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Provincia de Zaragoza

provincia de Aragón (España) From Wikipedia, the free encyclopedia

Zaragoza es una de las cincuenta provincias de España, con capital en la homónima Zaragoza. Con una superficie de 17 274 km² es la cuarta provincia más grande de España (después de las provincias de Badajoz, Cáceres y Ciudad Real). Ubicada en la comunidad autónoma de Aragón, limita al norte con Navarra y Huesca, al este con Lérida y Tarragona, al sur con Teruel, al suroeste con Guadalajara y al oeste con Soria y La Rioja, siendo junto a Burgos la provincia española que limita con más provincias (8).

Datos rápidos Zaragoza, Coordenadas ...
Zaragoza
Provincia de España


Bandera


Coordenadas 41°35′00″N 1°00′00″O
Capital Zaragoza
Idioma oficial Español
 • Otros idiomas Aragonés y catalán
Entidad Provincia de España
 • País EspañaBandera de España España
 • Comunidad Bandera de Aragón Aragón
Congreso
Senado
Cortes
7 diputados
4 senadores
35 diputados
Subdivisiones 293 municipios
7 partidos judiciales
Fundación División territorial de 1833
Superficie Puesto 4.º
 • Total 17 274 km² (3,41 %)
Altitud  
 • Máxima Moncayo
2315 m s. n. m.
 • Mínima Mequinenza
74 m s. n. m.
Clima Semiárido
Mediterráneo continentalizado
Mediterráneo típico
Oceánico
De montaña
Población (2025) Puesto 15.º
 • Total 998 443 hab. (2,03 %)
 • Densidad 57,8 hab./km²
Gentilicio zaragozano, -a
Huso horario UTC+01:00
Código postal 50[1]
ISO 3166-2 ES-Z
Sitio web oficial
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Historia

Prehistoria

Los diversos pobladores que han habitado la provincia de Zaragoza han ido dejando sus influjos ya desde la Prehistoria. En Caspe se encontró el hacha de mano de Cauvaca de hace unos 100 000 años. En la zona de Mequinenza se han encontrado y documentado toda la secuencia histórica desde el Paleolítico, Neolítico o Edad del Bronce pasando por diferentes etapas de transición que pueden verse en las cabañas de Riols datadas de hace unos 6000 años o la necrópolis de la Mina Vallfera de hace unos 3200 años aproximadamente. Como resultado de las excavaciones llevadas a cabo en los años 80 en Mequinenza se encontró un importante conjunto de cerámicas impresas y lisas, industria lítica tallada en sílex y útiles pulimentados junto con molinos de mano y elementos de adorno (brazaletes y cuentas de collar) que pueden verse actualmente en las salas de Prehistoria del Museo de Zaragoza.

En Mequinenza también pueden encontrarse evidencias del Calcolítico y de la Edad del Bronce con una importante muestra de arte rupestre disperso en abrigos y rocas de estilo esquemático o abstracto declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dentro del Arte Rupestre Levantino (Sierra de los Rincones I, Barranco Plana I y II...). A estas expresiones artísticas se suman varios conjuntos de grabados prehistóricos con motivos labrados en la superficie rocosa (Vallmajor I, Mas de Fayonet, Vallperera...). Sin embargo, el conjunto arqueológico más representativo de Mequinenza y de todo el valle del Ebro es el de Los Castellets. El conjunto arqueológico, el yacimiento más representativo de la cultura de Campos de Urnas, está formado por un poblado con muralla y foso, una necrópolis tumular de incineración y una gran necrópolis tumular de inhumación e incineración, con materiales datados desde el Bronce Medio hasta bien entrada la Cultura Ibérica (entre el 1500 y el 500 a. C.). La existencia de ambos ritos funerarios a la vez lo convierte en un yacimiento único en toda la cuenca del Ebro que todavía no ha podido ser excavado a fondo. En la Edad de Hierro continúan ocupándose poblados y necrópolis como los yacimientos de los Brunos y el cabezo de Monleón en Caspe o el Roquizal en Fabara.

