Vega de Liordes
From Wikipedia, the free encyclopedia

La vega de Liordes, que se ubica en el municipio leonés de Posada de Valdeón, es uno de los lugares más emblemáticos del macizo central de Picos de Europa.[1] Es una inmensa depresión formada por la disolución de la roca caliza, de fondo plano y compuesta por praderas y zonas de turberas. Su punto más bajo se encuentra a 1868 m, y se encuentra rodeada por montañas que superan holgadamente los 2000 m sobre el nivel del mar. La vega de Liordes es un punto de paso, con numerosas rutas que la atraviesan, sirviendo de conexión con diversos puntos en el macizo de los Urrieles. Además, su morfología y ubicación son propicias para la formación de un microclima que da lugar a la temperatura más baja que se ha podido medir en España hasta la fecha (-35,8 °C).[2]

El entorno de la vega destaca notablemente sobre otras zonas altas de Picos de Europa, con extensas praderas verdes pastadas por el ganado y que rara vez sufren la sequía estival. Además, contiene el mayor curso fluvial de todo el macizo de los Urrieles (o macizo Central), que discurre a través de la vega y se acaba introduciendo en un gran sumidero.
La vega está rodeada por algunas de las cumbres más elevadas de Picos de Europa. Destacan cumbres como Torre de Liordes (2477 m), Torre de Salinas (2447 m), Pico de la Padierna (2314 m), Torre del Llambrión (2642 m), Torre de la Palanca (2614 m), Torre del Tiro Tirso (2639 m), Torre Blanca (2617 m), Tiro Pedabejo (2189 m), Peña Regaliz (2196 m).
Se puede acceder a la vega de Liordes por varios caminos de montaña: por los Tornos de Liordes (una abrupta subida con 32 curvas que parte directamente de Fuente Dé), por el puerto de Pandetrave a través de la canal de Pedabejo o el Sedo, o bien desde la vega de Asotin, que comunica con el refugio Diego Mella en Collado Jermoso.
Geología
Rasgos geomorfológicos
La morfología de la vega de Liordes ha sido determinada por varios factores: por un lado, su origen tectónico, pues el levantamiento de una enorme falla, que atraviesa el Macizo Central y se ubica al norte de la Vega, ha favorecido la formación de la depresión. Por otra parte, tiene un origen claramente litológico, pues la depresión se fue ahondando con los procesos de karstificación que sufre la roca caliza. Por último, otro factor que determina su morfología es el glaciarismo, pues se estima que la vega llegó a estar cubierta por una capa de hasta 300 m de hielo glaciar.[3]
En conjunto, todos estos factores han conformado un inmenso poljé, repleto de formaciones kársticas y con un gran sumidero, pero con un fondo plano colmatado de sedimentos que favorece la aparición de humedales y extensas praderías.
Mineralogía y extracción de minerales

Desde el punto de vista mineralógico, la Vega de Liordes goza de un gran interés, pues los procesos que formaron la falla de Liordes favorecieron la precipitación y cristalización de sulfuros metálicos, principalmente esfalerita y galena. La primera, especialmente abundante, se extrajo de diversas bocaminas durante los siglos XIX y XX ubicadas en los Tornos de Liordes.[4] Las duras condiciones de extracción, debidas a la climatología del lugar y a su complicado acceso, provocaron diversos accidentes y un deterioro constante de los caminos. Debido a estas razones y a la escasa calidad del mineral, la explotación acabó abandonándose.
Fauna

La fauna de la vega de Liordes es propia de la alta montaña, y no es especialmente variada debido a las duras condiciones de la zona. El mamífero más frecuente en el entorno es el rebeco (Rupicapra pyrenaica), que se deja ver por las laderas de forma frecuente y en grandes grupos; también hay una nutrida población de topillos (Microtus arvalis) bajo las praderías de la vega,[5] de los cuales se alimentan en ocasiones las esquivas comadrejas (Mustela nivalis).
Las especies de aves más frecuentes son la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax), la chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus), el acentor común (Prunella modularis), el gorrión alpino (Montifringilla nivalis) o el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), si bien destacan especies menos comunes, como el treparriscos (Tichodroma muraria).
En la vega de Liordes también se pueden encontrar tres especies de anfibios: tritón alpino (Mesotriton alpestris), sapo partero común (Alytes obstetricans) y rana bermeja (Rana temporaria).[6]



