Uruk
antigua ciudad de Mesopotamia, en la ribera oriental del Éufrates
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Uruk (en cuneiforme 𒌷𒀕 o 𒌷𒀔, transliterado en sumerio Unug; en acadio, transl. Uruk; en árabe وركاء transl. Warkā; en arameo/hebreoאֶרֶךְ translit. Éreḵ o Erech; en griego antiguo Ὀρχόη, transl. Orkhoē, Ὀρέχ u Orekh; en griego Ὠρύγεια, transl. Ōrugeia) fue una antigua ciudad de Mesopotamia situada en la ribera oriental del río Éufrates, en una región de humedales pantanosos a 225 km al SSE de Bagdad, en la actual Irak.[1] Uruk disponía de una red de tres canales fluviales, salvados por varios puentes, que la conectaban con el río Éufrates.[2]
| Refugio de biodiversidad de los “ahwar” y paisaje arqueológico de las ciudades mesopotámicas del Irak Meridional | ||
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Patrimonio de la Humanidad de la Unesco | ||
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Sitio arqueológico de Uruk | ||
| Localización | ||
| País |
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| Coordenadas | 31°19′33″N 45°38′15″E | |
| Datos generales | ||
| Tipo | Mixto | |
| Criterios | iii, v, ix, x | |
| Identificación | 1481 | |
| Región | Estados árabes | |
| Inscripción | 2016 (XL sesión) | |


Uruk desempeñó un papel preponderante en la temprana urbanización de Sumer a mediados del IV milenio a. C.. En su apogeo, hacia el principio del III milenio a. C., Uruk tenía una zona amurallada de unos 6,5 km², estimándose su población entre 50 000 y 80 000 habitantes, siendo por lo tanto la mayor ciudad del mundo en esa época.[1] Según la tradición sumeria, tal como se recoge en la cronología presentada en la lista de reyes sumerios, allí vivió Gilgamesh, héroe de una de las obras literarias más antiguas de la historia, el Poema de Gilgamesh, y de quien se dice que construyó el templo de Eanna y las murallas de la ciudad. Uruk fue probablemente el lugar de nacimiento del sello cilíndrico, así como del cálculo y la contabilidad. Precisamente en Uruk se ha encontrado una tablilla de barro con el primer uso del cero.[3]
En sumerio la palabra uru podía significar 'ciudad, pueblo, aldea, distrito'.[4]
Aunque no está corroborado, se cree que el nombre árabe de Babilonia, que finalmente se convirtió en el nombre del país actual, al-ʿIrāq, se deriva del nombre Uruk, a través del arameo (Erech) y posiblemente a través del persa medio (Erāq).[5]
En julio de 2016 la Unesco eligió el sitio arqueológico de Uruk como Patrimonio Mixto de la Humanidad, como «parte de los vestigios arqueológicos de asentamientos sumerios en la Baja Mesopotamia, que florecieron entre el tercer y el cuarto milenio a. C
Historia
Los restos más antiguos que se conservan de Uruk (niveles XVIII-XVI) están datados entre el 5300 a. C. y el 4574 a. C. mediante la prueba de carbono 14[6] y pertenecen, por las características de su cerámica al período de El Obeid. Entre las fases XVI y IX (V milenio a. C.) se observa un período de transición cuya denominación no está fijada.
Es a partir del nivel X (3800 a. C.) cuando empiezan a encontrarse vestigios claramente característicos de un nuevo período, el llamado período de Uruk. Algunas de sus características son: una cerámica de paredes finas y gruesos "labios" biselados; la difusión del sello cilíndrico, un rodillo de piedra con diseños grabados en su superficie que, al hacerse rodar sobre la arcilla fresca, imprime las imágenes; y una arquitectura monumental.
A los grandes edificios de Uruk de esta etapa se les ha dado la denominación de templos, si bien no se puede asegurar el uso que tuvieron, pudiéndose haber tratado de palacios.[6] En el nivel IV se aprecia una rápida sucesión de edificios que se construyeron, sustituyéndose los unos a los otros en cortos espacios de tiempo, de los cuales destacan los Templos D y E, de gran tamaño y monumental arquitectura, que, inexplicablemente, fueron cuidadosamente desmantelados, sepultando sus objetos en cámaras construidas para tal pretexto, sobre las cuales se edificaron nuevos palacios.
Pasado el período Uruk, en los períodos Jemdet-Nasr y Dinástico Arcaico la ciudad siguió creciendo, alcanzando su máxima extensión hacia principios del III milenio a. C. coincidiendo con la construcción de una impresionante muralla. Sin embargo, existen indicios de que este aumento de población trajo problemas sociales que pudieron ser sofocados mediante la violencia: la destrucción "ritual" de los templos del nivel IV; la proliferación en los sellos cilíndricos de imágenes con prisioneros y la gran cantidad de armamento encontrado en estos niveles.[6] Oppenheim afirma que:
En Uruk, en la zona sur de la Mesopotamia, la civilización sumeria parece alcanzar su cúspide creativa. Esto se encuentra indicado repetidas veces en las referencias a esta ciudad en textos religiosos y, especialmente, en textos literarios, incluyendo aquellos de contenido mitológico; la tradición histórica preservada en la lista de reyes sumerios lo confirma. El centro del poder político se desplaza posteriormente de Uruk a Ur.
Perdida la hegemonía, Uruk continuó siendo una ciudad importante como centro religioso de primer orden en los siguientes siglos. En el I milenio a. C. vivió otra etapa floreciente y, aún en el período seléucida, era el centro de una importante comunidad de astrónomos.
Sociedad

