Turoqua
antigua ciudad romana, correspondiente a la actual ciudad de Pontevedra
From Wikipedia, the free encyclopedia
Turoqua fue una antigua ciudad romana, situada en el actual casco histórico de la ciudad española de Pontevedra.[1][2]
| Turoqua | ||
|---|---|---|
| Ciudad romana y sitio arqueológico | ||
|
Localización de Turoqua en Península ibérica | ||
| Coordenadas | 42°26′05″N 8°38′42″O | |
| Entidad | Ciudad romana y sitio arqueológico | |
| • País | Imperio romano | |
| • Provincia |
Tarraconense Gallaecia | |
| Fundación | siglo I a. C. | |
| Correspondencia actual |
Pontevedra | |
Historia
Los orígenes de Pontevedra dentro de la época romana se remontan al siglo I y se relacionan con la antigua mansión o villa marinera Turoqua (Torre sobre el agua), situada en la Vía XIX, una de las principales rutas viarias del noroeste peninsular. Esta vía, que conectaba Bracara Augusta (Braga) con Asturica Augusta (Astorga), articulaba un intenso tránsito comercial y administrativo, y su paso por el territorio pontevedrés otorgó a la futura ciudad un papel relevante dentro de la red de comunicaciones de la Gallaecia romana.[3][4][5][6][7]
Turoqua no contó con los grandes elementos monumentales propios de las civitates mediterráneas, como teatros o anfiteatros, pero se consolidó como un nodo estratégico, tanto terrestre como marítimo. Su emplazamiento, vinculado a las rías y a los recursos naturales de la costa atlántica, favoreció su integración en los procesos económicos de los siglos I y II, especialmente en la explotación y comercialización de los productos marinos.[3]
Dentro de esta infraestructura viaria, la mansión contaba con un puente romano, considerado el antecesor del actual puente del Burgo, cuya estructura medieval se habría levantado sobre ese paso antiguo. Esta obra facilitaba la comunicación en la Vía XIX y reforzaba el carácter estratégico del enclave.[1]
En torno al acceso al puente sobre el Lérez se asentó la mansión de Turoqua en el siglo I, una ubicación excepcional dentro de la red viaria romana, que normalmente evitaba las zonas inundables o inmediaciones de los ríos. Su función principal era proteger y asegurar el puente que enlazaba la calzada entre Bracara Augusta y Asturica Augusta pasando por Lucus Augusti, garantizando así el tránsito de tropas, mercancías y productos, especialmente alimentos.[4]
Con la crisis general del siglo III, que afectó al conjunto del Imperio romano, comenzó una lenta decadencia que culminó en los siglos IV y V con la irrupción de los llamados pueblos bárbaros. En este contexto, sin un Estado que garantizase la conservación de infraestructuras, el puente romano quedó abandonado y acabó en ruinas.[8]
La mansión de Turoqua fue igualmente abandonada y su nombre original cayó en el olvido. Durante la Alta Edad Media, cuando las fuentes escritas vuelven a referirse a este lugar, lo hacen utilizando una nueva denominación: Pontis Veteri, el puente viejo, en alusión a los restos visibles del antiguo puente romano.[8]
Algunos especialistas, como el arquitecto Rafael Fontoira Surís, consideran que Turoqua no era solo una mansión de parada, sino también una villa marinera, apoyándose en la presencia de villas costeras con muelles en Lourizán, Portocelo, Marín o Bueu, así como en dos grandes cepos de anclas romanas de plomo hallados en Punta Udra, que evidencian una intensa actividad marítima comercial en la ría de Pontevedra.[4]
La importancia de la posición de Turoqua se refleja en el abundante número de miliarios localizados en la ciudad y su entorno, testimonios directos del mantenimiento y relevancia viaria del enclave. Este trasfondo romano es el que permite hoy a Pontevedra participar en la Red de Ciudades Romanas del Atlántico, una iniciativa que pone en valor la especificidad de la Roma atlántica frente a la mediterránea clásica, y que agrupa a ciudades actuales con un pasado romano compartido.[3][9][10]