][10] Esa misma noche, la precipitación cambió a nieve en el centro y este de Oklahoma y el extremo occidental de Arkansas, con una humedad creciente que llegó a generar tasas de nevada de hasta 2.5 cm por hora.[11] La nieve comenzó a caer en el centro de Arkansas durante las primeras horas del 24 de enero.[12]
Hacia las 15:00 UTC del 24 de enero, el Centro de Predicción Meteorológica (WPC) comenzó a emitir boletines de resumen sobre el sistema, dado que una onda de baja presión se había establecido a lo largo de un frente frío cerca de la costa del golfo, coincidiendo con una cresta barométrica sobre las llanuras.[13] Se emitieron varias alertas y avisos de tornado en Alabama, Georgia y Florida, con ráfagas de 114 km/h registradas en Montgomery, Alabama.[14] Posteriormente, el sistema experimentó una ciclogénesis de tipo B de Miller al formarse una nueva baja costera frente al sureste el 25 de enero, que se intensificó al desplazarse hacia el norte cerca de Nueva Inglaterra y al sur de cabo Cod en la madrugada del día siguiente.[15] A medida que el sistema se alejaba de la costa y la nieve amainaba, el WPC emitió su último boletín de resumen a las 21:00 UTC del 26 de enero.[16]
Preparaciones
Estados Unidos

Más de veinte gobernadores estatales emitieron declaraciones de emergencia como medida preventiva.[17][18][19] El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) activó una extensa franja de alertas invernales —que incluyeron advertencias por tormenta invernal y por tormenta de hielo— desde la región de las Cuatro Esquinas hasta el noreste del estado de Maine, abarcando un tramo de unos 3200 km y afectando a más de 230 millones de personas.[19] Durante el periodo del 23 al 25 de enero, el número de condados bajo aviso de tormenta invernal fue el más alto registrado hasta entonces.[20][7] Como medida de preparación, se activaron unidades de la Guardia Nacional en doce estados.[21] Las cancelaciones de vuelos superaron las 560 hacia las 16:40 EST del 23 de enero, se acercaron a 4000 el 24 de enero y sobrepasaron los 9000 el 25 de enero.[22] Decenas de trenes de Amtrak fueron cancelados[23] y varios eventos deportivos se pospusieron.[24]
En el sudoeste, la gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, decretó el estado de emergencia y destinó 200 000 dólares a las comunidades afectadas.[25] Por su parte, el gobernador de Texas, Greg Abbott, declaró la emergencia el 21 de enero, movilizando a la División de Gestión de Emergencias (TDEM).[26] Esta situación llevó a la cancelación del evento Fan Fest de los Texas Rangers[27] y a que DoorDash activara su protocolo por clima severo, suspendiendo operaciones en el noroeste de Texas entre el 23 y 24 de enero debido a las peligrosas condiciones viales.[28]

En la región sur, se sucedieron declaraciones similares: la gobernadora Kay Ivey para 19 condados del norte de Alabama;[29] Sarah Huckabee Sanders en Arkansas, autorizando 250 000 dólares para emergencias;[30] Brian Kemp en Georgia, movilizando a 500 guardias nacionales;[31] y Jeff Landry en Luisiana, cuya Oficina de Seguridad Nacional activó su equipo de crisis.[32] En este estado, los residentes se abastecieron de leña,[33] el Departamento de Transporte preparó equipos y deshielo,[34] y la empresa Entergy monitoreó el suministro eléctrico.[35] Asimismo, declararon la emergencia los gobernadores Tate Reeves en Misisipi[36][37] y Josh Stein en Carolina del Norte.[38]

En el Atlántico Medio, se adoptaron medidas escalonadas: Virginia declaró la emergencia bajo la gobernadora Abigail Spanberger;[27] Virginia Occidental y Maryland se acogieron a un estado de preparación;[39][40] y en este último, la Universidad de Maryland adelantó la fecha de incorporación para el segundo semestre.[41][42] La ciudad de Nueva York, bajo declaración de emergencia de la gobernadora Kathy Hochul, canceló la votación anticipada para elecciones especiales,[43] cerró el aeropuerto LaGuardia y suspendió servicios de transporte.[44] Nueva Jersey clausuró todos sus parques estatales,[45] y Pensilvania interrumpió el servicio de transporte SEPTA.[46] También declararon emergencia los gobernadores Wes Moore (Maryland),[47] Mikie Sherrill (Nueva Jersey),[48] Josh Shapiro (Pensilvania),[49] Matt Meyer (Delaware),[50] Patrick Morrisey (Virginia Occidental)[51] y la alcaldesa de Washington D. C., Muriel Bowser.[52]
En el medio oeste, el gobernador de Indiana, Mike Braun, emitió una declaración de emergencia y desastre estatal el 24 de enero, anticipando acumulaciones de nieve de 30 a 46 cm.[53][54][55] En Iowa, las bajas temperaturas provocaron cancelaciones y retrasos escolares;[56][57][58] en Misuri, el gobernador Mike Kehoe activó a la Guardia Nacional y su Centro de Operaciones de Emergencia;[59] en Kansas, la gobernadora Laura Kelly decretó el estado de desastre;[60] y en Ohio, el gobernador Mike DeWine suspendió los procedimientos de compra estatales para adquirir recursos de emergencia.[61] En el valle de Ohio, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, declaró la emergencia para todo el estado, lo que provocó el aplazamiento de un partido de los Memphis Grizzlies.[62][63] Kentucky, bajo declaración de emergencia del gobernador Andy Beshear,[64] vio cómo el condado de Nelson emitía su propio estado de emergencia[65] y numerosas localidades decretaban emergencias por nieve. En Ohio, el Departamento de Transporte movilizó 1500 quitanieves.[66] Finalmente, en la zona de Nueva Inglaterra, el gobernador de Connecticut, Ned Lamont, declaró la emergencia e impuso una prohibición de circulación estatal para vehículos pesados y remolques entre el 25 y la mañana del 26 de enero.[67] El aeropuerto Tweed New Haven cerró durante la tormenta.[68]
Canadá
El organismo Environment and Climate Change Canada (ECCC) emitió una advertencia de tormenta invernal de nivel naranja el 24 de enero para el área metropolitana de Toronto, pronosticando acumulaciones de entre 20 y 40 cm de nieve.[69] En las provincias marítimas, el ECC emitió alertas amarillas por tormenta invernal para el sur de Nueva Escocia y avisos de nevadas para el resto de esa provincia y para la mitad sur de Nuevo Brunswick el 25 de enero. Asimismo, se mantuvo un aviso meteorológico especial vigente para la Isla del Príncipe Eduardo.[70]
México
El Servicio Meteorológico Nacional activó una alerta por condiciones invernales para el norte del país el 23 de enero.[71] Como consecuencia, se suspendieron las clases en el estado de Tamaulipas debido a las bajas temperaturas registradas.[72]




