Triple crimen de General Rodríguez
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| Triple crimen de General Rodríguez | ||
|---|---|---|
| Lugar |
General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, | |
| Blanco | Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina | |
| Fecha | agosto de 2008 | |
| Tipo de ataque | Secuestro y torturas, seguido de homicidio. | |
| Muertos | Tres | |
| Sospechoso |
Martín Lanatta Cristian Lanatta Víctor Marcelo Schillaci | |
El triple crimen de General Rodríguez hace referencia al asesinato de los empresarios farmacéuticos Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, que fueron hallados en aquella localidad de la provincia de Buenos Aires. El crimen tuvo lugar en agosto de 2008.[1] El caso tiene vínculos con el tráfico ilegal de efedrina.
El 7 de agosto de 2008, se denunció la desaparición de los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Se habían reunido en un supermercado en Sarandí, partido de Avellaneda, Buenos Aires. Fueron encontrados en General Rodríguez el 13 de agosto. Tenían disparos y quemaduras, y había evidencia de torturas recientes.
La viuda de Forza aseguró que se trataba de un mensaje mafioso y que su esposo pagaba $250.000 pesos a "La Morsa". El seudónimo corresponde a una persona no identificada. Forza era el único que había manifestado temor antes del secuestro. Estaba preocupado porque había sido amenazado por otro joven empresario, que actualmente tiene una causa abierta por tráfico de drogas ilícitas a los Estados Unidos. Ibar Esteban Pérez Corradi [2]había sido denunciado por Sebastián Forza meses antes del asesinato.[3] La farmacia de José Luis Salerno, un antiguo socio de Ferrón, había cerrado. Forza y Ferrón proveían un laboratorio en Ingeniero Maschwitz para la manufactura de drogas ilegales que luego se exportaban a México. Días antes Forza había dicho a su mujer que Corradi lo quería matar. Aparentemente, no le había devuelto una importante suma de dinero que le había prestado. Siempre se sospechó que esa plata era para comprar efedrina, un precursor químico que se utiliza para la elaboración de drogas sintéticas.[3]
La importación de la efedrina había sido restringida meses atrás, limitando sus operaciones.[cita requerida]
Cristian Lanatta, Martín Lanatta, Víctor Schilacci y Marcelo Schilacci fueron detenidos y condenados a cadena perpetua por los asesinatos. Ibar Pérez Corradi continuó prófugo hasta el 19 de junio de 2016, cuando fue detenido en la triple frontera de Paraguay.[3]
Una semana antes de las elecciones de 2015 Jorge Lanata (sin vínculos con los Lanatta) dijo que Aníbal Fernández era "La Morsa".[4] Sin embargo, días después ya ante la justicia, Salerno dijo no tener datos sobre ello.[4][5] Martín Lanatta, uno de los tres condenados negó conocer a Fernández. "No lo conozco, no tengo trato con él. La única coincidencia es que somos de Quilmes", "Soy víctima de una operación política", esgrimió y apuntó directamente a Elisa Carrió como parte de una campaña para ensuciar a su entonces rival político.[6] Mariela Juncal, esposa de Martín Lanatta, aseguró que su marido "jamás" nombró a Aníbal Fernández durante los quince años de matrimonio, ni se había hablado de ningún apodo conocido como Morsa.[7][8]
Aníbal Fernández, candidato a gobernador de Buenos Aires, aseguró que se trataba de una operación mediática del PRO llevada adelante por María Eugenia Vidal para ganar las elecciones en la provincia.[9] Tras conocerse los resultados y la victoria de Vidal, los guardiacárceles abrieron la celda de Martín Lanatta para celebrar la victoria de Vidal, llegando a abrazarse con los detenidos.[10][11] La esposa de uno de los condenados afirmó no saber porque mentían.[7] Pocos días después de asumir María Eugenia Vidal, rival de Aníbal Fernández, como gobernadora, la custodia de los Lanatta fue levantada.[12] Los Lanatta y Schillaci fueron trasladados al área de Sanidad del penal, para quedar alejados del resto de la población penal, su custodia integrada por oficiales mayores del SPB fue levantada.[13] Fernández apuntó al equipo de Periodismo para todos y señaló que el escape de los acusados por el triple crimen es un "cobro" recibido por intentar involucrarlo. "Un asesino mató a tres pibes y está prófugo porque cobró un favor". "Me enlodaron de la mejor manera que pudieron para intentar sacar una ventaja electoral. Todos sabíamos que para hacer semejante cosa algo iba a cobrar. Todos suponíamos que era guita. No. Era guita y esto que pasó ahora", apuntó Fernández.[14][15] Fernández acusó a Vidal de liberar a los asesinos, "Liberó a tres homicidas narcos que le dieron una mano para ganarme.[16] La diputada de Proyecto Sur Victoria Donda también señaló como responsable de la fuga a María Eugenia Vidal.[17] También fueron señalados los vínculos del entonces esposo de María Eugenia Vidal, Ramiro Tagliaferro, con personajes vinculados al narcotráfico a los que sumó a su gobierno.[14][18]