En Uruk se encuentran por primera vez tablillas de arcilla con muescas que demuestran la existencia de una contabilidad, lo cual puede interpretarse como un paso previo a la elaboración de la escritura.[7] El sello cilíndrico aparece entre los niveles V y IV.[7]
No se conoce con certeza hasta qué punto estaba jerarquizada la sociedad de Uruk. Se han propuesto varios modelos diferentes. Así, el arqueólogo checo Petr Charvát defiende que se trataba de una sociedad básicamente igualitaria lo cual se demostraría, entre otras cosas, en el carácter abierto de los edificios centrales de la ciudad, alejados de ser palacios cerrados y rodeados de plazas y foros, recordando al aspecto de las polis griegas posteriores. Otros autores, como Pollock, defienden que el gobierno de Uruk era básicamente autoritario y que la supremacía de ésta sobre el resto de regiones fue lograda mediante la fuerza.[6]
La visión de la sexualidad en los períodos previos a la escritura no se conoce con detalle; sin embargo, el acto sexual es mostrado en algunos sellos cilíndricos, por lo que no parece que se tratase de un tema tabú. Sí se tienen referencias más tardías de las prácticas sexuales habituales en la ciudad, dedicada a la diosa Ishtar. Así, en el poema babilonio de Erra se critica duramente la actitud de un rey de Uruk, que no trata con suficiente amabilidad a "prostitutas, cortesanas y busconas [...] a los chicos alegres que cambiaron su masculinidad por femineidad" ya que estos con sus actos veneran a la diosa. Parece que el hecho de que los jóvenes durmieran en sus propias camas era algo preocupante y la copulación en las calles era una práctica habitual. El papel de la prostitución no está claro, y una posible función ritual ha sido discutida.[6]
Cronología:
- 3500-3200 a. C. Uruk Antiguo
- 3200-3000 a. C. Uruk Reciente
- 3000-2850 a. C. Yemdet Nars
Mitología

De acuerdo con la lista de reyes sumerios, Uruk fue fundada por Enmerkar, quien trajo la sede real con él desde la ciudad de Eanna. Otros reyes históricos de Uruk incluyen a Lugalzagesi de Umma, quien conquistó Uruk, y Utukhengal.
Según el mito sumerio de Enki e Inanna (en acadio Ea e Ishtar) el dios del agua Enki —una de las deidades más importantes— ocultaba los me, que eran todas aquellas formas de conducta y usos sociales necesarios para el funcionamiento del mundo. Pero Inanna, diosa del amor y de la ciudad de Uruk, quiere llevárselos a su ciudad. Para ello viaja en barca hacia el apsu, el hogar de Enki, y lo emborracha en la fiesta de bienvenida que este le prepara, tras lo cual se lleva los me a Uruk desde donde se difunden.[6]
La Biblia hace referencia a Uruk en numerosas ocasiones: en ella se atribuye su fundación a Nimrod, del cual se dice que Uruk fue la segunda ciudad que fundó, después de Babilonia (Génesis 10:10).[8] En Esdras 4:9-10[9] hace referencia a un exilio de las gentes de Uruk:
9.- [...] las gentes de Uruk, de Babilonia y de Susa -es decir los elamitas-.
10.- y los restantes pueblos que el gran Asnapper deportó y estableció en las ciudades de Samaria y en el resto de Transeufratina
Asnapper es generalmente identificado como el conquistador asirio Asurbanipal, quien llevó a cabo una campaña contra los babilonios del sur a los cuales, según ese pasaje, habría deportado a Samaria tras la conquista.
Arquitectura


