Pereira nació en Itu, Brasil. En sus obras empleaba la pintura al óleo[4] y versaban principalmente sobre temáticas de bandeirantes, los expedicionarios del siglo XVI que se adentraban en el continente americano partiendo de São Paulo y también sobre monzones, un tipo de expediciones fluviales.[2] El arte de Pereira facilitó una construcción iconográfica en Brasil que marcó el periodo comprendido entre finales del siglo XIX y las tres primeras décadas del siglo XX.[5] Pereira destacó en el panorama artístico e intelectual de la época en las ciudades de Santos y Piracicaba.[2][3]
En la década de 1940, el director del Museo Paulista, Afonso de Taunay, encargó a Pereira y al también pintor Silvio Alves, la realización de varios cuadros sobre viajantes o temáticas del monzón a partir de las imágenes del inventor y fotógrafo franco-brasileño Hércules Florence,[5] a las que les confirieron un aspecto bucólico y paisajístico con predominio de la cuestión mítica de la monçoeira, y no un aire heroico o aventurero, como hicieran otros artistas como el pintor José Ferraz de Almeida Júnior, Pereira da Silva o Zimmermann.[6] Varias de las obras de Pereira se encuentran expuestas en el Museo Paulista de la ciudad de São Paulo,[4] entre las que se encuentran Pirapora de Curuçá, Desencalhe da Canoa, de 1826 y Pouso de Monção à Margem do Tietê, en las que la pintora representó con detalle obras del citado Hércules Florence.[7][8]