Época romana

Con la llegada de los romanos (200 a. C.) se inicia la romanización de las tribus indígenas y la creación de nuevas ciudades romanas como la Colonia Iulia Victrix Celsa (actual Velilla de Ebro) o Caesaraugusta, Municipium Augusta Bíbilis o La Malena (Azuara). La provincia acoge un importante patrimonio romano que puede visitarse hoy en día como Los Bañales en Uncastillo o el Mausoleo de Lucio Emilio Lupo en Fabara.

Época musulmana

Durante la época de dominación musulmana, las antiguas ciudades se reconvirtieron y se crearon nuevas asentamientos con castillos defensivos y recintos fortificados. Destaca por ejemplo el Conjunto Fortificado Islámico en Calatayud o la creación de nuevas poblaciones como Miknasa al-Zaytún (Mequinenza) o Hawara (Fabara) a partir de tribus nómadas llegadas desde África.

Edad Media

Castillo de Mequinenza

Durante la Edad Media, a medida que el islam retrocedía debido a la Reconquista, los cristianos colonizan los nuevos territorios. En 1118, el rey Alfonso I el Batallador conquistó Zaragoza, que pasó a convertirse en una de las principales ciudades del Reino de Aragón. La conquista se extendió posteriormente por buena parte del territorio que actualmente corresponde a la provincia.[2][3]

Durante los siglos XII y XIII se produjo la repoblación de numerosas localidades mediante fueros, cartas de población y concesiones de tierras. Se consolidaron núcleos como Tarazona, Borja, Daroca, Calatayud y Ejea de los Caballeros, que adquirieron funciones administrativas, comerciales y militares. Surgen los monasterios cistercienses como el de Veruela o el de Piedra así como numerosos castillos y construcciones medievales defensivas. Algunos de estos castillos como el de Uncastillo o el de Mequinenza son auténticos ejemplos de obras de ingeniería que quedaron legadas a la Corona de Aragón. Destaca en esta época también la pervivencia del arte mudéjar en campanarios y cimborrios. Esta arquitectura fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 2001.[2]

Durante los siglos XIV y XV el territorio zaragozano quedó plenamente integrado en las estructuras políticas y jurídicas del Reino de Aragón y, desde 1164, de la Corona de Aragón. La ciudad de Zaragoza se consolidó como uno de los principales centros políticos del reino. Las Cortes de Aragón se reunieron en diferentes ocasiones en la ciudad y Zaragoza adquirió una importancia creciente como residencia real y centro económico.[2][3]

El siglo XIV estuvo marcado por conflictos y crisis demográficas. La peste negra de 1348-1349 provocó una importante mortalidad y afectó a numerosas poblaciones aragonesas. Durante el siglo XV, Zaragoza experimentó un nuevo periodo de crecimiento y se convirtió en uno de los principales centros del Renacimiento aragonés. La presencia de la monarquía, la nobleza y las instituciones del reino favoreció la construcción de palacios, iglesias y edificios civiles.[2]

Edad moderna

Fernando II de Aragón, "el Católico", nacido en la localidad zaragozana de Sos (actual Sos del Rey Católico).

La unión dinástica de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón a finales del siglo XV no supuso la desaparición inmediata de las instituciones propias de Aragón. El territorio zaragozano continuó formando parte del Reino de Aragón dentro de la monarquía de los Austrias, sin embargo, Zaragoza mantuvo una posición destacada como centro político y económico, actuando como capital efectiva del reino y fue sede de importantes instituciones y acontecimientos políticos.[4]

Durante el siglo XVI se produjeron tensiones entre las instituciones aragonesas y la monarquía. Uno de los episodios más importantes fueron las Alteraciones de Aragón de 1591, relacionadas con el conflicto entre Felipe II y el antiguo secretario real Antonio Pérez. El Justicia de Aragón, Juan de Lanuza el Mozo, fue ejecutado en Zaragoza en diciembre de 1591. Como consecuencia de la crisis, Felipe II impuso importantes modificaciones en las instituciones y fueros aragoneses.[5]

La Guerra de Sucesión española tuvo importantes repercusiones en Aragón. En 1707, tras la victoria borbónica, Felipe V promulgó los Decretos de Nueva Planta, mediante los cuales se suprimieron buena parte de las instituciones y fueros propios de la Corona de Aragón. La desaparición de las instituciones del Reino de Aragón supuso un cambio fundamental en la organización política del territorio. La antigua Diputación del Reino desapareció y sus funciones fueron sustituidas por nuevas estructuras administrativas dependientes de la monarquía.[6]

Siglo XIX

Pintura del "Asalto a Zaragoza", realizada por el polaco January Suchodolski.

