Ola de calor
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Una ola de calor es un período sostenido de temperatura extremadamente alta para una región determinada. La ola de calor se mide con relación a la temperatura promedio considerada para una determinada región.
Las olas de calor se forman cuando una zona de alta presión en la atmósfera superior se intensifica y permanece sobre una región durante varios días o incluso semanas.[2] Esto atrapa el calor cerca de la superficie terrestre. Por lo general, es posible pronosticar las olas de calor, lo que permite a las autoridades emitir una alerta con antelación.
Una ola de calor se considera un fenómeno meteorológico extremo que tiene un impacto en la salud de las personas, en el medio ambiente y en la economía.
Supone un peligro para la salud humana, ya que el calor y la luz solar sobrepasan la capacidad de termorregulación de los seres humanos.[3] Pueden reducir la productividad laboral, interrumpir los procesos agrícolas e industriales y dañar las infraestructuras.[4][5] Las olas de calor severas han provocado catástrofes agrícolas y miles de muertes por hipertermia.[3] Han aumentado el riesgo de incendios forestales en zonas afectadas por la sequía.[6]
Como consecuencia del cambio climático, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático sobre un aumento en la frecuencia y duración de las olas de calor a nivel global.[7] Este aumento tiene múltiples consecuencias para la salud humana y la seguridad alimentaria y energética.
Europa
Ya que no existe una definición estandarizada de ola de calor,[8][9]las agencias meteorológicas de cada país tienen definiciones propias respecto de lo que consideran una ola de calor.
En España, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) define como ola de calor un período de al menos tres días consecutivos en que al menos el 10 % de las estaciones meteorológicas consideradas registren temperaturas ambientales por encima del percentil del 95 % de su serie de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000.[10]
En los Países Bajos, se considera ola de calor al período de al menos 5 días consecutivos en el que la temperatura máxima en De Bilt excede 25 °C (77 °F), con al menos 3 días de ese periodo de temperatura máxima en De Bilt superior a 30 °C (86 °F).[11] Igual definición es usada en Bélgica, Dinamarca y Luxemburgo.
América del Sur
En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) define como ola de calor al período en el cual las temperaturas máximas y mínimas igualan o superan, por lo menos durante 3 días consecutivos y en forma simultánea, el percentil 90, calculado a partir de los datos diarios durante los meses de octubre a marzo (semestre cálido en el hemisferio sur) del período 1961-2010.[12]
En Uruguay se define ola de calor cuando las temperaturas extremas persisten por más de tres días consecutivos.[13]
América del Norte
En los Estados Unidos, una ola de calor se define normalmente como el período de 3 o más días consecutivos por encima de 90 °F (32,2 °C).
La misma definición vale para México, aunque en líneas generales el territorio mexicano soporta temperaturas superiores.[cita requerida]
Causas de las olas de calor
Las olas de calor se producen cuando una masa de aire cálido y seco permanece sobre una región durante un período prolongado, que puede extenderse desde varios días hasta semanas. Este fenómeno se relaciona principalmente con la presencia de sistemas de alta presión atmosférica, conocidos como anticiclones, que actúan como bloqueos y dificultan el ingreso de frentes fríos, además de limitar la formación de nubes. El aire descendente en estos sistemas se comprime y eleva su temperatura, lo que genera un efecto de retención del calor en la superficie.[14]
Factores asociados
- Anticiclones: Los sistemas de alta presión funcionan como bloqueos atmosféricos que restringen el avance de masas de aire frío y reducen la nubosidad, favoreciendo la acumulación de aire cálido.[2][6]
- Advección de aire cálido: La llegada de masas de aire procedentes de otras regiones, como el norte de África hacia la península ibérica, intensifica los episodios de calor.[2][6]
