Era hijo del coronel unitario Lino Almandos, que luchó contra el Chacho Peñaloza y Felipe Varela. Se recibió de escribano público.[1]
En 1869 fue nombrado Ministro de Gobierno del gobernador riojano José Benjamín de la Vega, ocupando cargos de importancia durante los gobiernos de Pedro Gordillo y Rubén Ocampo.[1]
Fue elegido gobernador en 1877, asumiendo en el mes de junio. Fueron sus ministros Salvador de la Colina, Serafín de la Vega y Remigio Rivas Encina. Nombró comandante de armas de la provincia a su padre, que debió enfrentar un motín que pretendía derribar al gobernador. Su mandato estuvo cruzado por repetidos conflictos con la Legislatura por razones institucionales, y visitó repetidamente los departamentos del interior de la provincia. Durante su gestión siguió ejerciendo como comerciante y ganadero, cruzando sus intereses con los fiscales, por lo que al final de su mandato sería acusado de corrupción y defraudación de fondos públicos.[1]
En las últimas semanas de su mandato puso a disposición del gobierno nacional todos los recursos de la provincia para aplastar la revolución de 1880, y convenció a los diputados y senadores de su provincia de trasladarse a Belgrano junto al presidente Nicolás Avellaneda.[1]
Tras su paso por la gobernación ocupó varios cargos públicos, entre ellos el de juez de paz.[1]
Falleció en su ciudad natal en junio de 1891; se dijo que había dejado a su familia en la miseria, pero la historia de su hijo parece desmentir esa información.[1]
Su hijo, también llamado Vicente Almandos Almonacid, fue un aviador riojano que fue considerado como un héroe de la Primera Guerra Mundial en Francia, a cuyo ejército se unió como voluntario.[2]