Asesinato de Aisha al-Rabi

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Asesinato de Aisha al-Rabi
Localización
País Estado de Palestina
Localidad Za'tara Checkpoint
Coordenadas 32°06′56″N 35°15′26″E / 32.115416666667, 35.257277777778
Datos generales
Tipo atentado terrorista y homicidio
Histórico
Fecha 12 de octubre de 2018
Desenlace
Muertos 1

El 12 de octubre de 2018, Aisha al-Rabi (árabe: عائشة الرابي ), una mujer palestina de 47 años, asesinada por adolescentes colonos judíos cerca del cruce de Tapuah, en el norte de Cisjordania ocupada por Israel, al sur de Nablus.

Aisha, su esposo Yaqoub (también translit: Aykube), de 51 años, y su hija Rama, de 8, se dirigían a su casa en Bidya, gobernación de Salfit, en el noroeste de Cisjordania, al sur de Nablus, desde Hebrón, donde vive una de las seis hijas de Aisha y Yaqoub. Viajaban en su coche por la carretera 60. Alrededor de las 21:30, Yaqoub conducía el coche y redujo la velocidad unos 100 metros antes del cruce de Tapuah, donde se encuentra un puesto de control israelí permanente.[1]

En ese momento, un grupo de colonos en el arcén derecho de la carretera comenzó a lanzar piedras contra el coche. El parabrisas delantero y la ventanilla derecha del copiloto, donde Aisha estaba sentada, fueron alcanzados por la descarga. Una piedra particularmente pesada, de unos dos kilos,[2] cayó sobre el coche, destrozando el parabrisas y golpeándola en el lado derecho de la cara, justo en la oreja, mientras hablaba con Yaqoub. La piedra le aplastó el cráneo y la hizo perder el conocimiento. Yaqoub llevó rápidamente a Aisha al hospital Rafidia en Nablus, a 20 minutos en auto, donde su esposa fue declarada muerta.[3]

En diciembre de 2018, cinco adolescentes de un internado religioso judío cercano fueron detenidos como sospechosos del crimen cuando lanzaron piedras al coche en el que viajaba. Una piedra particularmente grande destrozó el parabrisas delantero y le aplastó el cráneo. Su arresto ha ocasionado una oleada de violentas protestas de colonos y militantes ultranacionalistas.[4]

El abogado defensor y los familiares de los jóvenes aseguraron que las autoridades no tenían pruebas fehacientes del supuesto asesinato de la mujer palestina y que los adolescentes fueron torturados para obligarlos a confesar. "Exijo que el primer ministro [Benjamín Netanyahu] dé un golpe sobre la mesa y ponga orden aquí. Ya es hora de frenar a los agentes del Shin Bet", declaró el letrado. El servicio de inteligencia replicó que los interrogatorios cumplieron con la legislación vigente.

Cuatro de los jóvenes fueron liberados en enero de 2019, pero el último, un joven de 16 años, permaneció detenido hasta que se le impuso arresto domiciliario en mayo. En mayo de 2020, se informó de que se le había permitido regresar a su asentamiento en Cisjordania.

El ataque fue calificado de atentado terrorista por el gobierno israelí, pero la familia de Aisha al-Rabi no ha recibido compensación por no ser ciudadana israelí. Actualmente, están tramitando ante el gobierno israelí una indemnización considerada justa.[3]

Unos días después, la policía secreta israelí, Shabak, comenzó a investigar el caso. Itamar Ben-Gvir, el líder del partido de la extrema derecha Otzma Yehudit, criticó la participación de la policía secreta: «La experiencia demuestra que la División Judía investiga de una manera agresiva y problemática, impidiendo que se revele la verdad, y como mucho, revela confesiones falsas». Según The Times of Israel, la participación del Shabak indicó que las autoridades sospechaban que el ataque fue perpetrado por colonos.[5]

La investigación llevó al Shabak a centrarse en Pri Ha'aretz, un internado religioso en Rechelim, situado cerca de donde se lanzaron las piedras.[6] Según el Shabakt, los activistas de la extrema derecha del cercano asentamiento de Yitzhar se desplazaron en coche hasta Pri Haaretz el sábado por la mañana, el día después del asesinato, para ayudar a los estudiantes a prepararse para los futuros interrogatorios de las autoridades israelíes y para evitar revelar pruebas incriminatorias.[7] Esto se consideró sospechoso porque el sábado es el día de descanso judío y la mayoría de los judíos religiosos observarían el mandato religioso de no conducir ese día.[8]