A comienzos del siglo XIX, el territorio de Zaragoza volvió a convertirse en escenario de importantes acontecimientos militares. Durante la Guerra de la Independencia española, Zaragoza sufrió dos sitios por parte de las tropas napoleónicas, en 1808 y 1809. La resistencia de la ciudad adquirió una gran importancia simbólica y tuvo consecuencias demográficas y materiales muy graves. La ciudad quedó prácticamente destruida y posteriormente tuvo que ser reconstruida.[7]

La provincia de Zaragoza fue creada en el marco de la división provincial de España impulsada por el ministro Javier de Burgos. El 30 de noviembre de 1833 se aprobó el decreto de división territorial que organizó España en provincias. La nueva provincia de Zaragoza quedó integrada en la región de Aragón, junto con las provincias de Huesca y Teruel. Esta división constituye la base territorial de la provincia actual, aunque posteriormente se produjeron modificaciones menores.[8]

La Diputación Provincial de Zaragoza quedó constituida en 1836, en aplicación del nuevo modelo administrativo liberal. La institución asumió competencias relacionadas con la administración provincial, obras públicas, beneficencia, educación y cooperación con los municipios.

Durante el siglo XIX, la provincia estuvo afectada por las guerras carlistas y por los conflictos políticos derivados de la construcción del Estado liberal. Zaragoza, debido a su posición estratégica, tuvo además una importante presencia militar.[9][10]

La llegada del ferrocarril convirtió Zaragoza en uno de los principales nudos ferroviarios del nordeste de España. La conexión con Madrid, Barcelona, Navarra y otras zonas de Aragón favoreció el comercio y la industrialización. La ciudad de Zaragoza experimentó un importante crecimiento urbano y comenzó a consolidarse una burguesía comercial e industrial. El proceso estuvo acompañado por el desarrollo de nuevas infraestructuras, industrias y servicios. En el resto de la provincia, la agricultura continuó siendo la principal actividad económica. Los cultivos de cereal, vid, olivo y otros productos agrícolas tenían un peso importante, mientras que determinadas zonas desarrollaron industrias agroalimentarias.[11]

Siglo XX

La industrialización se aceleró gracias a las comunicaciones ferroviarias y al crecimiento de actividades relacionadas con la transformación de productos agrícolas. La capital acogió además la Exposición Hispano-Francesa de 1908, acontecimiento que simbolizó la modernización económica y urbana de Zaragoza.[12]

La proclamación de la Segunda República en 1931 produjo importantes cambios políticos y sociales. En Zaragoza y en otras localidades de la provincia se desarrollaron movimientos obreros, republicanos, socialistas y anarquistas.

Casas destruidas en la localidad de Belchite después de la batalla (1937).

El inicio de la Guerra Civil española en 1936 tuvo consecuencias decisivas para la provincia. Zaragoza quedó rápidamente bajo control de las fuerzas sublevadas y se convirtió en uno de los principales centros militares y logísticos del bando franquista en Aragón. En 1937 se produjo la ofensiva republicana de Zaragoza, que pretendía recuperar la ciudad y alterar el frente aragonés, pero no consiguió su objetivo. La guerra afectó profundamente a numerosas localidades de la provincia, tanto por la movilización militar como por la represión política y las consecuencias económicas. La batalla de Belchite (1937) fue uno de los principales enfrentamientos de la Guerra Civil española en la provincia de Zaragoza, desarrollada entre agosto y septiembre de 1937 y que dejó la localidad gravemente destruida, conservándose aún sus restos.[13][14]

