Se trata de un conjunto de torre, casona y capilla. Diversas construcciones posteriores rodean la torre, elemento original, por lo que sólo queda libre su cara norte. La torre, de planta cuadrada, gran altura y cornisa almenada, puede tener su origen en el siglo XIV, aunque no se ha llegado a datar de forma efectiva. Algunos autores retrasaron su datación hasta el Reino de Asturias.[3] Cuenta con cuatro ventanas trilobuladas, lo que le hace un ejemplo único en las torres asturianas. Más que elemento defensivo, podría haberse tratado de una construcción de prestigio.[4]
La capilla se adosa al lado occidental. Se cubre con sencilla bóveda estrellada con nervios moldurados y se accede a ella por un gran arco de medio punto. La casona es de planta alargada y dos pisos con balcones enrasados.
En 2019 se realizó una recuperación parcial con destino a su uso como recurso turístico.[5]