Se servía tradicionalmente al inicio de las comidas de la época de la vendimia. Como en todo el suroeste de Francia, se hacía con manteca de cerdo, pato o oca, ya que no se empleaba aceite de oliva para cocinar. La sopa se adereza con un chorrito de vinagre, se espesa con yema de huevo y se vierte sobre rebanadas de pan.[3][2]
Puede hacerse sin ajo y con nata y leche.[2]