Durante la dictadura franquista, la provincia experimentó una importante transformación económica y demográfica. Zaragoza se consolidó como uno de los principales centros industriales del nordeste de España. El crecimiento de industrias, servicios e infraestructuras provocó una fuerte migración desde las zonas rurales de la propia provincia y de otras áreas de Aragón y España hacia la capital. Durante las décadas de 1950, 1960 y 1970 se produjo un importante proceso de éxodo rural. Numerosos municipios rurales perdieron población mientras Zaragoza y algunos núcleos industriales aumentaban considerablemente su tamaño. El desarrollo de nuevos barrios y polígonos industriales transformó profundamente la estructura urbana de la capital. Paralelamente, la mecanización agrícola redujo las necesidades de mano de obra en muchas zonas rurales.[15][16]

Tras la muerte de Francisco Franco en 1975 comenzó el proceso de transición hacia la democracia. La Constitución española de 1978 estableció un nuevo modelo territorial basado en las comunidades autónomas. En 1982 se constituyó formalmente la Comunidad Autónoma de Aragón, integrada por las provincias de Zaragoza, Huesca y Teruel. La creación de la comunidad autónoma modificó la distribución de competencias entre el Estado, la Diputación Provincial y los municipios. La Diputación de Zaragoza pasó a desempeñar especialmente funciones de cooperación y asistencia a los municipios de la provincia.[17]

Durante las últimas décadas del siglo XX, la provincia experimentó una creciente concentración demográfica y económica en Zaragoza y su entorno. La capital se convirtió en un importante centro logístico, industrial, universitario y de servicios. La construcción de nuevas infraestructuras de transporte reforzó su posición estratégica entre Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia. Al mismo tiempo, numerosas localidades rurales continuaron sufriendo procesos de envejecimiento y despoblación. Esta evolución generó un marcado contraste entre el área metropolitana de Zaragoza y amplias zonas rurales de la provincia. La provincia también experimentó una modernización de sus actividades agrícolas y agroindustriales. La agricultura de regadío, la producción de cereales, frutas, hortalizas y vid, así como las industrias de transformación alimentaria, mantienen una importancia considerable.

Expo 2008, realizada en la ciudad de Zaragoza.

Actualidad

En el siglo XXI, Zaragoza reforzó su papel como centro logístico mediante grandes plataformas de transporte y distribución. La celebración de la Exposición Internacional de Zaragoza de 2008, dedicada al agua y al desarrollo sostenible, supuso una importante transformación urbana y la construcción de nuevas infraestructuras.[18]

Durante las décadas de 2010 y 2020, la provincia afrontó también importantes retos, especialmente la despoblación y el envejecimiento de numerosas zonas rurales, frente al crecimiento y concentración de población en Zaragoza y su área metropolitana. Al mismo tiempo, se produjo una expansión de nuevas actividades vinculadas a la logística, las tecnologías de la información y los centros de datos, reforzando el papel de Zaragoza como uno de los principales polos económicos y tecnológicos del noreste de España.[19][20]

Geografía

La provincia de Zaragoza abarca una superficie de 17 274 km². Limita al norte con la provincia de Huesca, al este con las provincias de Lérida y Tarragona, al sur con las de Teruel y Guadalajara, y al oeste con las de Soria, La Rioja y Navarra.

Provincias limítrofes
Noroeste: Navarra Norte: Huesca Nordeste: Lérida
Oeste: Soria Este: Lérida
Suroeste: Guadalajara Sur: Teruel Sureste: Tarragona

Relieve

Relieve de la provincia de Zaragoza.

El relieve de la provincia de Zaragoza presenta una notable diversidad, aunque se encuentra dominado por la Depresión del Ebro, que ocupa gran parte de su territorio. La provincia constituye una zona de transición entre los Pirineos, al norte, y el Sistema Ibérico, al sur y al oeste.

