Ana comenzó a trabajar como taquígrafa en el Congreso de los Diputados en mayo de 1975,[2] durante el último año de la dictadura de Francisco Franco. 6 años después fue testigo del intento de golpe de Estado de 1981, en el que quedó incomunicada durante dos horas en el despacho de taquígrafos, sin sufrir ningún daño.[1]
Rivero se ha mostrado muy crítica con las situaciones de machismo y acoso sexual dentro del Congreso de los diputados, habiendo narrado dos situaciones de acoso sexual que ella misma sufrió a lo largo de sus 50 años de profesión, así como la dura situación de hostilidad y machismo a la que tuvieron que hacer frente las primeras taquígrafas del congreso —la primera que entró durante la Segunda República española y se exilió años más tarde, y la segunda, que ingresó en 1968—, en un congreso entonces dominado por hombres.[1]
En 2024 se jubiló, dejando atrás su puesto como taquígrafa en el congreso. Un año después, el 18 de septiembre de 2025, publicó su primer libro, llamado Luz y Taquígrafa, en el que recogió toda su historia a lo largo de su carrera en el congreso, así como sus experiencia y testimonios como testigos de numerosos eventos de la historia política de España, entre los cuales se encontraban las proclamaciones de Juan Carlos I y Felipe VI o la dimisión de Adolfo Suárez.[3]
En octubre de 2025 acudió también como invitada a un episodio de La revuelta, un programa de TVE de formato late show presentado por David Broncano, y emitido el día 10 de ese mismo mes,[4] en el que habló acerca su trayectoria profesional en el congreso y anécdotas de la misma, entre las cuales se encontraba el estricto código no escrito de vestimenta que tuvo que cumplir como mujer durante sus primeros meses trabajando, aún durante la dictadura franquista.[2] En diciembre apareció en la campaña navideña de Campofrío.[5]