En la ciudad de Uruk destacaban dos áreas dedicadas como centro urbano, ya sea político u religioso —su utilización no está clara—: Eanna y Kullab (o Kullaba).
Eanna se encontraba en un terreno llano, era el montículo más antiguo y fue a partir del período de Uruk (3400 a. C.) cuando su arquitectura comenzó a destacar y allí se adoraba a la diosa Inanna. De esta etapa es el llamado Templo de los Conos de Piedra —que pese a llamárselo templo no es seguro que tuviese un uso religioso— que tenía paredes de hasta 3,5 metros de altura de piedra, unidas por un cemento a base de ladrillo y yeso picado. Estaba formado por una nave central y dos pasillos rodeados por tres grandes murallas que en conjunto formaban un área de 28×19 metros, bajo las cuales se encontraba un sótano inaccesible cuya utilidad se desconoce. El Templo de Caliza de Eanna V fue construido en una etapa posterior. Su planta era rectangular y estaba formada por una gran nave central de 58×9 metros rodeada de una serie de habitaciones con salida al exterior, quedando completamente accesible desde la plaza pública, y estaba igualmente construido en piedra. En el nivel IV se construyeron los templos D y E que, como se ha comentado, fueron desmantelados en el nivel III (3200 a. C.). El Templo D era el mayor de ellos, con unas dimensiones de 45×80 metros, estrechas entradas y nave central en forma de T. El Templo E contenía una cámara central cuadrada flanqueada a cada lado por vestíbulos comunicados con el exterior y con la cámara central por numerosas entradas. Los edificios que se construyeron tras estos en el nivel III siguieron un esquema bastante parecido.
En Kullab, que se levantaba en una zona inclinada y abrupta se encontraba el templo de An, dios del cielo. En sus fases más tempranas contenía una serie de estructuras simétricas. En este montículo, cada vez que se realizaba una nueva construcción se sepultaba la anterior, dejándola como cimiento de la nueva, por lo que ésta quedaba cada vez a mayor altura. Uno de los edificios más destacados fue el llamado Templo Blanco el cual también terminó siendo cubierto por ladrillos y sepultado.
Arquitectura urbana
Ciudad amurallada - Monumentos
La arquitectura y el paisaje urbano de Uruk muestra que esta era una sociedad muy jerarquizada. Un ejemplo era su sistema defensivo. Según la tradición literaria sumeria, la construcción de la muralla se atribuía al legendario rey Gilgamesh. Avial Chicharro describe estas defensas con detalle: «Las murallas contaban con una gran potencia, alcanzaban los cinco metros de espesor en los puntos más vulnerables de la ciudad y completaba sus defensas unos bastiones rectangulares y semicirculares, situados a lo largo de todo el recinto»[10] La muralla de Uruk no era solo una estructura defensiva, sino también un símbolo de la identidad política del territorio y de la capacidad de control y organización ejercida por las élites.[11]
El urbanismo de Uruk era relativamente simple en comparación con la monumentalidad de sus centros ceremoniales y templos. Por ejemplo, las calles eran estrechas, muy sinuosas y no contaban con un trazado regular. Avial Chicharro señala que «tampoco tenían sistemas de pavimentación o de drenaje, por lo cual la higiene debía ser mínima».[12] Las viviendas, construidas con adobe (ladrillos de barro y paja secados al sol), eran mayoritariamente de una sola planta, organizadas en torno a un patio abierto que funcionaba como el eje central de la vida doméstica. Las familias aristocráticas podían tener casas de dos plantas, cuya primera planta tendría una cocina, alojamientos para los sirvientes y un sitio de rito.[13]