La Depresión del Ebro es la principal unidad geográfica de la provincia. Se trata de una amplia cuenca sedimentaria formada por materiales depositados durante millones de años. En su zona central predominan las llanuras y relieves de escasa altitud, aunque también aparecen muelas, terrazas fluviales, barrancos y zonas esteparias. La ciudad de Zaragoza se encuentra en esta depresión, a unos 200-250 metros sobre el nivel del mar.[21]

Al norte de la provincia se extienden las Cinco Villas, donde el paisaje combina llanuras, terrazas y pequeñas sierras. En esta zona destacan las sierras de Santo Domingo y de Luna, que constituyen una transición hacia las áreas prepirenaicas de la provincia de Huesca.[22]Destaca el Pico Santo Domingo, la segunda altura más importante de la provincia.[23]

En el sector occidental destaca el Moncayo, que con 2314 metros de altitud constituye la mayor elevación de la provincia. Su vertiente zaragozana presenta fuertes pendientes y una importante diversidad de vegetación debido a las diferencias de altitud. El Moncayo forma parte del Sistema Ibérico y constituye uno de los principales elementos paisajísticos de la provincia.[24][25]

El municipio zaragozano de Tabuenca con el Moncayo de fondo, punto más alto de la provincia.

Al sur y suroeste se encuentran diversas sierras pertenecientes al Sistema Ibérico, entre ellas las sierras de Vicort, Algairén, Pardos y Santa Cruz. Entre estas áreas montañosas se desarrollan valles y depresiones aprovechados históricamente para la agricultura y el asentamiento de población. La zona de Calatayud destaca por su relieve formado por la depresión del río Jalón y las sierras que la rodean.[22]

En el sureste el relieve presenta una mayor altitud y complejidad, especialmente en las zonas próximas a la provincia de Teruel. En esta parte del territorio se encuentran áreas montañosas y altiplanicies, interrumpidas por valles fluviales.[24]

Otro elemento característico del relieve zaragozano son las muelas y plataformas estructurales, especialmente visibles en torno al valle del Ebro. Estas formas de relieve, generalmente de cima relativamente plana y laderas pronunciadas, se han originado por la erosión diferencial de los materiales sedimentarios.[21]

Naturaleza

El 16 % de la extensión total de la provincia de Zaragoza corresponde a terreno forestal, siendo la cuarta provincia y la mayor de las tres de Aragón con mayor masa forestal. El paisaje de la provincia es muy variable y está constituido por sierras, barrancos y valles (en la zona del Bajo Aragón y Mequinenza) a estribos montañosos en el prepirineo, llanuras en las Cinco Villas o los llanos que van desde el Campo de Borja hasta La Almunia de Doña Godina.

Aiguabarreig Ebro-Segre-Cinca

Aiguabarreig de los ríos Segre y Cinca con el río Ebro en Mequinenza

En Mequinenza se ubica la confluencia de los ríos Segre, Cinca y Ebro, siendo la mayor confluencia fluvial de toda Europa. La zona, que se conoce con el nombre de Aiguabarreig es un espacio con gran riqueza natural y una gran variedad de ecosistemas que abarcan desde las estepas mediterráneas a impenetrables bosques de ribera, convirtiendo este espacio en un paraíso para la biodiversidad.

Territorialmente, el Aiguabarreig se encuentra en el centro de la Depresión media del Ebro. Limita al oeste con los Monegros, al este con los Tossals de Montmeneu y Almatret en Cataluña y hacia el sur con la cola del embalse de Ribarroja. Este espacio recibe el nombre de la palabra de origen catalán que designa el lugar en el que dos o más corrientes de aguas se juntan y forman una sola. El Segre y el Cinca forman un primer Aiguabarreig entre las poblaciones de La Granja d’Escarp, Massalcoreig y Torrente de Cinca, y a pocos kilómetros convergen con las aguas del Ebro, ya en el término municipal de Mequinenza, conformando la mayor confluencia fluvial de toda la península ibérica.

