Al-Azar
Caricaturista boliviano
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Alejandro Salazar, más conocido como Al-Azar (Cochabamba, 24 de enero de 1959) es un caricaturista y pintor boliviano.[1][2][3] En 2017, durante la exposición de historieta boliviana Viñetas con altura, fue nombrado como como uno de los nueve "autores de oro" junto a Álvaro Ruilova, Marco Tóxico, Frank Arbelo, Joaquín Cuevas, Damián Moreno, Noel Castillo, Susana Villegas y Fernando López.[4] En 2023 gestores culturales y periodistas mencionaron su nombre como merecedor del Premio Nacional de Culturas.[5]
| Al-Azar | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
1959 Cochabamba (Bolivia) | |
| Nacionalidad | Boliviana | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Caricaturista e ilustrador | |
Biografía
Alejandro Salazar nació en el departamento de Cochabamba en 1959, lugar de donde es su madre, María Rodríguez profesora de inglés. Salazar vivió toda su vida en la ciudad de La Paz, de donde es su padre, Eduardo Salazar, quien fue maestro y artista. En su niñez vivió en la zona de Tembladerani de La Paz y posteriormente se trasladó a Sopocachi. Estudió en el Colegio Americano de La Paz y realizó estudios universitarios en Arquitectura de la UMSA, aunque no concluyó la carrera. A su vez, hizo estudios en Diseño y salió egresado de esa área. Se considera autodidacta.[6][7]
Obra
La obra de Salazar ha sido publicada en medios de comunicación de distribución nacional. En 2009 Salazar junto a los artistas bolivianos Mauricio Sejas, Salvador Pomar, Susana Villegas, Román Nina, Cecilia Delgado, Miguel Mealla y Joaquín Cuevas viajaron a Dinamarca a un taller de animación para realizar el cortometraje Abuela Grillo bajo la dirección del animador francés Denis Chapon.[8] Una compilación de su obra fue publicada en 2025 bajo el título de Bolivia para principiantes.[9][10]
Controversias y censura
En diferentes oportunidades Alejandro Salazar fue censurado e increpado por su obra. En los años 90 realizó un dibujo en alusión a la quiebra del Banco Boliviano Americano. En este, se veía a la hija de uno de los dueños vistiendo pieles de cocodrilo en alusión a un posible desfalco hacia las Islas Caimanes.[6] Algo similar ocurrió en 2004, cuando Salazar retrató a la entonces Miss Bolivia Gabriela Oviedo después de que esta manifestara que en el Oriente de Bolivia las personas son más blancas, altas y saben hablar inglés, en contraste con otros sectores del país.[6]Las situaciones de censura más fuertes se dieron en 2014 con relación al Carnaval de Oruro y en 2019 con relación al Gobierno de Jeanine Áñez.
Carnaval de Oruro
En 2014 Salazar retrató a danzantes y músicos del Carnaval de Oruro bailando sobre muertos. El dibujo hacía alusión a la caída de una pasarela durante el carnaval de ese año, caída que ocasionó muertos y heridos. Con esta caricatura, Salazar denunció la decisión de las organizaciones encargadas del Carnaval que continuaron con las celebraciones a pesar de la víctimas.[11] El dibujo derivó en que diferentes autoridades del departamento de Oruro exigieran disculpas al caricaturista y al periódico La Razón que publicó la caricatura. El periódico fue obligado a cerrar temporalmente su sucursal en Oruro y posteriormente dio disculpas públicas. Paralelamente, en Facebook comenzó a organizarse un movimiento titulado "Todos con Al-Azar" con el objetivo de defender al artista y la libertad de expresión.[12] El movimiento derivó en la publicación de un libro con caricaturas de diferentes artistas bolivianos y extranjeros que realizaron diferentes interpretaciones del dibujo original de Salazar.[13][14]
Gobierno de Jeanine Áñez
En 2019 Salazar retrató con cañones militares cómo se había conseguido la paz y reconciliación luego de la llegada del Gobierno de Jeanine Áñez durante la crisis política de 2019. Esto derivó en diferentes presiones y amenazas contra Salazar, quien dejó de publicar temporalmente sus caricaturas en La Razón.[6] [15] [16]
Premios y reconocimientos
- Primer Premio en Pintura. Salón Municipal “Pedro Domingo Murillo”, 1994.
- Gran Premio del Segundo concurso “Recuperación del Dibujo”, convocado por la Fundación BHN , 1995
- Premio a la mejor ilustración otorgado por la Reforma Educativa Boliviana, con el libro “El espejo de los sueños” de Isabel Mesa , 1998.
- Premio Nacional de Periodismo, 2012, categoría caricatura.[7][5]