La publicación estaba editada por Acción Social Católica, y recogía uno de los nombres medievales de la ciudad: el que le había puesto la reina doña Urraca al trasladar allí la sede episcopal de San Martín de Mondoñedo, traslado que confirmaría el 1 de marzo de 1117.[2] La sede recibiría el nombre de "il loco vallibriensi" por el río en cuyo valle se asienta la ciudad.