En el Aiguabarreig de Mequinenza encontramos cientos de metros de anchura de agua con numerosas islas fluviales y bosques de ribera, grandes masas de carrizal, playas de guijarros, pozas y galachos. Es un punto de confluencia de la flora esteparia proveniente de la zona árida de Monegros y de la flora mediterránea que asciende por el valle del Ebro. Gracias a estas características conviven especies de ambientes opuestos. Las aves son el grupo más numerosos y abarcan desde colonias de ardeídas a todo tipo de rapaces y aves propias de ambientes desérticos. También pueden encontrarse reptiles, anfibios y mamíferos, destacando especialmente murciélagos, ciervos, corzos, nutrias y la presencia cada vez más abundante de cabras salvajes.

Laguna de Gallocanta

La Laguna de Gallocanta está considerada como Humedal de Importancia Internacional (Convenio Ramsar) y Reserva Natural. Pero es por encima de todo el mayor humedal salino de la península ibérica y el mejor conservado de la Europa Occidental. A caballo entre las comarcas de Daroca y Jiloca, sobre una altiplanicie a casi mil metros de altitud, sus aguas ocupan el fondo de una cuenca endorreica, sin salida hacia cauces fluviales. Sus dimensiones son aproximadamente unos 7,5 kilómetros de longitud por 2,5 kilómetros de anchura y la profundidad máxima en períodos de inundación puede llegar a superar los dos metros.

Clima

Climograma de la provincia de Zaragoza.

La provincia de Zaragoza presenta, en términos generales, un clima mediterráneo continentalizado y seco, aunque existen diferencias importantes entre el valle del Ebro, las zonas de montaña y las áreas más elevadas. El rasgo más característico es la escasez de precipitaciones, los veranos muy calurosos y los inviernos fríos, además de una elevada amplitud térmica. Las zonas montañosas y de mayor altitud presentan temperaturas más bajas y, en general, mayores precipitaciones que el entorno del valle del Ebro. Julio y agosto tienen temperaturas medias de unos 25 °C y precipitaciones medias de solo 17 mm al mes. La media de las máximas diarias alcanza 32,4 °C en julio. En enero la temperatura media es de 6,6 °C, con una mínima media de 2,7 °C. Las inversiones térmicas del valle del Ebro pueden favorecer temperaturas bajas y nieblas. El este de la provincia, en su zona central correspondiente al Valle del Ebro suele registrar las temperaturas más elevadas durante el verano. En julio de 2026, la máxima temperatura registrada fue en la localidad de Quinto, con 43,3ºC el día 7 del mismo mes.[26]Por el contrario, los municipios más fríos se localizan al sur de la provincia, correspondiente al Sistema Ibérico, o al norte, zona prepirenaica. En el mes de enero de 2026, la estación que recogió una temperatura más baja se encontraba en Daroca, con -7,9ºC el día 6 de dicho mes.[27]La temperatura mínima más baja recogida por esta estación fue de -22,4ºC, el 17 de diciembre de 1963.[28]

Vista del municipio de Paracuellos de la Ribera nevado en 2021, en la provincia de Zaragoza.

La pluviometría es irregular y escasa, con unos 322 mm anuales en Zaragoza-Aeropuerto. Los meses relativamente más lluviosos son mayo (44 mm) y abril (39 mm), mientras que julio y agosto son los más secos (17 mm cada uno). El norte y el oeste de la provincia suelen ser más lluviosos, mientras que el este es más seco. Para el mes de abril y mayo de 2026, el municipio donde se había registrado mayor pluviometría era Salvatierra de Esca. Para 2025, la estación que recibió más lluvia fue Biel, con 424,02mm acumulados durante el año, también en el norte de la provincia.[29]

La nieve se suele dar en las zonas montañosas, mientras que en el Valle del Ebro, se registran escasas nevadas. La mayor nevada documentada en la ciudad de Zaragoza se produjo en 1932, cuando se alcanzaron unos 30 cm de espesor en la capital.[30]

El viento dominante en la zona es el cierzo, viento de componente norte/noroeste que puede ser fuerte, especialmente durante el otoño y el invierno, y que en algunas poblaciones del Valle del Ebro puede superar los 100 kilómetros por hora.[31]

Organización territorial

La provincia de Zaragoza, con sus 293 municipios, está organizada en 13 comarcas, creadas por las Cortes de Aragón en la década de los años 2000. Un total de 13 municipios zaragozanos pertenecen a comarcas de la provincia de Huesca.[32]

