Wenceslao Dutrem
Médico, Químico farmacéutico y masón Español
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Wenceslao Dutrem Domínguez (Barcelona, 1 de junio de 1909 - Barcelona, 12 de enero de 1979) fue un médico, farmacéutico especializado en patología y exiliado español, Fundador de los Laboratorios FARBAR, inspector municipal de Sanidad de Barcelona de 1932-1936, Militante de las JEREC, Dispensario Municipal de Moncada y Reixach y masón. Conocido por ser médico en el bando republicano, ayudó a crear el primer servicio de transfusión sanguínea citratada del mundo en Barcelona en 1936. También fue uno de los principales impulsores de la bolsa del médico catalán en México y fue el doctor de cabecera de León Trotski.[1]
| Wenceslao Dutrem Domínguez | ||
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Wenceslao Dutrem Domínguez, retrato del Colegio de Médicos de Cataluña en 1934. Colegio Oficial de Médicos de Barcelona | ||
| Información personal | ||
| Nombre completo | Wenceslao Tomás Dutrem Domínguez | |
| Apodo | "Lao" | |
| Nacimiento |
1 de junio de 1909 Barcelona, España | |
| Fallecimiento |
12 de enero de 1979 (69 años) Barcelona, España | |
| Residencia | España - Francia | |
| Nacionalidad | Española, Francesa | |
| Religión | Ateísmo | |
| Lengua materna | Catalán | |
| Familia | ||
| Padres |
(Wenceslao Dutrem Solanich Ángela Domínguez Ortelli) | |
| Cónyuge | María Teresa Sitjes Carrascal (matr. 1936; fall. 1979) | |
| Hijos | Manuela Dutrem Sitjes María Teresa Dutrem Sitjes | |
| Educación | ||
| Educación |
Universitat de Barcelona (1925-1932) Universidad Sorbona (1937-1938) | |
| Educado en | Universidad de Barcelona | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Médico, farmacéutico y profesor | |
| Área | Qímica, Farmacia Patología y ciencias biológicas | |
| Años activo | 1927-1975 | |
| Conocido por | Doctor de cabecera de León Trotski | |
| Cargos ocupados | Inspector Municipal de Sanidad y Director del Dispensario Municipal | |
| Empresa | Laboratorios Farbar S.A | |
| Partido político | PSUC | |
| Firma | ||
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Biografía

Wenceslao Tomás Dutrem y Domínguez nació en la Ronda de Sant Pau, 47[2] en el barrio barcelonés del Ensanche, el 1 de junio de 1909, hijo del químico-farmacéutico Wenceslao Dutrem Solanich (1877-1957) y Ángela Domínguez Ortelli-Barelli (1881-1970)
Su padre, anarquista de ideología republicana, fue conocido por fundar la Farmacia W. Dutrem en la calle Sant Pere Més Alt, n.º 50, donde desarrolló diversas preparaciones farmacéuticas, entre ellas el Erotyl,[3] un antecedente de la viagra. Su madre procedía de una familia de inmigrantes lombardos establecidos en Barcelona desde mediados del siglo XIX.

Wenceslao fue el mayor de tres hermanos. El segundo, Eliseo Dutrem, ejerció como farmacéutico y abogado; y la menor, Marta Dutrem, también desarrolló su carrera en el ámbito jurídico.
Familia y orígenes
Los Dutrem por línea paterna tienen un origen franco-catalán,[4] documentado en Cataluña desde el siglo XVIII, mientras que su línea materna procede de inmigrantes lombardos llegados a Barcelona en el siglo XIX. Su madre, Ángela Domínguez Ortelli-Barelli, era de familias de Rovenna (Lombardía, entonces bajo soberanía austrohúngara), conocidas por introducir en España la manufactura de figuras de estaño y plomo.
Vida en Cataluña

A comienzos de 1910, Wenceslao se trasladó con su familia al Valle de Arán y fijó su residencia en la localidad de Lés. El cambio se produjo a consecuencia de la persecución política que sufría su padre en Barcelona después de estar relacionado con la Semana Trágica de Barcelona.
Esto llevó al núcleo familiar a buscar refugio temporal en esta zona pirenaica. Durante los años de estancia en Les nacieron dos de sus hermanos: Eliseo, en 1911, y Marta, en 1914.
La ubicación fronteriza del municipio propició que la familia mantuviera contacto frecuente con las localidades del cercano departamento francés de Haute-Garonne, especialmente con Saint-Gaudens, cuyos Jardins Publics eran un destino habitual de paseo y recreo. Estas visitas forman parte documentada de la vida familiar durante ese periodo.

