Visitas de Juan Pablo II a Venezuela
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El Papa Juan Pablo II visitó Venezuela dos veces: en enero de 1985 y en febrero de 1996. En la primera oportunidad, visitó localidades coomo Caracas, Maracaibo, el estado Mérida y Ciudad Guayana. En Caracas, también se reunió con miles de jóvenes en el Estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela (UCV). La segunda vez visitó el Retén de Catia de Caracas, donde conversó y le ofreció su bendición a los reclusos, inauguró el inaugurar el Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto en Guanare, y sostuvo una reunión con representantes de la sociedad venezolana en el Teatro Teresa Carreño, en Caracas.
Tras sus visitas, el Conjunto Habitacional Juan Pablo II fue creado y nombrado en su honor para conmemorar el lugar donde celebró su misa en su primera visita a Caracas, y el Retén de Catia fue demolido meses después de su segunda visita a la ciudad.
Primera visita (1985)

La primera visita del Papa Juan Pablo II a Venezuela tuvo lugar en enero de 1985. Miles de personas se movilizaron para realizar diversos programas culturales y religiosos en diferentes ciudades, incluyendo a Caracas, Maracaibo, Mérida y Puerto Ordaz.[1][2] Su estadía contemplaba tres días y aterrizó el 26 de enero en el aeropuerto internacional de Maiquetía, en La Guaira. Al bajar del avión procedió a besar el suelo y fue recibido en el aeropuerto por el presidente Jaime Lusinchi.[2]
El 27 de enero celebró una misa multitudinaria en la urbanización de Montalbán, en Caracas, que contó con miles de asistentes. Parte de su homilía incluyó lo siguiente:[2]
Vengo a la tierra de Simón Bolívar, cuyo anhelo fue construir en este continente una gran nación. Me trae un objetivo bien preciso: tratar de consolidar aquella siembra evangélica que se operó en las playas de Cumaná y que halló pronta extensión en la primera diócesis, la de Coro. Declarada ciudad pontificia por uno de mis predecesores
En la visita también acudió a un evento en el Aeropuerto Grano de Oro en Maracaibo, en el estado Zulia. El 28 de enero ofició una misa en La Hechicera, en el estado Mérida, donde dijo que «puede decirse con razón que Los Andes constituyen la reserva espiritual de la nación". Más adelante visitó Ciudad Guayana, estado Bolívar, donde ofició otra misa.[2] En Ciudad Guayana el niño Adrián Guacarán le dedicó la canción «El peregrino».[3]
Posteriormente regresó a Caracas, donde se reunió con más de 40.000 jóvenes en el Estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela (UCV).[2]
Segunda visita (1996)
Juan Pablo II visitó Venezuela por segunda vez el 9 de febrero de 1996,[1][4] cuando contempló visitar por tres días de nuevo. Uno de sus destinos incluyó el Retén de Catia, donde habló y bendijo a los reclusos que lo saludaban desde las ventanas. El Papa reclamó para los presos «condiciones de vida más acordes con la dignidad humana» y «que se favorezca la reeducación y formación de los detenidos (...)».[2][4][5] Juan Pablo II también expresó:[2]
Conozco las dificultades que sobrelleváis pero aún en medio de ellas ha de resonar en vuestras mentes la Palabra del Señor que nos recuerda constantemente que ‘Dios es amor’ y que cada uno de nosotros es amado siempre por Dios. Os animo a que acojáis la invitación al cambio de vida que el Evangelio, Buena Noticia, propone a cada persona, y a que no os dejéis vencer por el pesimismo o el desaliento
En la misma visita recibió un documento oficial de los presos y conversó con un joven indultado, Richard Padrón, a quien le otorga su bendición y desea un mejor futuro.[4]
El 10 de febrero, al día siguiente, viajó a Guanare, en el estado Portuguesa, donde veneró la imagen de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela, durante su Eucaristía. En Guanare también fue el encargado de inaugurar el Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto. El mismo día regresó a Caracas, donde sostuvo una reunión con representantes sociales, políticos, económicos, culturales y religiosos en el Teatro Teresa Carreño. El Papa encomendó a los dirigentes a la tarea de la "construcción de Venezuela" en el contexto de la crisis política que atravesaba. En el evento, el cantautor venezolano Simón Díaz le regaló un cuatro, instrumento de cuerda emblemático de Venezuela.[2]

En la mañana del 11 de febrero, Juan Pablo II ofreció una Eucaristía en el aeropuerto militar de La Carlota, contando con la asistencia de miles de jóvenes. Después se dirigió al aeropuerto internacional de Maiquetía y regresó a Roma.[2]