Ingresó a la Academia Militar del Uruguay en 1899.[1] Fue teniente instructor de guardias nacionales en el batallón Florida hasta el arranque de la Revolución de 1904, en la que Falco participó.[4]
Tras el fin de la guerra civil, se volvió un entusiasta de ideas de izquierda. Debido a sus actividades revolucionarias, que incluían la publicación de periódicos y panfletos políticos, fue encarcelado. Su poesía estuvo justamente influida en gran medida por sus ideas políticas.[4] Un ejemplo de ello fue su obra Cantos rojos (1906), de marcada tendencia anarquista y revolucionaria.[5]
Falco es además reconocido por ser uno de los primeros escritores uruguayos en explorar el homoerotismo en su obra, que hizo a través de referencias a figuras históricas de sexualidad diversa, entre ellas Alejandro Magno, como por ejemplo hizo en su poema «Flor neutra», publicado en 1908 en el libro Vida que canta,[3] el mismo que estaba constituido por más de 160 sonetos.[4] Uno de los tercetos de «Flor neutra» indica:[3]
Tus sacras desnudeces, tus formas de ginandro,
El lujo hubieran sido del lecho de Alejandro,
Que por ti desdeñara las hembras de Citeres.
Posteriormente se mudó a Buenos Aires, donde fundó el periódico Proteo en 1916 y La Rasa en 1917.[1]