El tratado afirmaba la necesidad de consultas periódicas entre Francia y Alemania Occidental para todas las cuestiones importantes relacionadas con defensa, educación y juventud. Asimismo, el tratado establece la necesidad de cumbres periódicas de alto nivel, de tal forma que los jefes de Estado y de gobierno de ambos países deben reunirse al menos dos veces al año y los ministros de asuntos exteriores cada tres meses, para garantizar de esta forma una cooperación cercana entre ambos países.[1]
El primer encuentro entre los dos jefes de Estado tuvo lugar en el domicilio privado de Charles de Gaulle en Colombey-les-Deux-Églises en septiembre de 1958. Desde entonces, los jefes de Estado franceses y alemanes han mantenido una relación cercana, considerada con frecuencia como el motor de la integración europea
Además, se estableció una comisión interministerial para coordinar y supervisar la cooperación entre ambas naciones. La comisión está formada por altos funcionarios de cada uno de los ministerios involucrados.