Un Río en el Río es un movimiento ciudadano y colectivo ambiental del estado de Nuevo León en México, dedicado a la defensa, conservación y visibilización del ecosistema del Río Santa Catarina en la ciudad de Monterrey. La iniciativa busca proteger la flora, fauna y el valor ecológico de este cauce natural frente a diversas intervenciones humanas asociadas al desarrollo urbano.[1]
El movimiento se basa en la defensa de los ríos como ecosistemas vivos, complejos y fundamentales para la vida local, y articula acciones comunitarias, investigación ambiental y procesos de incidencia pública para garantizar su preservación.[2]
Un Río en el Río surge como respuesta ciudadana ante intervenciones reiteradas en el cauce del Río Santa Catarina, particularmente desmontes, remoción de vegetación y obras de infraestructura realizadas sin la debida congruencia ambiental o permisos públicos completos.[3][4][5][6]
El movimiento cobró mayor visibilidad pública entre 2023 y 2025 en el contexto de proyectos impulsados por el Gobierno de Nuevo León, como la Línea 4 del Metro, el Parque Lineal, puentes vehiculares y un proyecto de viaducto elevado sobre el lecho del río.[7][8]
Ejes de acción
Río Santa Catarina
Defensa ambiental del Río Santa Catarina
El colectivo ha documentado y denunciado desmontes irregulares, remoción de vegetación riparia y uso de maquinaria pesada dentro del cauce del río, señalando que dichas acciones favorecen la erosión, alteran el funcionamiento hidráulico y ponen en riesgo a la biodiversidad.[9]
Un Río en el Río promueve la declaratoria del Río Santa Catarina como Área Natural Protegida bajo la figura de Corredor Biológico Ripario, destacando que el cauce alberga más de mil especies de flora y fauna, incluyendo especies protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010.[10] El movimiento ha señalado que la infraestructura gris dentro del cauce incrementa el riesgo de inundaciones históricamente recurrentes en la ciudad de Monterrey.[11]
Incidencia pública y participación ciudadana
Un Río en el Río ha impulsado audiencias públicas, solicitudes formales y mesas de diálogo con autoridades estatales y federales como parte de su estrategia de incidencia pública, con el objetivo de exigir transparencia, legalidad y congruencia ambiental en las obras realizadas dentro del cauce del Río Santa Catarina.[12]
En 2023, el colectivo solicitó una primera audiencia pública con el Gobierno de Nuevo León para denunciar desmontes e intervenciones en el cauce del río asociados a proyectos de infraestructura, así como la falta de información pública sobre los permisos ambientales correspondientes.[13][14] En ese contexto, Un Río en el Río solicitó la suspensión de trabajos sin autorización y la apertura de un diálogo formal con las autoridades responsables.[3]
Vuelo de dron durante la jornada de Conecta con el Río Santa Catarina en Monterrey
Posteriormente, en 2025, Un Río en el Río, junto con más de 30 colectivos ciudadanos, promovió una segunda audiencia pública con el fin de dar seguimiento a las intervenciones en el río y cuestionar la congruencia entre la declaratoria del Río Santa Catarina como Área Natural Protegida y la ejecución simultánea de obras públicas, como la Línea 4 del Metro, el Parque Lineal y diversos puentes. La audiencia, realizada en diciembre de ese año, permitió al colectivo exponer preocupaciones ambientales, solicitar la aceleración del proceso de declaratoria y proponer la creación de mecanismos formales de vigilancia y participación ciudadana.[12]
De esta segunda audiencia derivaron acuerdos oficiales entre el colectivo y diversas dependencias del Gobierno del Estado, que incluyeron la instalación de mesas de trabajo interinstitucionales, la entrega de información ambiental y la exploración de mecanismos de contraloría social para el monitoreo de las obras en el cauce del río.[15]
Oposición al viaducto elevado
Uno de los casos más relevantes del movimiento fue la oposición al proyecto de viaducto elevado que el Gobierno de Nuevo León pretendía construir sobre el Río Santa Catarina. El colectivo argumentó que la obra generaría afectaciones graves, irreversibles y permanentes al ecosistema ripario.[16]
En junio de 2025, el gobierno estatal se desistió formalmente del trámite ambiental ante la SEMARNAT, hecho que fue considerado por el movimiento y por organizaciones ambientales como un triunfo de la ciudadanía organizada.[17][16][4]
Trabajo comunitario y apropiación del territorio
Actividad Conecta con el Río Santa Catarina en Monterrey
En este contexto, el colectivo organiza las caminatas comunitarias “Conecta con el Río”, una actividad orientada a favorecer el conocimiento del río como ecosistema dentro del entorno urbano. Estas caminatas se desarrollan en distintos tramos del Río Santa Catarina, incluidos sectores donde se han registrado procesos de remoción de vegetación riparia. [18]
Las actividades incluyen recorridos a pie, observación del entorno, intercambio de información entre participantes y acciones básicas de conservación del bosque ripario. Estas caminatas han sido realizadas de manera periódica desde su inicio en 2021, alcanzando más de 50 ediciones en 2026.[19]