En 2018, Zhou escribió un ensayo que se difundió ampliamente en las redes sociales. En él y en una continuación más detallada, Zhou alegó que, siendo becaria en 2014, se reunió con Zhu Jun, un presentador de televisión chino, con la esperanza de conseguir una entrevista, pero él la besó y manoseó a la fuerza durante unos 50 minutos en su camerino. Declaró a la BBC que, aunque fueron interrumpidos varias veces por empleados que entraban y salían de la habitación, se quedó paralizada por el miedo y la vergüenza y no pudo alertarlos. Al día siguiente, denunció el incidente a la policía.[2]Más tarde, Zhou se unió al movimiento #MeToo y demandó a Zhu exigiendo una disculpa pública y 50 000 yuanes (7 400 dólares) en concepto de daños y perjuicios.[3] Zhu negó todas las acusaciones y contrademandó a Zhou por difamación. En septiembre de 2021, un tribunal chino desestimó sus acusaciones contra Zhu por falta de pruebas suficientes.[4][5] Mientras tanto, fue objeto de críticas de blogueros nacionalistas, y un artículo de opinión publicado en el Global Times afirmó que el movimiento MeToo estaba siendo utilizado por "fuerzas occidentales para destrozar la sociedad china".[6][7] El 10 de agosto de 2022, un tribunal en Beijing desestimó una apelación de Zhou después de una audiencia a puerta cerrada, citando como razón que las pruebas presentadas habían sido "insuficientes". Posteriormente, Zhou afirmó que su equipo legal se centraría en recabar más pruebas y grabaciones que no se habían incluido durante el juicio. Un pequeño grupo de sus seguidores se presentó el día de la sentencia. Zhu Jun, sin embargo, no asistió a las vistas, y Zhou no ha tenido noticias de ningún nuevo avance en la demanda por difamación que él ha interpuesto contra ella. Ella le dijo a The Guardian que estaba "muy decepcionada" pero esperaba que su derrota "pudiera provocar una mayor reflexión sobre la verdadera dificultad de ser mujer en la China actual". [3]