Uzmán ibn Abi al-Ula
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Málaga, al-Ándalus
| Uzmán ibn Abi al-Ula Shaykh al-Ghuzat | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre nativo | ابو سعید عثمان بن أَبِي العلا | |
| Fallecimiento |
1330 Málaga, al-Ándalus | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Comandante militar | |
| Años activo | 1302-1330 | |
| Lealtad | Reino nazarí de Granada | |
| Rama militar | Ejército nazarí | |
| Unidad militar | Voluntarios de la Fe | |
| Conflictos |
Rebeliones en Marruecos Sitio de Almería Batalla de Sierra Elvira Batalla de Teba | |
| Miembro de |
Dinastía Banu Abi al-Ula (rama del Sultanato meriní) | |
Abu Sa'id Uzmán ibn Abi al-Ula (en árabe: ابو سعید عثمان بن أَبِي العلا; también llamado Ozmín en las fuentes castellanas;[1] fallecido en 1330) fue un príncipe meriní que lideró una rebelión fallida con el objetivo de conquistar el trono y huyó al Reino nazarí de Granada tras esta. Allí ejerció como comandante (shaykh al-ghuzat) de los Voluntarios de la Fe de Granada y se convirtió en una de las figuras políticas más importantes del reino nazarí.
Descendiente de una rama de la dinastía meriní, entró al servicio nazarí bajo el reinado de Muhammad III de Granada tras una rebelión fallida contra el sultán Abu Yaaqub Yúsuf an-Nasr en su Marruecos natal. Fue designado para dirigir a los Voluntarios de la Fe en la ciudad occidental de Málaga. Cuando Muhammad III entró en conflicto con Abu Yaaqub Yúsuf por Ceuta, Uzmán se alió con Granada, conquistó una parte de Marruecos y se autoproclamó sultán. Finalmente, fue derrotado en 1309 por Abu ur-Rabí Sulaymán, nieto de Abu Yaaqub, que se convirtió en sultán en 1308.
Luego regresó a Granada, ayudando con el sitio de Almería contra un asedio aragonés de 1309. Él y los Voluntarios bajo su mando jugaron un papel importante en el derrocamiento del Emir Nasr a favor de su sobrino Ismaíl I. Bajo Ismaíl, fue nombrado jefe general de los Voluntarios (shaykh al-ghuzat) y en este papel consiguió una victoria decisiva contra un Ejército castellano en la Batalla de Sierra Elvira de 1319. Su poder continuó creciendo, alienando a otros ministros en el Emirato, incluido el Visir Muhammad ibn al-Mahruq. La lucha entre Uzmán e Ibn al-Mahruq degeneró en una guerra civil, que culminó con el asesinato de Ibn al-Mahruq por orden del sultán Muhammed IV de Granada y la conservación del poder por parte de Uzmán. Sufrió una importante derrota contra Castilla en la Batalla de Teba en 1330 y murió ese mismo año en Málaga.

Uzmán pertenecía a los Banu Abi al-Ula, una familia relacionada con los bereberes de la dinastía meriní que gobernaban Marruecos, muchos de cuyos miembros sirvieron como gobernadores y funcionarios administrativos.[2] Sin embargo, durante el gobierno del sultán meriní Abu Yaaqub Yúsuf an-Nasr (r. 1286-1307), varios miembros de esta familia se rebelaron contra él.[3] Al igual que otros dos clanes relacionados con los meriníes que participaron en rebeliones fallidas, los Banu Idris y los Banu Rahhu, a partir de 1286 los miembros disidentes de los Banu Abi al-Ula comenzaron a encontrar refugio al otro lado del Estrecho de Gibraltar en el Reino nazarí de Granada, donde ellos y sus seguidores recibieron privilegios y fueron alistados por los emires nazaríes como "Voluntarios de la Fe" contra las invasiones de los reinos cristianos de Aragón y Castilla.[4]
Uzmán, que sería el más destacado de estos rebeldes,[3] y, finalmente, el líder más famoso de los "Voluntarios de la Fe",[5] abandonó el norte de África en 1302 y entró al servicio nazarí bajo el mando de Muhammad III de Granada (r. 1302-1309), que lo nombró comandante de un destacamento de "Voluntarios de la Fe" en Málaga.[3][5]
Rebelión en el norte de Marruecos
En 1306, Uzmán regresó a Marruecos para liderar una rebelión contra Abu Yaqub, reclamando el sultanato para sí mismo. Con el respaldo de los nazaríes, que habían tomado el control de Ceuta en 1306, Uzmán capturó la fortaleza de Aludan, que se convirtió en su bastión y base de operaciones.[3][6] Aprovechando la preocupación de Abu Yaqub por su intento de capturar Tremecén, Uzmán pudo tomar las ciudades de Arcila y Larache, derrotar a un ejército meriní bajo el mando de Abu Salim, hijo de Abu Yaqub, y extender su dominio también sobre gran parte de la región de Ghomara. En 1307, Alcazarquivir lo reconoció como sultán.[7][8]