Sin embargo, la característica arquitectónica más distintiva de Uruk era la monumentalidad concentrada en dos áreas sagradas. El primero era el complejo del Eanna («Casa del Cielo»), dedicado a la diosa Inanna. La Uruk del siglo IV, (3200-3000 a. C.), contaba con varios edificios enormes, de dimensiones que alcanzaban los 50 a 80 metros. Las paredes de estos edificios estaban decoradas con una técnica característica de este período; conos de arcilla de colores puestos en las paredes formando mosaicos con patrones. En un edificio particularmente importante, estos conos eran de piedra caliza, un material que había sido transportado desde distancias gigantescas, mostrando el poder económico y político que puede tener al utilizar estos materiales.[15]
También estaba el templo de Anu, el dios del cielo. Este templo se alzaba sobre una plataforma artificial que fue elevada repetidamente durante el período Uruk, alcanzando finalmente los trece metros de altura. En su base se encontraba un edificio de piedra caliza de 25 por 30 metros que, traído desde el lejano desierto. La plataforma escalonada era un antecedente directo de las torres que se convertirían en un elemento característico de la arquitectura mesopotámica. Esta arquitectura de ambos templos muestra que se trataba de lugares de culto con acceso restringido a ciertas áreas reservadas para el personal sacerdotal y las élites gobernantes. Pero la arquitectura también nos puede mostrar las sensibilidades sociales. Por ejemplo, la construcción de estos complejos requirió una inversión de trabajo masiva que solo podía ser organizada por una autoridad centralizada. Van de Mieroop ha calculado que «por cada complejo, trabajaron unos quince mil obreros diez horas al día durante cinco años».[16] Aunque los sentimientos religiosos pudieron haber inspirado en parte a los trabajadores, es muy probable que también existiera algún tipo de coerción estatal para movilizar esta fuerza laboral.
La economía cotidiana
Agricultura
La base de la economía cotidiana de Uruk era la agricultura de regadío. Lo que hacían era que cuando los suelos de la llanura estuvieran drenados, existía una enorme producción de cereales, cebada y otras cosechas.[17] El crecimiento técnico más importante fue el desarrollo de sembradora. Era un método donde era tirado por bueyes para poder arar y depositar semillas en el terreno. Mario Liverani explica su funcionamiento como «arado de sembradera mesopotámico es un instrumento complejo, y también reduce el tiempo dedicado a la siembra. Naturalmente, necesita animales de tiro (4 o incluso 6 bóvidos), operarios especializados, y se adapta mejor a un paisaje estandarizado de parcelas alargadas situadas perpendicularmente a los márgenes de las acequias»[18]
La necesidad de construcción y mantenimiento de la red de canales llevó a un gobierno mucho más centralizado que en otras ciudades-estados de la región. Avial Chicharro dice «la organización del control del agua y del riego se relacionó con una gestión centralizada y especializada, sobre todo por parte del Estado. El control del agua requería una gran cantidad de inversión de capital, mano de obra y un cierto nivel de coordinación y cooperación que era dirigido por una autoridad central»[19] El gobierno central, simbolizada en la institución del templo, era el único capaz de manejar estos grandes proyectos agrícolas que hacen posible esta agricultura intensiva.

Este crecimiento del sector productivo agrícola llevó a excedentes alimentarios que llevó a una clase de trabajadores especialistas que no eran encargados en producir alimentos. Liverani afirma que «el aumento de la productividad agrícola es la premisa fundamental que asegura a las comunidades unos excedentes alimentarios gracias a los cuales pueden mantener especialistas a tiempo completo, creando un polo redistributivo central».[21] Este sistema de raciones mantenía un manejo complejo. El mismo historiador Liverani explica cómo el sistema de raciones estaba meticulosamente estandarizado. Liverani detalla los parámetros utilizados: «Para las raciones básicas, que retribuyen el trabajo agrícola normal o las peonadas, los parámetros que se siguen son el sexo y la edad. La ración mensual de 60 litros por hombre pasa a ser de 40 para las mujeres y 30 para los niños.»[22] Lo interesante de este sistema de distribución de raciones es que la sociedad era compleja, manejaba una burocracia complementaria y mantenía un control centralizado.
El cuenco de borde biselado es una evidencia directa de la economía de Uruk. El historiador Marc Van de Mieroop describe este objeto como, «un cuenco bastante poco profundo que se fabricaba toscamente en un molde, y, por tanto, sólo en un número limitado de tamaños estandarizados. Por alguna razón desconocida, muchos fueron descartados, a menudo aún intactos, y se han encontrado cientos de miles en todo el Próximo Oriente».[23] La semejanza entre la forma de este cuenco y el primer signo cuneiforme para «ración» sugiere arqueológicamente que estos cuencos funcionaban como recipientes para distribuir las raciones de cebada a los trabajadores dependientes del templo.