Por superficie, la comarca de Cinco Villas es la más extensa con unos 3.063 km², mientras que la comarca de Aranda es la de menor tamaño. Según su población, la Comarca Central es la más poblada, mientras que el Campo de Belchite es la que cuenta con menos habitantes.[32]

Las siguientes comarcas con capital en la provincia de Huesca comprenden algunos municipios de la provincia de Zaragoza:

Demografía

En 2025 la población era de 998 443[33] habitantes y la densidad de población de 57,8 hab/km². La provincia de Zaragoza la conforman 293 municipios y tres entidades locales menores.

Evolución demográfica con respecto al total nacional[34]
18571900191019201930194019501960
Población384 176421 843448 995494 550535 816595 095621 768656 772
Porcentaje2,48 %2,27 %2,25 %2,31 %2,26 %2,29 %2,21 %2,15 %
1970198119911996200120112021 2025
Población760 186842 386861 329842 419857 565973 325967 452 998 443
Porcentaje2,24 %2,23 %2,18 %2,12 %2,09 %2,06 %2,04 % 2,03 %
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Cultura

La provincia de Zaragoza cuenta con una muy diversa y rica cantidad de espacios expositivos, centros de interpretación y museos concebidos para salvaguardar el patrimonio cultural de la provincia. Muchos de ellos destacan sus colecciones sobre diferentes épocas o áreas específicas, resaltando su valor histórico y cultural.

Museos

Museo de Historia de Mequinenza
  • Museos de Mequinenza: son tres espacios museísticos conformados por el Museo de la Mina, el Museo de la Historia de Mequinenza y el Museo del Pasado Prehistórico. El Museo de la Mina es uno de los pocos museos mineros del mundo que cuentan con una galería minera real de más de 1000 metros de recorrido interior completamente adaptados para la visita que recoge más de 150 años de historia y patrimonio minero en la cuenca carbonífera de Mequinenza. El Museo de la Historia y el Museo del Pasado Prehistórico están destinados a explicar la milenaria historia de la villa y en especial del Pueblo Viejo de Mequinenza, desaparecido bajo el río Ebro tras la construcción del embalse de Ribarroja. Su ubicación actual son el antiguo Grupo Escolar María Quintana construido en 1927, único edificio en pie de la antigua población que había albergado las escuelas.
  • Museo Etnológico de Belchite: recoge todas las formas de vida y de producción agrícolas tradicionales hasta bien avanzado el siglo XX en la zona central de Aragón.
  • Museo del Calzado de Brea de Aragón: es un espacio dedicado a la historia, las tradiciones y la cultura de Brea y la Comarca del Aranda desde el punto de vista de la artesanía y la industria del calzado.

Centros de interpretación

  • Centro de Interpretación de Añón de Moncayo: ofrece información sobre usos tradicionales de los habitantes de los municipios del Moncayo, fruto de los cuales hoy disfrutamos de un espectacular paisaje.
  • Centro de Interpretación de Arte Religioso del Prepirineo de Uncastillo: ubicado en el interior de la iglesia románica de san Martín de Tours (s. XII) en Uncastillo, ofrece una visión del patrimonio artístico religioso que posee el Prepirineo Aragonés.
Otros espacios expositivos
  • Casa del Colono de El Bayo
  • Sala de Exposición Iglesia de San Antón de Tauste
  • Sala de Exposiciones La Central de Muel
  • Sala de Exposiciones Miguel Ibarz de Mequinenza

Gastronomía

La provincia de Zaragoza basa su gastronomía en las frutas y verduras de las huertas así como en el ternasco y la caza. Uno de los productos imprescindibles son los acreditados aceites de oliva de fama internacional. Algunas poblaciones conservan esta tradición desde la época musulmana, como Mequinenza que en árabe era conocida como Miknasa al-Zaytún (Mequinenza: «la de los olivos»). También gozan de reconocido prestigio los vinos de las denominaciones Cariñena, Campo de Borja y Calatayud.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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