Wenceslao inició su educación formal en el Colegio de San José (Collège de Saint-Joseph) de Lés, institución de referencia en el valle durante las primeras décadas del siglo XX. Allí cursó las materias habituales de la enseñanza primaria de la época: lectura y escritura, aritmética, doctrina y moral, geografía, historia elemental y francés, asignatura obligatoria en muchos centros del valle por la cercanía con la frontera y los intercambios con Francia. Su escolarización en Lés se produjo en un entorno marcadamente plurilingüe: además del castellano —lengua administrativa y escolar—, estaba expuesto al catalán, al aranés (gascon-occitano) y al francés, propio del contacto cotidiano con la vertiente gala. En el ámbito familiar conservaba además nociones de italiano, lengua de sus ascendientes maternos.
En 1919 la familia Dutrem se muda a Castellbell y Vilar, sitio donde su padre ejercería como químico farmacéutico, hasta 1922.

Tras regresar a Barcelona en 1922, Wenceslao completó sus estudios de bachillerato entre 1922 y 1925. Ese mismo año ingresó en la Universidad de Barcelona con 16 años, donde cursó simultáneamente las carreras de Farmacia y Medicina.
Obtuvo la licenciatura en Farmacia en 1929 y la licenciatura en Medicina en 1932. Posteriormente realizó la especialización en Patología Interna como alumno del doctor Agustín Pedro Pons en el Hospital Clínico de Barcelona, institución en la que completó su formación clínica.
En esta etapa, en Wenceslao predominó la vocación médica. Instaló varios consultorios en Barcelona: uno en La Pedrera (Casa Milà), donde atendía por las mañanas a una clientela acomodada; otro en el Poblenou; y un tercer consultorio, ubicado en La Sagrera, desde el cual dedicaba las tardes a visitar a pacientes de escasos recursos, ofreciéndoles gratuitamente los medicamentos que obtenía gracias a su actividad profesional. Esta combinación de ejercicio clínico y asistencia social caracterizó su práctica médica durante toda la década de 1930.
El 26 de septiembre de 1936, contrajo matrimonio en Barcelona con María Teresa Sitjes Carrascal. Su integración en la familia Sitjes se vio favorecida por su amistad con Jaume Vàchier i Pallé, esposo de Manuela Sitjes, cuñada de Wenceslao. Vàchier, que había sido regidor del Ayuntamiento de Barcelona por Esquerra Republicana de Catalunya, fue conocido por impulsar reformas urbanísticas y modernizar la circulación en la ciudad durante la Segunda República. Su vínculo con la familia Sitjes facilitó la relación entre Wenceslao y María Teresa, contribuyendo al entorno republicano y progresista en el que Wenceslao desarrolló su actividad profesional y personal durante aquellos años.
Guerra Civil

