Túnel de Benasque-Luchón
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El túnel de Benasque-Luchón es una propuesta de túnel que conectaría los valles pirenaicos de Benasque, en España, y Bañeras de Luchón, en Francia. Se uniría a las carreteras A-139 por el sur y la RN-125 por el norte. Su construcción ha suscitado posiciones opuestas; por un lado, la de la mayoría de la población local y sus respectivos ayuntamientos, que le son favorables como instrumento de promoción de la economía local, y por el otro el desinterés de las administraciones estatales, que ven un impacto económico injustificadamente bajo para llevar a cabo la construcción. Ello se suma a las diversas organizaciones ecologistas que expresan su preocupación por atravesar un área protegida en España, el parque natural de Posets-Maladeta; en Francia afecta también a varios parajes naturales: los valles de Lys y de Pique y al Bosque de Sajust.

El túnel está proyectado que se extienda por aproximadamente 9 km. La actual distancia por carretera entre ambas localidades se estima en dos horas (112 km), dando un rodeo por el túnel de Viella en el Valle de Arán, y si se llegase a construir el túnel, esa distancia se vería reducida a 25 km y apenas media hora.[1]
Los defensores del túnel argumentan que sería la vía principal de conexión entre Zaragoza y Toulouse. Sin embargo el Gobierno central español consideró en un informe de 1999 que el tráfico rodado del túnel sería básicamente local, por lo que delegaba su responsabilidad o compromiso al Gobierno regional aragonés.[2] Las principales razones de esto son el daño ecológico a una zona pirenaica poco transformada y que otros túneles pirenaicos como Somport o Viella están infrautilizados respecto a su capacidad.
El túnel no está ideado para uso de gran tonelaje y mercancías peligrosas. En cambio, se plantea como de interés comercial y turístico.[3]
Historia
Varias propuestas se han dado a lo largo de la historia para unir Benasque y Bañeras de Luchón por túnel. Los primeros proyectos para la construcción de esta infraestructura datan de 1789, con unos estudios recogidos en la Carte Generale des Monts Pyrenées de Roussel-La Blottiére.[4]
Durante la época franquista, una de las figuras que más defendió la conexión a Francia por Benasque fue el general Cuervo Radigales, ya que sus padres eran de origen grausino. Sin embargo, fue la democracia francesa la que estaba poco o nada dispuesta a crear nuevos lazos comerciales con su vecina dictadura del sur, por lo que las intenciones del general Cuervo quedaron en nada.[5]
En 1988 el Boletín Oficial de Aragón publica el Estudio de viabilidad para la construcción de un túnel transpirenaico entre Benasque y Luchon, a cargo de la Diputación General de Aragón gobernada por aquel entonces por el PAR.[2] El estudio fue presentado un año más tarde con diferentes alternativas.
En los próximos años los políticos aragoneses buscan apoyo en las administraciones española y europea. Por ejemplo, en 1994, el gobierno aragonés del PSOE presenta en Bruselas los tres proyectos de infraestructuras para la movilidad regional en el Alto Aragón: el recrecimiento de la presa de Yesa, el Eje Norte-Sur y el túnel de Benasque.[5] En 1999, José María Mur, diputado del PAR en Madrid, defiende la construcción del túnel en el Congreso de los Diputados. Todos los intentos quedaron, sin embargo, en el aire. La Liga Ribagorzana incluso buscó apoyos en la Generalidad de Cataluña.
El 21 de octubre de 1999, el Estado define su posición respecto al túnel de Benasque, sentenciando que únicamente beneficiaría al tráfico local, y por lo tanto descarta que sean los estados español o francés los que promuevan el proyecto. El mismo informe considera que la construcción del túnel «comportaría unas afecciones medioambientales entre severas y críticas».[5]
Para promover su creación, se crearon la Asociación Pro Túnel Benasque-Luchón en Graus, y la Association Eurotunnel Luchon-Benasque en Luchón.