Los oficios cotidianos
Uruk, al tener estos excedentes alimentarios, lograba mantener una economía que no solo se enfocaba en materias prima alimentaria. Existio una cantidad importante de artesanos especializados que creaban productos esenciales para la vida cotidiana. Incluso, existe una lista de texto de estándares laborales y profesionales donde se explican la diversificación ocupacional en la Uruk tardía. Las primeras líneas incluyen términos que posteriormente fueron traducidos como «rey» y «líder de la ciudad», mientras que las líneas siguientes mencionan a sacerdotes, jardineros, cocineros, herreros, joyeros, alfareros, tejedores y muchos trabajos más.

De estas profesiones artesanales, la mejor documentada es la de los metalúrgicos. En ciudades como Uruk, se han descubierto arqueología que parece ser unos talleres para fundir metales. El historiador Van de Mieroop describe este hallazgo como una serie de canales alineados por una secuencia de agujeros de unos quinientos centímetros de profundidad, todos ellos con marcas de quemaduras y llenos de cenizas. Esto se ha interpretado como los restos de un taller donde los especialistas recogían el metal fundido del canal y lo vertían en moldes en los agujeros»[26] Este taller específico que describe Van de Mieroop es una evidencia clara de la existencia de una producción metalúrgica especializada, probablemente en la producción de armas u otros objetos de alto prestigio.
Los tejedores constituían otro grupo crucial de especialistas. Existen imágenes arqueológicas del periodo de Uruk que muestra como grupos de mujeres eran partícipes de hiladas de textiles. Esta era una actividad administrada por parte del templo (de manera centralizada), evidenciado por textos administrativos del tercer milenio. Uruk se convierte en uno de los puntos comerciales más importantes de textiles.
Los talladores de sellos, o glípticos, eran artesanos de altísimo nivel en la jerarquía laboral de uruk. Fue en el período Uruk Tardío cuando apareció por primera vez el cilindro-sello, un tipo de objeto que se convertiría en característico de Mesopotamia durante toda su historia. Este se describe como « un pequeño cilindro, generalmente de no más de 3 centímetros de alto y 2 centímetros de diámetro, de concha, hueso, loza o una variedad de piedras (por ejemplo, cornalina, lapislázuli, cristal), en el que se tallaba una escena en espejo».[27] La fabricación de estos sellos requería no sólo una técnica de talla excepcional, sino también conocimientos de geometría para que la escena se uniera perfectamente al rodar. Se puede ver la complejidad de estos laburadores, con conocimientos técnicos y teóricos de dificultad.

El comercio cotidiano
La economía de Uruk no era autosuficiente. Si bien la ciudad mantenía un excedente alimentario, ésta carecía de ciertas materias primas que no se encontraban en la zona (llanura). Un ejemplo de estas materias primas faltantes eran los metales para hacer herramientas, armas, madera para las cubiertas de las edificaciones, piedras pesadas para los sellos y elementos lujosos ornamentos para las distinciones sociales.[28]
Es importante también resaltar cómo el comercio era manejado por el templo centralizado. El comercio se daba casi por medios diplomáticos; los agentes comerciales, funcionarios del templo, partían desde la ciudad de Uruk cargados de provisiones manufacturadas de su región (textiles, aceites o cerámicas) y partían a ciudades con las que se pudiera negociar por estas materias primas. El intercambio en su mayoría de veces era por piedras, metales y madera. La comida, al no ser apropiada por su escaso valor unitario, y su producción excedente en Uruk, eran transformadas en productos con mayor valor agregado para ser comercializados. Por esto, los excedentes de comida se volvían en telas u otros productos manufacturados que podrían ser apetecidos por estas regiones vecinas.[29]
Para facilitar estos intercambios, se estableció un sistema de equivalencias estandarizadas que permitía comparar el valor de diferentes bienes. Es así como se establecieron medidas estándares para la cantidad de productos secos y líquidos, productos para el trabajo de la tierra, para la mano de obra y más. Para manejar la economía, se hizo necesaria la figura del administrador. La economía era tan compleja que se necesitaban personas encargadas de las salidas y entradas del comercio. Esto hacía necesario que exista una clase social encargada en el manejo de la técnica burocrática.[30]