Primer Servicio de Transfusión Sanguínea
Durante la Guerra Civil Española, Wenceslao simpatizó con el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y fue destinado como médico al frente de Aragón. Entre 1936 y 1937 desarrolló su labor en distintos dispositivos sanitarios vinculados a dicho frente, donde participó activamente en la atención de heridos de guerra, tanto en tareas de transfusión sanguínea como en intervenciones quirúrgicas de urgencia, incluidas amputaciones practicadas en hospitales de sangre y centros de campaña.
En este contexto, colaboró estrechamente con el doctor Frederic Durán-Jordà y con la doctora Serafina Palma Delgado en la organización y puesta en funcionamiento del primer Servicio de Transfusión de Sangre destinado específicamente al abastecimiento del frente de combate. Este servicio supuso un avance decisivo en la medicina militar republicana, al permitir la disponibilidad sistemática de sangre para la atención de heridos en condiciones de guerra.
Su papel dentro de esta estructura quedó formalizado mediante un nombramiento oficial de la Generalidad de Cataluña. El 31 de diciembre de 1936, el Consejo de Sanidad de Guerra nombró a Wenceslao Dutrem Domínguez médico transfusor, asignándolo al Hospital de Sangre de Vicien, institución clave en la red sanitaria republicana dedicada a la transfusión y atención de heridos procedentes del frente.
Técnica de la sangre citratada
Una de las principales innovaciones implementadas por Wenceslao Dutrem y su equipo fue el uso sistemático de la técnica de la sangre citratada. Este método consistía en la conservación de la sangre mediante la adición de citrato de sodio al 4 %, sustancia que actúa como anticoagulante al inhibir el calcio, elemento esencial en el proceso de coagulación. Gracias a esta técnica, la sangre podía almacenarse durante períodos más prolongados y transportarse con seguridad, lo que resultó fundamental en un contexto bélico caracterizado por la movilidad del frente y la urgencia asistencial.
El procedimiento incluía una cuidadosa selección de los donantes. A cada uno se le realizaba una historia clínica y un análisis de sangre previo, con el objetivo de determinar el grupo sanguíneo y descartar la presencia de enfermedades transmisibles, como el paludismo o la sífilis. Las extracciones se realizaban generalmente por la mañana y en ayunas, obteniéndose entre 300 y 400 mililitros de sangre por donación, con una periodicidad de tres a cuatro semanas.
Una vez extraída, la sangre se mezclaba con citrato sódico y se conservaba en refrigeración a una temperatura inferior a los 2 °C. Esta misma temperatura se mantenía durante el transporte hasta el frente de Aragón mediante un vehículo especialmente acondicionado: un camión equipado con refrigeradores eléctricos y una cámara diseñada para asegurar la cadena de frío durante el traslado. Este sistema logístico permitió que la sangre llegara en condiciones óptimas a los hospitales de campaña, incrementando de forma significativa la supervivencia de los heridos.
Exilio
Exilio y formación en Francia
Durante los primeros meses de la Guerra Civil española, Wenceslao mantuvo cierta movilidad transfronteriza. Los registros de su pasaporte indican que durante el verano de 1937 cruzó oficialmente hacia Francia en distintas ocasiones por la aduana de La Junquera y Le Perthus, viajando en automóvil particular. Sin embargo, el desarrollo del conflicto obligó a la familia a planificar su salida definitiva de España emprendiendo rutas separadas.
A pesar de que Wenceslao concordaba en parte con la ideología republicana, el no se identificaba como Republicano ni como franquista, es por eso que decide marcharse, ya que no quería vivir en un "socialismo" ni en una "dictadura".
Sin embargo, el avance del conflicto forzó su exilio definitivo poco después. Ante la imposibilidad de seguir utilizando las rutas convencionales, la salida de Wenceslao se produjo de manera clandestina. Logró cruzar la frontera francesa esquiando a través de los Pirineos por el municipio de Les, en el Valle de Arán.[5] Para octubre de 1937, Dutrem ya se encontraba establecido en París e integrado en los círculos médicos y académicos de la ciudad.[6]

Con Wenceslao ya en Francia, se organizó la salida de su esposa. El 31 de octubre de 1937, María Teresa abandonó España en avión desde el aeródromo del Prat de Llobregat, en Barcelona, con una autorización de salida que le permitía llevar consigo únicamente 100 pesetas. Tras hacer escala ese mismo día en el aeropuerto de Marignane, en Marsella, embarcó el 1 de noviembre desde el puerto aéreo de Bron, en Lyon.
Su destino inmediato fue Ginebra Suiza, a donde ingresó mediante una «Autorización Excepcional» (Autorisation Exceptionnelle) otorgada por la Policía Federal de Extranjeros suiza. Posteriormente, el matrimonio logró reencontrarse en París, junto a su hermana Marta, y los padres de Wenceslao.
El matrimonio residió en el número 22 de la Rue d'Orléans, en Neuilly.[7]
Durante su residencia en la capital francesa, Dutrem continuó su especialización en la Universidad de París. Cursó estudios sobre enfermedades tropicales en la Escuela de Malariología (institución adjunta al Instituto de Higiene). El 2 de julio de 1938, habiendo aprobado los exámenes correspondientes, se le confirió oficialmente el Diplôme de Médecin Malariologiste (Diploma de Médico Malariólogo).[8]
Llegada y vida en México
Ante el clima de tensión prebélico en Europa, la familia decidió buscar asilo en América. El 19 de octubre de 1938, Wenceslao embarcó junto a su esposa, su padre y sus hermanos desde el puerto de Burdeos, en Francia, a bordo del vapor Flandre[9]

