Turismo en Zanzíbar
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El turismo en Zanzíbar incluye la industria turística y sus efectos en las islas de Unguja (conocida internacionalmente como Zanzíbar) y Pemba en Zanzíbar, una región semiautónoma en la República Unida de Tanzania.[1] El turismo es el principal generador de ingresos para el archipiélago, superando incluso a la lucrativa exportación de la producción agrícola y proporcionando aproximadamente el 25% de los ingresos.[2] El principal aeropuerto de la isla es el Aeropuerto Internacional de Zanzíbar, aunque muchos turistas vuelan a Dar es Salaam y toman un ferry a la isla.[3]

El Gobierno de Zanzíbar desempeña un papel fundamental en la promoción del sector.[4] El número de turistas recibidos en 2025 fue de 917.167 personas.[5]
El aumento del turismo ha generado importantes impactos ambientales y efectos mixtos en las comunidades locales, que se esperaba que se beneficiaran del desarrollo económico, pero que, en gran medida, aún no lo han hecho.[2][6] Las comunidades han presenciado una creciente degradación ambiental, y ese flujo de turistas ha reducido el acceso de las comunidades locales a los recursos marinos y costeros que son el centro de la actividad turística.[2]
Historia
La oportunidad de desarrollar una industria turística en Zanzíbar surgió por primera vez en la década de 1980.[1][2] En 1985 solo había 19.000 turistas anuales.[2] La reestructuración de la economía en la década de 1980 debido a la Ley de Protección de Inversiones instituida a instancias del Fondo Monetario Internacional permitió una expansión de los negocios locales dedicados a la industria.[1] El mayor crecimiento de alojamientos y hoteles basados en IED en las islas ha permitido un crecimiento del turismo de Italia, el Reino Unido, otras partes de Europa y África.[1]
En los años 2011 y 2012, dos transbordadores turísticos se hundieron cerca de las islas.[2] En 2024, el número de llegadas internacionales alcanzó un récord de casi 737.000, un aumento del 15,4% con respecto a 2023,[7] en 2025 ese número aumentó a 917.167 turistas.[5] Para entonces, el turismo representaba casi un tercio del PIB total de Zanzíbar.[8]
Actividad gubernamental
El turismo en la región es promovido tanto por la Comisión de Autoridad Turística de Zanzíbar como por la Junta de Turismo de Tanzania.[1] La naturaleza semiautónoma de Zanzíbar hace que el análisis de la situación sea más similar al de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo.[1] Un estudio de 2014 encontró que las prácticas de planificación, políticas y gobernanza para la industria turística local eran deficientes.[1] Además, la corrupción generalizada ha llevado a que los funcionarios gubernamentales protejan a los inversionistas y propietarios de hoteles, muchos de los cuales no forman parte de la economía local.[2]
Atracciones
Las principales atracciones de Zanzíbar son el turismo costero, la fauna terrestre, los paseos en dhow y las rutas de las especias.[9][10]
Stone Town

La capital de Zanzíbar es la ciudad homónima, el sector antiguo de dicha ciudad es la histórica Stone Town, capital del sulfanato de Zanzíbar, sede de gran parte de la industria turística de la isla. También es Patrimonio de la Humanidad. La ciudad alberga numerosos sitios históricos y culturales, entre ellos el cementerio de Makusurani (donde están enterrados muchos de los antiguos gobernantes árabes de las islas), la Casa de las Maravillas (un edificio de cuatro plantas que fue el primer lugar de las islas con luz eléctrica), los baños persas de Hamamni y Kidichi (los primeros baños públicos de la isla), las ruinas de Dunga (ruinas de un palacio construido en el siglo XV por los gobernantes de la época) y el Museo Conmemorativo de la Paz, un museo histórico nacional que detalla la historia del archipiélago. [11][12]
Turismo costero