Tras la muerte de Abu Yaqub, su sucesor, Abu Tabit Amir (1307-1308), enfrentó múltiples revueltas, pero aun así concentró gran parte de sus esfuerzos contra Uzmán. El general al-Hasan ibn Amir ibn Abdallah An'ayab, enviado inicialmente contra Uzmán, no logró someterlo, y en junio de 1308, el príncipe rebelde derrotó a otro ejército meriní al mando de Abd al-Haqq ibn Uzmán ibn Muhammad y recuperó Alcazarquivir. Estos reveses obligaron a Abu Tabit a enfrentarse personalmente a Uzmán: tomó Aludan por asalto y la ciudad de Domna, pero su repentina muerte en 1308 truncó sus planes y concedió a Uzmán un indulto.[9]
Fue el nuevo sultán meriní, Abu ur-Rabí Sulaymán (r. 1308-1310), quien en 1309 logró derrotar a Uzmán en Aladán, obligándolo a abandonar el norte de África y buscar refugio en el emirato nazarí.[10]
Retorno al servicio nazarí

Inmediatamente después de su llegada a Granada, Uzmán recibió la orden de ayudar a la ciudad portuaria de Almería, sitiada por Jaime II de Aragón. Durante el asedio, se distinguió no solo por sus victorias en los enfrentamientos con los cristianos, sino también por su habilidad diplomática en las negociaciones que pusieron fin al asedio.
Derrocamiento de Nasr y derrota de la invasión castellana
En 1314, como comandante de la guarnición norteafricana en Málaga, jugó un papel crucial en el derrocamiento del emir Nasr de Granada (r. 1309-1314), ya que fue la promesa de apoyo de sus tropas la que dio el impulso decisivo a la conspiración para elevar a Ismaíl I (r. 1314-1325) al trono nazarí. Por razones desconocidas, Nasr se había vuelto cada vez más impopular y fue destronado el 8 de febrero de 1314, pero se le permitió retirarse a Guadix como su gobernador.[11][12] Aunque el apoyo de Uzmán fue crucial para la ascensión de Ismaíl I, no todas las tropas norteafricanas lo siguieron: los príncipes Zenata Abd al-Haqq ibn Uzmán y Hammu ibn Abd al-Haqq ibn Rahhu y sus hombres permanecieron leales a Nasr y lo siguieron a Guadix.[12]
Nasr no se resignó a su destino y planeó recuperar el trono con la ayuda de Castilla, de quien había sido vasallo desde 1310. De hecho, en 1316, mientras Ismaíl asediaba Guadix, un ejército castellano de socorro invadió territorio granadino y marchó sobre la ciudad. Uzmán se enfrentó a ellos en Wadi Fortuna, cerca de Alicún. Los detalles de la batalla son contradictorios, pero es probable que los castellanos ganaran, aunque por un estrecho margen, afianzando así su posición cerca de Granada.[11][13]
El poder y el prestigio de Uzmán crecieron continuamente en Granada, y pudo asegurar su posición como sheikh al-ghuzat (comandante general de los "Voluntarios de la Fe"), marginando a posibles rivales, como sus parientes femeninos, el clan Banu Rahhu ibn Abdallah, que fue exiliado a Túnez.[14] Tal era su autoridad que, cuando Granada solicitó ayuda meriní en 1319 contra un intento total castellano de capturar la ciudad, el sultán Abu Sa'id Uzmán II (r. 1310-1331), temeroso del ex rebelde, exigió como condición previa que fuera entregado a Fez y mantenido en prisión.[15] La oferta fue rechazada,[10] y Uzmán lideró las tropas nazaríes, de 5.000 hombres, hacia una importante victoria sobre el ejército castellano, de 7.000 soldados, en la Batalla de Sierra Elvira el 26 de junio de 1319, que resultó en la muerte de los comandantes castellanos, el Infante Pedro y el Infante Juan. Después de esto, se firmó una paz de ocho años entre Granada y Castilla el 18 de junio de 1320, mientras que las luchas políticas internas que estallaron entre la nobleza castellana aseguraron aún más a Granada desde esa dirección.[16][11][17] Uzmán ganó gran renombre en las guerras contra los cristianos, y se dice que lideró un total de 732 incursiones en territorio cristiano.[5] En 1325, las fuerzas de Uzmán capturaron la ciudad de Rute.[18]
Asesinato de Ismaíl I y guerra civil contra Ibn al-Mahruq

