El área de distribución nativa de Z. renardii se extiende sobre varias zonas climáticas en todo el territorio continental de América del Norte y América Central a altitudes entre 8 y 2000 metros sobre el nivel del mar.[3][4] Los rangos nativos incluyen climas tropicales, secos, semiáridos, áridos y mediterráneos. Además, Z. renardii también parece adaptarse bien a áreas urbanas y perturbadas, como se ha observado en áreas suburbanas en plantas leñosas y herbáceas nativas y no nativas, así como en plantas de jardín comunes. Las masas de huevos se pueden encontrar con frecuencia en plantas vegetales.[4] Se distribuye por norte (Norte de México, y oeste y suroeste de EE. UU.) y Centroamérica (Guatemala, Jamaica), con algunas citas en Sudamérica. También está presente en archipiélagos oceánicos, como Hawái, Filipinas, Samoa y las Islas Johnston.[5][3]
Se han observado ninfas de primer estadio recogiendo una sustancia pegajosa de sus huevos y frotándolo encima de sus patas, lo cual mejora el éxito predador en los adultos.[6]
Se considera una especie invasora que puede suponer una amenaza a la conservación de la fauna autóctona debido a su alimentación generalista, su alta capacidad de reproducción y dispersión y su adaptación a climas tropicales y templados.
En el año 2000 se lo encontró por primera vez en Chile,[5] donde luego de 15 años se había expandido por varias regiones llegando hasta Coquimbo por el norte y Bio Bio por el sur.[7] En el 2017 se lo encontró también en Argentina, en la provincia de Río Negro.[4] En 2010 se citó por primera vez en Europa, en Grecia.[5] y en 2012 se encontró en el sureste de la península ibérica, en la provincia de Murcia.[1]
Actualmente se encuentra en gran parte de la Grecia continental y algunas islas como Creta.