El núcleo poblacional de Forcall puede remontase al Neolítico, pese a que la actual población de Forcall tenga su origen en unas alquerías árabes, que debieron ser conquistadas en el año 1235 aproximadamente, por las tropas de Gil Garcés de Azagra y Benito de Torres, oficiales de Blasco de Alagón. El 2 de mayo de 1264 Forcall adquirió la categoría de villa, bajo la jurisdicción de Morella, procediéndose a su fortificación en el año 1361.[1]
A lo largo de los años, Forcall se enfrentó numerosas veces a Morella, hasta que finalmente su independencia en 1691.[1]
Tuvo una gran importancia durante las guerras carlistas, convirtiéndose en una zona para prisioneros, Forcall sirvió de prisión a 3.000 prisioneros isabelinos capturados por el general Cabrera.[1]
Por otro lado, la dispersión y el reparto de las tierras que ha sido típicas de la zona valenciana, ha dado lugar a la construcción en los pueblos de las masías. Forcall no es una excepción y a lo largo de su término municipal se pueden contemplar un gran número de estos caseríos donde la gente habitaba estas edificaciones, cultivaba y trabajaba las tierras que las rodeaban, cudaban el ganado y pastoreaban los rebaños…[3]
Pero con la llegada de la industrialización y la mejora de los medios de comunicación se produce un continuo abandono de estas masías e incluso de pueblos enteros, desplazándose la población a las ciudades en busca de mejores oportunidades.[3]
Por otro lado las mejoras en los sistemas productivos así como en los tractores y medios de comunicación y trabajo en general hicieron que el agricultor pudiera ir a vivir a núcleos poblacionales que le permitieran contar con mejores condiciones de vida, tales como agua corriente o luz eléctrica.[3]
Los caseríos se transforman en simples explotaciones ganaderas o bien son abandonados, cultivándose las tierras cercanas.[3]
En Forcall quedan muy pocos caseríos habitados, aunque tienen un papel fundamental en la vigilancia de las tierras. Además, esta forma de vida, en Forcall, ha dejado construcciones de importancia artística considerable y que actualmente están catalogadas como Bien de Interés Cultural.[3]
Se tiene constancia documental de la existencia de la torre según el profesor Eixarch, en 1532, conociéndosele por diferentes nombres a lo largo del tiempo, como en 1661 que se la conocía como "Torre de Gaspar Gil, en el río Chiva” o "Torre de los Pobills de Gaspar Gil"y en 1710 se conoce como " Torre de Lucas”. Se la comienza a denominar como Torre Dinisio a partir de los documentos de 1745.[3]
La casa estuvo habitada por diferentes familias a lo largo del tiempo, dejándose abandonada a partir de mediados del siglo XX.[3]