Trabuco
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El trabuco es un arma de fuego de avancarga, de grueso calibre, con un cañón corto y usualmente acampanado. Es un predecesor de la escopeta, adaptado para servicio militar y defensivo.[1] El término dragón designa un trabuco recortado al tamaño de una pistola. Fue utilizado en el siglo XVIII.[2][3]
Durante la Edad Media existió un arma de asedio, también llamada trabuco o, más frecuentemente, fundíbulo o trabuquete, es una clase de catapulta que no tiene nada que ver con el arma de fuego. Consistía básicamente en una enorme palanca que basculaba sobre un punto muy cercano a uno de sus extremos, del que pendía un enorme peso, que, al ser liberado, arrojaba el proyectil alojado en una honda suspendida del otro extremo. Al funcionar con un movimiento suave y progresivo, su estructura no sufría golpes, como le sucedía, por ejemplo, a la catapulta.
Del italiano buco, y este del latín, se refiere al ‘hueco’ o ‘boca’. Trabuco sería una derivación de ‘por la boca’, o ‘a través del hueco’, expresión que hace referencia tanto a su condición de arma de avancarga como a su boca acampanada.
Construcción
El trabuco era una escopeta primitiva, siendo usado en roles similares. Aunque en varios relatos de ficción se menciona que el trabuco era cargado con chatarra menuda o grava, esto dañaría el cañón del arma; era habitualmente cargado con perdigones. Los cañones podían estar hechos de bronce o acero, pero su acampanamiento no era para incrementar la dispersión de los perdigones sino para facilitar la carga del arma. La boca acampanada es la característica definitoria de los trabucos, diferenciándolos de las carabinas de grueso calibre; la distinción entre el trabuco y el mosquetón es menos clara, ya que los mosquetones también podían cargarse con perdigones y algunos tenían la boca acampanada.[4][5][6] Los trabucos eran típicamente muy cortos, con cañones de una longitud menor a 60 cm, en una época en que el cañón de un mosquete medía más de 90 cm.[7][8] Una fuente que describe armas, de inicios hasta mediados del siglo XVII, indica que la longitud del cañón de un dragón con llave de rueda es de unos 28 cm, en comparación con los 41 cm de longitud de un trabuco.[2]
