Agotamiento por calor
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| Agotamiento por calor | ||
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Diferencia entre agotamiento por calor y golpe de calor | ||
| Especialidad | Medicina de emergencia | |
| Síntomas | Dolor de cabeza, náuseas, aturdimiento, sudoración, incremento de la temperatura corporal[1] | |
| Complicaciones | Golpe de calor[2] | |
| Causas | Altas temperaturas sin suficientes líquidos[2] | |
| Tratamiento | Trasladarse a un lugar fresco, beber líquidos, mojarse el cuerpo con agua fría.[1] | |
| Frecuencia | 4 por cada 10 000 visitas a urgencias (EE. UU.)[3] | |
| Sinónimos | ||
| Estrés por calor[4] | ||
El agotamiento por calor es la respuesta del cuerpo a una pérdida excesiva de agua y sal, en general a través de la sudoración excesiva.[1] Entre sus síntomas se incluyen el dolor de cabeza, náuseas, mareo, sudoración y aumento de la temperatura corporal, sin embargo, esta no supera los 40,5 °C (104 °F).[1][4] El cuadro puede aparecer de forma rápida o desarrollarse a lo largo de varios días,[5][1] aunque, si no se trata, se puede producir un golpe de calor.[2]
La causa suele ser estar asociada a altas temperaturas con una hidratación insuficiente.[2] Entre los factores de riesgo se incluyen la edad avanzada, la edad temprana, la presión arterial alta y el ejercicio intenso.[1][4][5] Es un tipo de enfermedad por calor de gravedad moderada.[1][5] A diferencia del golpe de calor, no se asocia con confusión.[3]
El tratamiento consiste en trasladar a la persona a un lugar fresco, darle líquidos fríos y mojarle el cuerpo con agua fría.[1] Se debe interrumpir el ejercicio y evitar la exposición directa al sol.[5] Se recomienda la evaluación en un servicio de urgencias.[3] La aclimatación al calor y el entrenamiento físico pueden disminuir el riesgo.[5]
El agotamiento por calor afecta a millones de personas cada año.[5] Representa aproximadamente 4 de cada 10 000 visitas a los departamentos de emergencia en los Estados Unidos.[3] Se prevé que las enfermedades relacionadas con el calor se vuelvan significativamente más frecuentes en las próximas décadas.[5] Se recomienda planificar medidas para hacer frente a las olas de calor, incluida la disponibilidad de espacios con aire acondicionado.[5]