El 9 de julio de 1325, el emir Ismaíl I fue asesinado, hecho por el cual las fuentes acusan unánimemente a Uzmán de ser el autor intelectual. Ismaíl fue sucedido por Muhammed IV (r. 1325-1333), pero como era menor de edad, fue puesto bajo la tutela de un ministro de alto rango. Inicialmente, éste era el visir de su padre, Abu'l-Hasan ibn Masud, pero murió poco después—de las heridas recibidas tratando de proteger a Ismaíl—y fue reemplazado por Muhammad ibn al-Mahruq, nominado por Uzmán.[19]
Uzmán se convirtió así en la figura dominante de la corte: tras asegurarse el control completo, no solo de los Voluntarios de la Fe, sino también del ejército como su comandante en jefe efectivo, asumió las riendas del gobierno.[19] Pronto, sin embargo, su comportamiento despótico le distanció de los demás ministros, ya que los privó de autoridad y se apropió de los fondos estatales casi exclusivamente para el pago de los Voluntarios.[19][20] Esto llevó a Ibn al-Mahruq a temer que el ambicioso Uzmán estuviera planeando un golpe de Estado para tomar el poder, y surgió una rivalidad abierta entre ambos, que culminó en diciembre de 1326: las tropas de Uzmán ocuparon la ciudad y obligaron a Ibn al-Mahruq y sus seguidores a confinarse en la Alhambra, mientras que Ibn al-Mahruq buscaba un candidato rival para disputarle a Uzmán el control de las tropas norteafricanas. Éste se encontró en la persona de Yahya ibn Umar ibn Rahhu, yerno de Uzmán y miembro del clan Banu Rahhu, a quien Uzmán había desterrado previamente a Túnez. Yahya fue nombrado sheij al-ghuzat, lo que provocó que las tropas norteafricanas abandonaran a Uzmán, que quedó solo con los seguidores de su propia familia.[19][20]
Ante este repentino revés de fortuna, Uzmán optó por disimular sus intenciones, fingiendo que planeaba refugiarse en el norte de África. Incluso escribió al sultán meriní Abu Said Uzmán pidiendo perdón y permiso para regresar a Marruecos.[20] Al frente de mil jinetes, marchó hacia Almería, supuestamente para zarpar hacia Marruecos. Una vez llegado a la ciudad el 13 de enero de 1327, mandó a llamar a un tío de Muhammed IV, Abu Abdallah Muhammad ibn Abi Sa'id, a quien proclamó sultán a finales de mes, con el laqab (nombre de reinado) de al-Qa'im bi-amr Allah ("El que cumple las órdenes de Dios").[19][20] El 4 de abril consiguió la sumisión de la fortaleza de Andarax, que convirtió en su bastión para la lucha contra Ibn al-Mahruq e Ibn Rahhu. Los pueblos de los alrededores pronto también reconocieron su autoridad.[19][20]
En la guerra civil que siguió, Uzmán no dudó en contactar con los castellanos para formar un frente común contra Granada.[20] El rey Alfonso XI de Castilla se apresuró a aprovechar la división del estado granadino invadiendo sus provincias occidentales, y algunas fuentes musulmanas incluso informan que uno de los hijos de Uzmán guio al rey Alfonso durante su invasión de la provincia de Ronda y la captura de Olvera en junio de 1327.[21] La corte nazarí, bajo presión, se vio obligada a entregar Ronda y Marbella a los meriníes, seguidas de Algeciras al año siguiente, a cambio de tropas.[21] Las pérdidas infligidas por la guerra civil obligaron a Muhammed IV a actuar: entre julio y agosto de 1328, se reconcilió con Uzmán, que se estableció en Guadix, mientras que el 6 de noviembre de 1328, los esclavos de la casa de Muhammed IV asesinaron a Ibn Mahruq. El pretendiente Abu Abdallah fue enviado al norte de África, mientras que Uzmán regresó a su cargo como sheij al-ghuzat. La guerra civil terminó con Uzmán firmemente afianzado en su puesto anterior.[19][22]
Últimos años y la carrera de los hijos de Uzmán
En 1330, Uzmán sufrió una dura derrota a manos del rey Alfonso XI en la Batalla de Teba.[18] Murió poco después, ese mismo año, en Málaga.[18] Su hijo, Abu Tabit Amir, lo sucedió como shaykh al-ghuzat. La oposición de Amir a las políticas seguidas por Muhammed IV condujo al asesinato de este último en 1333 y a la posterior expulsión de los Banu Abi'l-Ula al norte de África por el sucesor de Muhammed IV, Yusuf I (1333-1354).[23][24] Otro hijo de Uzmán, Sulaymán, luchó del lado de Alfonso XI en la batalla del Río Salado en 1340.[25] Otro hijo suyo, Idris ibn Uzmán ibn Abi al-Ula, también entró al servicio nazarí tras liderar un golpe de Estado fallido para apoderarse del poder en Fez en 1357, y a su vez se convirtió en comandante (sheikh al-ghuzat) entre 1359 y 1362.[5][26]