Dicha torre fue el segundo gran proyecto de renovación que Anthony Salvin recibió en la Torre de Londres después de su trabajo en la Torre Beauchamp. Fundó su extensa obra de restauración medieval de toda la torre. Después de que varios edificios en las inmediaciones de la Torre de Sal fueran demolidos en 1846, quedó claro que partes de las piedras de ésta habían sido reemplazadas descuidadamente por ladrillos a lo largo de los siglos. Después de la inspección de la torre, el príncipe consorte Alberto exigió una restauración integral de toda la fortaleza bajo un plan general. Encargó esta obra a Salvin, quien empezó su plan por esta torre.[3]
Su nombre viene por la actividad principal que era la de almacenamiento de sal, acción que ha repercutido en el cuidado de la roca por el desgaste de las sales. A finales del siglo XX, los 20 a 25 milímetros superiores de las paredes ya estaban desgastados en algunas áreas. En 1974 se llevó a cabo un extenso trabajo de desalación que redujo el contenido de sal en la mampostería entre un 57 y un 76%. Sin embargo, después del trabajo ya era evidente que la sal estaba saliendo de los cimientos y la tierra, por lo que probablemente este no sea un resultado permanente.[4]
Era una de las torres de la fortaleza en la que se solían encerrar a los prisioneros. En ella pudo encerrarse a John Baliol, rey de Escocia entre 1296 y 1299.[5] En el siglo XVI albergó, junto con la Torre Martin, a la mayor parte del clero católico que estuvo preso en la Torre de Londres como parte de los conflictos religiosos de la época. En la Torre de Sal, en el año 1561, uno de los clérigos, Hugh Draper, dejó el más destacado de todos los grabados de prisioneros: un detallado reloj astronómico en la pared.[2]