- Subsidencia del aire: El descenso del aire en los anticiclones produce compresión y un aumento adicional de la temperatura.[2][6]
- Radiación solar: La escasa formación de nubes favorece la incidencia directa y prolongada de la radiación solar, lo que incrementa el calentamiento de la superficie.[2][6]
- Cambio climático: Aunque las olas de calor son fenómenos naturales, el cambio climático ha incrementado su frecuencia, duración e intensidad.[2][6]
Impactos
Impactos en la salud humana

La exposición al calor extremo supone un grave peligro para la salud, especialmente para las personas consideradas vulnerables.[15] Las personas vulnerables a las enfermedades relacionadas con el calor incluyen a las personas con bajos ingresos, los grupos minoritarios, las mujeres (en particular las embarazadas), los niños, los adultos mayores (mayores de 65 años), las personas con enfermedades crónicas, discapacidades y múltiples afecciones de salud a largo plazo.[16] Otras personas en riesgo son las que viven en entornos urbanos (debido al efecto de isla de calor urbano), los trabajadores al aire libre y las personas que toman determinados medicamentos recetados.[17]
Las enfermedades causadas por el calor son un conjunto de trastornos debidos al aumento de la temperatura corporal. Pueden estar provocadas por las condiciones ambientales o por el esfuerzo físico. Incluyen afecciones leves, como calambres por calor, síncope por calor y agotamiento por calor, así como afecciones más graves, como la insolación. Las enfermedades causadas por el calor incluyen: golpe de calor, agotamiento por calor, síncope por calor, edema por calor, calambres por calor, sarpullido por calor y tetania por calor.[18][15]
Las olas de calor severas pueden ocasionar muertes por hipertermia, conocida como golpe de calor.[15] Es probable que el número de muertes por calor esté muy subestimado. Esto se debe a la falta de informes y a los informes erróneos.[19]
El calentamiento global aumenta la frecuencia y la gravedad de las olas de calor y, por lo tanto, el estrés térmico para las personas.[20] Un estudio global de 2022 reveló que las muertes relacionadas con el calor aumentaron significativamente entre 2000 y 2019, especialmente en los países tropicales y de bajos ingresos, lo que pone de relieve la creciente carga sanitaria que supone el aumento de las temperaturas.[19] Tres estudios diferentes realizados en Argentina para diferentes períodos de olas de calor encontraron un incremento de la mortalidad entre el 20 % y el 80 %, según la intensidad de la ola de calor.[21]
Impactos en la economía
Las olas de calor suelen tener efectos complejos en las economías. Reducen la productividad laboral, interrumpen los procesos agrícolas e industriales y dañan las infraestructuras que no están preparadas para el calor extremo.[22][23]
El aumento de las olas de calor provocado por el ser humano ha reducido la producción económica sobre todo en las regiones tropicales pobres, menos culpables del calentamiento global. Las pérdidas acumuladas entre 1992 y 2013 debidas al calor extremo antropogénico probablemente oscilen entre 16 y 50 billones de dólares a nivel mundial. Las pérdidas ascienden al 8 % del producto interno bruto per cápita anual para las regiones del decil de ingresos más bajos, pero solo al 3,5 % para las regiones del decil de ingresos más altos.[24]
La creciente frecuencia e intensidad de los episodios de estrés térmico debido al cambio climático supone una amenaza significativa para la economía mundial, entre otras cosas por sus efectos adversos en la productividad de los trabajadores.[25]
Agricultura
Las condiciones climáticas extremas representan una amenaza para la producción agrícola mundial, la seguridad alimentaria y los medios de vida de los agricultores. Se ha determinado que las altas temperaturas son perjudiciales para el rendimiento de los cultivos, especialmente para cereales clave como el trigo, la cebada y el maíz. Un análisis de Stanford determinó que el calentamiento y la sequedad del aire, factores clave en el estrés de los cultivos, han aumentado en casi todas las principales regiones agrícolas, y que algunas zonas han experimentado temporadas de cultivo más calurosas que casi cualquier temporada de hace 50 años.[26][27]