Tras una travesía atlántica que incluyó una escala en Puerto Rico, la familia desembarcó en el puerto de Veracruz, México, el 10 de noviembre de 1938[7]
Desde allí se trasladaron a la Ciudad de México, lugar donde Dutrem se estableció.
En México continuó su destacada labor profesional y se convirtió en un activo promotor de la cultura catalana en el exilio.
Entre 1940 y 1953, trabajo como profesor de Patología en la Escuela de Medicina Rural del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México, publicando trabajos sobre antibióticos y vitaminas. Simultáneamente, la familia (Wenceslao, Elíseo y Marta) fundaron los Laboratorios Farbar SA (Farmacéuticos Barcelona) para la investigación biomédica sobre la alergia. Fue miembro de la Mutual de los Médicos de Cataluña y Baleares y uno de los principales impulsores de la Bolsa del Médico Catalán en México, a pesar de que no aceptó la presidencia.
Asesinato de Trotski
Wenceslao Dutrem y el asesinato de Trotski
Liev Davídovich Bronstein conocido como Leon Trotski, fue una de las grandes figuras de la revolución bolchevique, ayudó a Lenin a llegar al poder y organizó el ejército rojo. A la muerte de Lenin, perseguido por Stalin, fue expulsado de Rusia en 1929 y se exilió en México en 1937.
La Liga Comunista Internacionalista Mexicana, que agrupaba a trotskistas como Octavio Fernández, o el pintor Diego Rivera, que solicitaron a presidente mexicano Lázaro Cárdenas el asilo político para Trotski. La aceptación del presidente fue inmediata y el 18 de diciembre de 1936 Trotsky fue llevado al petrolero Ruth por la policía noruega. Llegó a Tampico, México el 9 de enero de 1937. Es muy recomendable y de lectura agradable, el libro de Leonardo Padura, “El hombre que amaba a los perros”.

Estableció su residencia definitiva en la Calle Viena, del barrio de Coyoacán, muy cerca de donde vivían Diego Rivera, Frida Kahlo, y también los Dutrem.
El 20 de agosto de 1940 Ramón Mercader asesinó al político ruso con un piolet de alpinista que llevaba disimulado en la gabardina. De forma imprevista, Trotski se defendió, no muriendo en el acto e identificó al agresor, que con el alboroto fue detenido por los guardaespaldas. La mujer de Trotski pidió fueran a buscar ayuda médica y fue atendido por el Dr. Wenceslao Dutrem.
El Dr. Wenceslao Dutrem ya había coincidido con Ramón Mercader en casa de los Trotski, pero ignoraba totalmente que fuera catalán, pues nunca se había expresado en esta lengua.
Sorprendentemente Mercader, al ser detenido por los guardias de seguridad de Trotski, se dirigió al doctor Dutrem diciéndole en perfecto catalán: “Doctor Dutrem, ajudim siusplau” "Doctor Dutrem ayúdeme porfavor" El Dr. Dutrem le respondió sorprendido: “catalá havies de ser, fill de puta[9]”.
El Dr. Dutrem apreció la gravedad del herido y el daño cerebral, lo acompañó a un hospital del Distrito Federal, la Central de Socorros de la Cruz Verde, en una ambulancia. Aún estaba vivo, y el Dr. Dutrem, al parecer intentó contactar con el Dr. Ignacio Ponsetí, amigo de la familia, que había sido discípulo del famoso neurocirujano Dr. Ley en Barcelona. Trotski falleció unas horas después.[10]
Muerte
Wenceslao recibió una llamada de su hermana Marta en donde ella le comunico que ella supuesta mente tenía cáncer. Dutrem viajó a Barcelona en enero de 1979 y durante su estancia en Barcelona cayó y se rompió el fémur. Fue trasladado a la Clínica Platón, donde durante la operación murió por exceso de anestesia tras varios intentos de reanimación.

