Ángela Iglesias Rebollar
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A Pasaxe de Camposancos (A Guarda)
Monte de A Guía (Vigo)
| Ángela Iglesias Rebollar, 'La Protestante' | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Apodo | La Protestante | |
| Nacimiento |
28 de marzo de 1911 A Pasaxe de Camposancos (A Guarda) | |
| Fallecimiento |
11 de abril de 1937 Monte de A Guía (Vigo) | |
| Causa de muerte | Asesinato a tiros | |
| Nacionalidad | Española | |
| Religión | Protestantismo | |
| Familia | ||
| Padres | Jose Iglesias Armada y Maria Rebollar González | |
| Cónyuge | José Niebla García | |
| Hijos | José y Eliseo | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Modista | |
Ángela Iglesias Rebollar (A Pasaxe de Camposancos (A Guarda) 28 de marzo de 1911 - monte da Guía, Teis, Vigo, 11 de abril de 1937), apodada La Protestante, fue una mujer española, de idelologia comunista, pacifista, sufragista y galleguista, de fe evangélica, torturada, violada y asesinada por guardias civiles y falangistas durante la Guerra Civil Española a causa de su ayuda a perseguidos políticos. Fue reconocida póstumamente como una de las víctimas de la represión franquista en Galicia.[1]

Ángela Iglesias Rebollar, conocida como "La Protestante", nació a orillas del estuario del Miño, en A Pasaxe de Camposancos (A Guarda) el 28 de marzo de 1911. Estaba casada con José Niebla García, que trabajaba como fogonero en una draga del puerto de Vigo, con quien tuvo dos hijos, José y Eliseo, y estaba embarazada de un tercer hijo en el momento de su asesinato. La familia residía el número 101 de la calle San Jurjo Badia, en el barrio de O Toural, en la parroquia de Teis, que entonces pertenecía al municipio de Lavadores y actualmente a Vigo (Pontevedra), y pertenecía a la comunidad evangélica, una religión minoritaria que sufrió severa persecución durante la Guerra Civil Española y la dictadura franquista.[2]
Ángela y José fueron acusados de brindar refugio y ayuda a personas perseguidas por el régimen franquista, ayudándolas a escapar de la represión tras el golpe de Estado. La comunidad local los señalaba como figuras de apoyo humanitario, una actividad que en el contexto de la época se consideraba un acto de resistencia. El 11 de abril de 1937 fueron delatados por un vecino que ansiaba el puesto de trabajo de José Niebla para su hijo, su hogar fue asaltado y saqueado por fuerzas afines al régimen formadas por guardias civiles, falangistas y japistas. Durante el asalto, sus pertenencias fueron destruidas y se confiscó una máquina de coser, uno de los pocos bienes de valor de la familia.[3]
Los hijos de Ángela y José fueron separados de sus padres, quienes fueron obligados a marchar hacia la cima del Monte da Guía, donde Ángela fue violada pese a estar en avanzado estado de gestación del que hubiera sido su tercer hijo. Allí, en un acto de brutal represión, ella y su marido fueron fusilados por la espalda, un castigo ejemplarizante para disuadir cualquier apoyo a la oposición antifranquista.[4][5] Dejaron abandonados allí los cuerpos, no sin antes rematar a Ángela con un tiro en el vientre para asegurarse de la muerte del bebé. Su muerte fue un ejemplo de la represión que enfrentaron los disidentes y las minorías religiosas durante el franquismo y una brutalidad que aún se recuerda en el barrio de Teis.
Este trágico desenlace ha convertido la historia de Ángela Iglesias Rebollar en un símbolo de la represión religiosa y política en Galicia, especialmente en lo que respecta a la persecución de comunidades evangélicas y otras minorías que optaron por la solidaridad y el apoyo a los perseguidos en tiempos de conflicto y dictadura.
Reconocimientos
El trágico destino de Ángela Iglesias Rebollar y su esposo, José Niebla García, se ha convertido en un símbolo de la represión religiosa y política sufrida por muchas familias protestantes y disidentes durante el franquismo. La historia de la pareja representa el sacrificio de quienes, a pesar de la persecución, ofrecieron ayuda y refugio a perseguidos políticos y religiosos en tiempos de gran represión.
Em 2009, el Ayuntamiento de Vigo rindió homenaje a Ángela Iglesias dedicándole una calle, en el miso barrio de Teis, en su memoria, reconociendo su valentía y compromiso frente a la persecución franquista.[6] Este acto de reconocimiento destaca la contribución de las mujeres en la resistencia, muchas veces silenciada, y visibiliza la memoria de la represión sufrida por las minorías religiosas en Galicia.
En el Monte da Guía de Vigo, lugar donde Ángela y José fueron ejecutados, la Asociación de Vecinos de Teis erigió un monolito en su honor, que fue inaugurado el 28 de diciembre de 2008, un símbolo dedicado a la memoria de aquellos que perdieron la vida por sus creencias y su apoyo a los perseguidos. Este homenaje forma parte de los esfuerzos de la memoria histórica en España para recordar y dignificar a las víctimas de la represión franquista en Galicia y otras regiones. La instalación del monolito se llevó a cabo gracias al apoyo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y otras entidades que promueven la conservación de la memoria de aquellos que sufrieron persecución por su fe y sus principios.[7]
La historia de Ángela Iglesias y José Niebla continúa siendo un referente en la lucha por la justicia y la libertad de conciencia, representando a las víctimas de la represión franquista en el ámbito religioso y político, y manteniendo viva la memoria de los valores por los que lucharon.