Ganadería
El estrés térmico en los animales es uno de los principales impactos del cambio climático en el ganado doméstico criado en sistemas de producción intensivos y extensivos. A temperaturas superiores a la zona termoneutral del animal, el estrés térmico puede afectar al aumento de peso vivo, la producción de leche y la fertilidad. El bienestar animal también puede verse afectado negativamente por el estrés térmico, incluso en ausencia de efectos sobre la productividad, al menos a corto plazo.[28]
Uso de energía
Las olas de calor suelen provocar picos en la demanda de electricidad debido al mayor uso del aire acondicionado. Esto puede provocar cortes de energía, lo que agrava el problema.[29][30]
Impactos en el ambiente
Incendios forestales
Una ola de calor durante una sequía puede contribuir a la aparición de incendios forestales. Esto se debe a que la sequía seca la vegetación, por lo que es más probable que se incendie. Olas de calor, las sequías y los incendios forestales son algunos de los fenómenos climáticos extremos que se prevé que no solo se vuelvan más frecuentes, sino que también se produzcan cada vez con mayor simultaneidad.[31] [32]

Sequías
Las olas de calor pueden contribuir a las condiciones de sequía al aumentar la demanda atmosférica de agua, lo que potencia la evaporación y seca los suelos y la vegetación. Esto crea un círculo vicioso en el que las olas de calor agravan la sequía, especialmente cuando afectan a sistemas que ya son vulnerables. Los estudios demuestran que la sequía y las olas de calor suelen coincidir, y su efecto combinado provoca períodos de sequía más largos e intensos, lo que reduce la disponibilidad de agua y amplifica el déficit de humedad del suelo.[33]
Inundaciones
Las olas de calor también pueden contribuir a las inundaciones. Dado que el aire caliente es capaz de transportar más humedad, las olas de calor pueden ir seguidas de lluvias extremas, especialmente en las regiones de latitudes medias.[34]
Animales salvajes terrestres
Investigadores han pronosticado que entre el 10 % y el 40 % de todas las especies de vertebrados terrestres se verán afectadas por las olas de calor en 2099, dependiendo de la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero en el futuro.[35] Las olas de calor suponen una forma adicional de estrés y presión evolutiva para las especies que ya se enfrentan a la pérdida de hábitat y al cambio climático.
Las especies tienen un rango térmico de tolerancia que describe las temperaturas en las que rinden mejor. Las condiciones de temperatura que se encuentran fuera de este rango pueden provocar una disminución de la aptitud física y la incapacidad de reproducirse.[36][37]
Olas de calor marinas
Desde principios de este siglo, muchas zonas oceánicas han registrado picos de temperatura y episodios de calentamiento más frecuentes, intensos y prolongados que nunca antes,[38] cuyo impacto más directo es la mortalidad masiva que afecta a un número creciente de especies y hábitats.[39] Estas olas de calor marinas se originan principalmente por la interacción de factores oceánicos y atmosféricos, a menudo vinculados a sistemas de alta presión que reducen la nubosidad y aumentan la absorción solar.
El cambio climático provocado por el ser humano está desempeñando un papel cada vez más relevante en su desarrollo,[40] intensificando los efectos sobre los ecosistemas marinos, como la mortalidad de comunidades bentónicas, el blanqueamiento coralino, la alteración de capturas pesqueras y los cambios en la distribución de especies.[39]
Ejemplos
- Ola de calor en España en 1994
- Ola de calor en España en 1995
- Ola de calor en Europa en 2003
- Ola de calor invernal de 2009 en Argentina
- Ola de calor en Argentina en 2013
- Ola de calor en India en 2015
- Ola de calor en Chile en 2017
- Ola de calor en el oeste de América del Norte de 2021
- Ola de calor en el Cono Sur en 2022
- Ola de calor en Europa de junio de 2022
- Ola de calor en el Cono Sur en diciembre de 2022
- Ola de calor en Chile en 2023
- Ola de calor en Argentina de 2023
- Ola de calor en México de 2023