Universidad de Francia
From Wikipedia, the free encyclopedia
La Universidad de Francia, también conocida como Universidad imperial y normalmente llamada la Universidad, fue el nombre de la administración francesa del siglo XIX encargada de la educación superior en Francia.[1][2]

Napoleón Bonaparte quiso reorganizar completamente el sistema educativo francés, incluida la Universidad. La ley de 10 de mayo de 1806 establecía que: "bajo el nombre de Universidad imperial, se creará una corporación encargada exclusivamente de la enseñanza y de la educación pública en todo el Imperio".[3][4]
El decreto de 17 de marzo de 1808 ordena el funcionamiento de la Universidad. La Universidad, que está por encima de todas las órdenes educativas y en la que nadie puede enseñar sin la autorización del Gran Maestre, y con la condición de ser parte de la Universidad. El texto establece seis órdenes escolares:
- las facultades (teología, derecho, medicina, letras y ciencias);
- los liceos (enseñanza media de primera clase);
- los colegios (enseñanza media de segunda clase);
- las instituciones;
- los internados;
- las "pequeñas escuelas" (primaria).
De esta manera, las Escuelas de Derecho, Medicina, Teología, Letras y Ciencias creadas en 1794 como consecuencia de la Revolución son integradas en la Universidad. El decreto define la organización general de tales enseñanzas, de los diplomas (con el trío baccalauréat, licence, doctorado) y de las pruebas que se habrían de superar. También define catorce jerarquías de operarios administrativos y cinco jerarquías de profesores, además de determinar los títulos y diplomas necesarios para formar parte de las diversas jerarquías.
Según el decreto imperial de 17 de marzo de 1808, debería establecerse en París un internado de la Escuela Normal (hoy la École normale supérieure de la calle Ulm), destinado a recibir hasta 300 jóvenes que se formarían como profesores de letras y ciencias. El número de alumnos fue fijado en un centenar el primer año. Deberían tener a lo sumo 17 años y ser autorizados por su padre o tutor para cursar los estudios en la Universidad. Además, para entrar, habrían de comprometerse a permanecer por lo menos diez años en la profesión docente. Por último, los candidatos pasarían un examen ante los inspectores generales de la Universidad.
También se reglamentaba la administración de la Universidad, que sería dirigida por un Gran maestre, nombrado y revocado por el Emperador, asistido de un tesorero y un canciller. El decreto preveía igualmente un consejo de la Universidad, compuesto por treinta miembros, repartidos en cinco secciones y con funciones exclusivamente de administradores de la Universidad. El primer Gran maestre fue Jean-Pierre Louis Fontanes, auxiliado por el canciller Jean-Chrysostôme de Villaret.
El decreto establecía la creación de una Academia dentro de la jurisdicción de cada Tribunal de Apelación, dirigida por un Rector y asistido por un Consejo Académico.
La Universidad gozaba de considerable autonomía frente a otras administraciones, aunque dependiera estrechamente del Emperador. El decreto no le otorga personalidad jurídica expresamente, pero le otorga cierta entidad, con un presupuesto propio en particular.