La arqueología ha ayudado a mostrar como Uruk mantiene un proceso económico importante alrededor de la baja mesopotamia. Se ha demostrado que estos mantenían ciertas colonias comerciales en regiones periféricas. Un ejemplo es Habuba Kebira, una ciudad en el curso medio del río Eufrates. Era una ciudad amurallada, culturalmente ligada al río, una planificación urbana homogénea y un registro material (tablillas, sellos, cerámica, etc), muy cercana a la cultura material del bajo mesopotámica.[32] Este ejemplo de colonia nos da un panorama más amplio de la idiosincrasia de Uruk; un centro de comercio, pero también de almacenamiento de productos importados y para exportar.
Se puede decir que estas colonias de Uruk tardío mantenían un fin primordialmente comercial. Son colonias con el fin específico de conectar a Uruk con los materiales que generaban su mayor interés (metales, piedra, madera). Eran con un fin de control regional, que generaba ventajas económicas sobre la región, pero que sigue inconcluso si existía una subordinación política. [33]
El papel de la mujer en la economía cotidiana
Las fuentes del período Uruk, aunque limitadas, permiten ver la participación activa de las mujeres en la vida económica. La historiadora Avial Chicharro, utilizando documentación administrativa de períodos ligeramente posteriores pero que reflejan tradiciones establecidas en el período Uruk, señala que «sabemos que participaron activamente en ella [las mujeres], ya fuese trabajando por cuenta ajena o bien controlando su propio negocio, en muchas ocasiones con carácter familiar»[34] Las listas de mano de obra de la tercera dinastía de Ur, que continúan prácticas administrativas iniciadas en el período Uruk, muestran tanto a hombres como a mujeres trabajando en diferentes ámbitos productivos, llegando incluso a ocupar cargos de supervisión. Especialmente relevante era el papel de las mujeres en la industria textil, donde constituían la mayor parte de la fuerza laboral en los talleres administrados por el templo.
La vida cotidiana de los artesanos
La vida de un artesano de Uruk es reconstruida por la arqueología de los productos que producían. Ejemplos como la cerámica en procesos estandarizados, los sellos cilíndricos o la metalurgia, son todos productos que comprueban la inmensa calidad técnica de estos artesanos. Pero esta no era una organización de pequeños propietarios, sino el proyecto político de un Estado administrativo. Se podría decir que eran grupos sociales especializados, organizados dentro de talleres y con una jerarquización omnipresente. Durante el IV milenio antes de Cristo, la región de Mesopotamia tuvo una evolución importante; la expansión de la producción con una distribución controlada, el uso de sellos controlados por un ente administrativo, el nacimiento de la escritura y el manejo técnico de bienes de lujo.[35]
Trabajos arqueológicos

Las ruinas de Uruk fueron descubiertas en 1844 por una expedición inglesa al mando de sir William Loftus. Los exploradores se sintieron intrigados por su gran tamaño y pocos años después sir Henry Rawlinson las identificó con la ciudad bíblica de Erech. Entre 1850 y 1854 Loftus realizó unas pocas investigaciones en la zona, recogiendo algunas tablillas y sarcófagos de arcilla.
La primera excavación sistemática (1912-1914) fue realizada por un equipo alemán guiado por Julius Jordan antes de la Primera Guerra Mundial, a cuyo comienzo se retiraron, regresando en 1928 para continuar hasta 1939. La excesiva fijación de los pioneros alemanes por los aspectos arquitectónicos del yacimiento hizo que se dejara de lado la información que podrían haber aportado las piezas cerámicas en lo relativo a la datación de los niveles. En 1954 se reanudó el trabajo arqueológico bajo la dirección de H. Lenzen y se realizaron excavaciones sistemáticas en los años siguientes, las cuales finalizaron en 1990. Estas excavaciones dieron con algunos de los documentos sumerios más antiguos y una gran cantidad de tablillas legales del período seléucida, las cuales fueron publicadas por Adam Falkenstein y otros epigrafistas alemanes. Las a veces poco cuidadosas anotaciones de los primeros arqueólogos fueron reexaminadas durante la década de 1980.[6]
Niveles arqueológicos de Uruk
Arqueológicamente se han descubierto varias ciudades de Uruk construidas una encima de la otra en orden cronológico.[36]
- Uruk XVIII. Período de Eridu (c 5.000 a. C.). Fundación de Uruk.
- Uruk XVIII-XVI. El Obeid Tardío (4.800–4.200 a. C.)
- Uruk XVI-X. Período de Uruk Temprano (4000–3800 a. C.)
- Uruk IX-VI. Período de Uruk Medio (3800–3400 a. C.)
- Uruk V-IV. Período de Uruk Tardío (3400–3100 a. C.). Construcción de los primeros templos monumentales del distrito de Eanna. Primeros restos escritos.
- Uruk III. Período Yemdet Nasr (3100–2900 a. C. Construcción de la muralla de la ciudad de 9 km.
- Uruk II. Período dinástico arcaico (2900-2334 a. C.)
- Uruk I.