En 1949 la editorial publicó la primera edición de su Diccionario Enciclopédico UTEHA, producto de más de diez años de trabajo en el que participaron gran cantidad de especialistas latinoamericanos y españoles, así como un numeroso cuerpo de redacción. Su mayor mérito fue que no era una traducción de otros diccionarios y que estaba totalmente producido por hispano parlantes. Para ello se nutrió de especialistas en cada disciplina a quien encargó la escritura original de los artículos.
Por la naturaleza de sus redactores contiene mayor peso los artículos relacionados con los asuntos españoles e hispanoamericanos, sin que ello restara a la obra su carácter de universalidad.
La editorial se estableció como meta elevar al máximo posible sus entradas y subentradas, para llegar a ser una obra de consulta fácil y un referente importante en las obras de este género en habla hispana.
Las trece mil páginas del Diccionario Enciclopédico, contienen más de 500,000 entradas, subentradas y acepciones y más de 200,000 ilustraciones en negro dentro del texto. Otro dato no menos interesante es que es una obra cuyo primer volumen se imprimió en 1949, y contiene una cantidad importante de artículos referidos a ese mismo año.
Cabe decir que el diccionario dio trabajo a muchas personas que redactaron entradas, sobre todo a exiliados españoles, como LLuis Nicolau d’Olwer, quien fue ministro de economía y gobernador del Banco de España y que se empleó como corrector de pruebas durante sus primeros meses en México; otros continuaron allí durante muchos años, como Pere Calders, quien realizó ilustraciones para los libros de UTEHA, sobre todo para el Diccionario enciclopédico; se destacan entre los especialistas exiliados que colaboraron en la creación de esta obra a: Albert Folch i Pi, en farmacia; Marcel Santaló, en matemáticas y astronomía; Miquel Santaló, en geografía; el valenciano Juan Sapiña, en letras; el menorquín Francesc Carreras Reura, en química; Lluís Ferran de Pol, en letras, y una largo etcétera imposible de citar en este espacio.
Una revisión al primer tomo del Diccionario Enciclopédico da cuenta de la cantidad de colaboradores, especialistas, ilustradores y correctores que tomaron parte en esta obra y que desafortunadamente dejó de editarse en los años 70. La editorial cerró en el año 1977 a la muerte de su creador.