Zanzíbar cuenta con numerosas playas y aguas cristalinas del Océano Índico, así como con arrecifes de coral y piedra caliza que permiten la practica de buceo y esnórquel. Estas actividades se realizan en parques marinos. Entre la fauna marina que se puede observar se encuentran delfines, morenas, peces león, pulpos y langostas. Los turistas también pueden dar un paseo en dhow (una embarcación a vela de origen árabe) alrededor de las pequeñas islas, contemplar la puesta de sol y disfrutar de refrigerios a bordo. Algunos de estos espacios marinos contribuyen a la preservación de ecosistemas importantes, como el Parque Marino de Chumbe.[13] [14]
Tour de especias
La ciudad de Zanzíbar es famosa por sus recorridos de especias. Los turistas visitan las diversas plantaciones de coco y especias de la isla. Zanzíbar es conocida por su variedad de especias, utilizadas en la elaboración de alimentos, cosméticos y medicinas. Entre las frutas disponibles se encuentran el plátano, el coco, la lima, la yaca y el árbol del pan. Las especias incluyen clavo, nuez moscada, pimienta negra, vainilla y cilantro. Zanzíbar también es conocida por sus granjas de sal y algas.[15][16][17]
Reservas naturales isleñas

El bosque de Jozani (Parque nacional de la Bahía Jozani Chwaka) se ubica en la región centro-oriental de la isla Unguja y consiste en un extenso manglar . Este bosque alberga al raro mono colobo rojo, así como 40 especies de aves y 50 especies de mariposas.[18][19] El parque Kidike Root Site ubicado en la isla dePemba, es un excelente lugar para observar al zorro volador de Pemba, una especie de murciélago en peligro de extinción, endémico de la isla.[20] La reserva forestal Ngezi de 14,4 kilómetros cuadrados, está situada cerca de la esquina noroeste de la isla de Pemba, que tiene un bosque denso que se extiende hasta la costa.[21]
Desafíos

Economía local
Un estudio de 2015 concluyó que la economía turística no contribuía a un crecimiento favorable a la población más vulnerables.[6] Hay pocas pruebas de que el turismo haya contribuido a la disminución de la pobreza; este sector beneficia principalmente a los conglomerados multinacionales y a las cadenas hoteleras. [2] [22]

Aunque se generan muchos empleos en la industria turística, no todo este beneficia a la mano de obra local.[1] Las estimaciones de 2009 sobre los trabajadores de la industria turística sugirieron que el 83% de los trabajos no cualificados en hoteles y el 70% en restaurantes, pero solo el 46% de los puestos directivos en hoteles, y apenas el 11% en restaurantes, estaban ocupados por población local de Zanzíbar.[1] Las oportunidades de desarrollo profesional en la isla, por ejemplo el Instituto de Hotelería y Turismo de Zanzíbar, son demasiado caras para los locales.[1] Un artículo de 2020 destacó a miles de hombres masái que emigran para unirse a la industria turística en la isla y utilizan su vestimenta étnica para vender bienes y servicios, incluido el trabajo sexual.[23]
La mayoría de los alimentos consumidos en el sector turístico no pueden producirse localmente, lo que aumenta los precios para la comunidad local.[1]
Recursos hídricos
Los turistas llegan a consumir hasta quince veces más agua que la población local, lo que, sumado a factores como la intrusión salina y la escasez general de agua, genera importantes desafíos en términos de equidad en el acceso al agua.[24] [25]
Residuos y daños a los ecosistemas locales
La creciente industria turística está generando una cantidad significativa de desechos plásticos marinos y desechos humanos provenientes de vertidos de aguas residuales sin tratar.[26][27] El vertido ilegal en tierra y mar se ha convertido en un grave problema en toda la región; el único vertedero de Zanzíbar en Kibele está masivamente saturado, y solo la mitad de todos los desechos llegan a su disposición final. El turismo representa el 80% de los desechos producidos en Unguja.[22]
Cambio climático
El 45% de la economía local depende del ecosistema marino, incluyendo gran parte del turismo.[28] Sin embargo, debido a que gran parte de la infraestructura y el turismo se encuentran en la costa, muchos destinos turísticos ya están experimentando problemas como la intrusión salina, aumento del nivel del mar y erosión costera, y se espera que todo esto empeore a medida que continúe el aumento del nivel del mar. [28] Otros factores y riesgos incluyen el aumento de las temperaturas y la incertidumbre sobre el futuro del suministro de agua potable.[28]
Las autoridades gubernamentales, coordinadas por la Oficina del Primer Vicepresidente, están trabajando en la elaboración de un Marco Nacional de Respuesta al Cambio Climático que incluya nuevas normas y mecanismos para hacer frente a las amenazas que se ciernen sobre el sector turístico.[28] Los actores consideran que la eficacia de la adaptación al cambio climático se ha visto obstaculizada por la falta de recursos y experiencia necesarios para implementar los programas.[28]
Galería de imágenes
- Playa de la costa oeste de Zanzíbar
- Colobo rojo de Zanzíbar