El Tsukuba después del reacondicionamiento de 1913.
Siendo el primero de los buques de la entonces novedosa clase homónima, el Tsukuba fue enviado a una gira de relaciones internaciones poco después de ser botado. Primeo atendió la revista naval internacional en Estados Unidos, donde fue inspeccionado por el presidente Roosevelt en la Jamestown Exposition; después navegó a Portsmouth, Reino Unido, para ser presentaro ante la Alianza anglo-japonesa; luego atendió la 25.ª edición de la Regata de Kiel, recibiendo la visita oficial del emperador Guillermo II; luego siguió a varios importantes puertos europeos (en Países Bajos, Francia e Italia), y finalmente regresó a Japón vía el canal de Suez y el Índico, es decir, circunvalando el globo.
El 14 de enero de 1917, durante la Primera Guerra Mundial, el Tsukuba explotó mientras se encontraba en el puerto de Yokosuka. Unos 200 tripulantes murieron inmediatamente y más de 100 se ahogaron cuando el crucero de batalla se hundió en aguas poco profundas en menos de veinte minutos, con una pérdida total de 305 hombres.
La onda expansiva de la explosión rompió ventanas en Kamakura, a más de doce kilómetros de distancia. En el momento del desastre, más de 400 tripulantes estaban de permiso en tierra, razón por la que sobrevivieron tantos. La causa de la explosión se atribuyó posteriormente a un incendio en su polvorín, posiblemente por combustión espontánea debido al deterioro de la pólvora Shimose de sus proyectiles.
Los mástiles, el puente y las chimeneas del buque permanecieron sobre el agua y, posteriormente, su casco fue izado y utilizado como blanco para el entrenamiento de la aviación naval. Fue retirado formalmente de la lista de la marina el 1 de septiembre de 1917 y desguazado en 1918.