A finales de diciembre de 2018, el Shabak detuvo a tres estudiantes de Pri Ha'aretz y los interrogó durante una semana sin permitirles reunirse con sus abogados. Cinco días después, otros dos estudiantes fueron detenidos y también se les impidió que se reuniesen con sus abogados. El 6 de enero de 2019, se anunció la detención de los menores bajo sospecha de participación en el asesinato.[9] El 10 de enero, cuatro de los menores fueron liberados, pero permanecieron bajo arresto domiciliario. El 15 de enero, el fiscal presentó ante el tribunal un escrito de demanda con la intención de presentar una acusación contra el menor de 16 años que permanecía detenido.[2][10]

Durante estas semanas, el Shaba fue blanco de críticas por parte de grupos de colonos y procolonistas, quienes lo acusaron de torturar a los sospechosos. El Shabak refutó dicha acusación y publicó las pruebas de la investigación para justificar la detención de los menores. Entre las pruebas se encontraba una bandera israelí con una esvástica sobre la Estrella de David y el texto "Muerte a los sionistas".[11]

El 24 de enero de 2019, se presentó una acusación formal contra el menor por homicidio involuntario, al lanzar piedras contra un vehículo y de sabotaje intencional de un vehículo, en circunstancias tipificadas como acto terrorista. Según la acusación, el menor lanzó una piedra de casi dos kilogramos para dañar a los pasajeros del vehículo, de ascendencia árabe. La principal prueba fue una muestra de ADN del sospechoso hallada en la piedra que mató a Aisha al-Rabi. Según el sospechoso, esa muestra podría explicarse por haber escupido mientras caminaba por la zona.

En mayo de 2019, una investigación forense concluyó que el daño en el cráneo de Aisha al-Rabi era incompatible con el impacto de una sola piedra. El Dr. Hen Kugel, jefe patólogo del Centro Nacional de Medicina Forense de Abu Kabir, declaró respecto a las heridas: «Al consultar la literatura médica, no se encontró ningún caso en el que heridas tan amplias [encontradas en la víctima] fueran resultado de un sólo impacto de piedra». Sin embargo, señaló que era uno de los siete patólogos de Abu Kabir que estudiaron el caso y solo dos coincidieron con su conclusión, ya que otros dos consideraron que las pruebas no eran concluyentes y dos creyeron que, efectivamente, las pruebas demostraban que las heridas habían sido causadas por una sola piedra.[2] Posteriormente, el menor fue puesto en arresto domiciliario. En mayo de 2020, se informó que se le había permitido regresar a su hogar en Cisjordania.[12]

En 2018 ya se habían cometido 482 ataques vandálicos por israelíes judíos que reclaman la propiedad de los territorios palestinos según un mandato de las Sagradas Escrituras. En 2017 se contabilizaron 140. Lo que suelen hacer estos extremistas es pinchar a altas horas de la madrugada los neumáticos de coches palestinos, pintar consignas contra los árabes en las paredes de sus casas e incluso agredirlos. En al menos dos ocasiones intentaron incendiar dos mezquitas. Se calcula que los vándalos, que tienen entre 15 y 16 años, son unos 300.[4]

Uno de los incidentes más graves provocado por estos extremistas, conocidos como los jóvenes de las colinas, fue el asesinato hace dos años de una pareja y uno de sus hijos en la aldea de Duma, después de que arrojaran una granada que estalló en la casa de la familia.

Reacciones

El Consulado General de Estados Unidos en Jerusalén expresó sus condolencias a la familia de Aisha Rabi y exigió que los responsables comparecieran ante la justicia.[13] Jason Greenblatt, enviado especial de Estados Unidos para las Negociaciones en Oriente Medio, también expresó sus condolencias a la familia de Aisha y calificó su asesinato de "reprobable".[14] El Coordinador Especial de las Naciones Unidas para el Proceso de Paz de Oriente Medio, Nickolay Mladenov, condenó el ataque y exigió a las autoridades israelíes que llevaran a los responsables ante la justicia. El ministro de Turismo, Yariv Levin, criticó a los activistas de izquierda por culpar a los judíos de los incidentes, alegando que basaban sus acusaciones en "fragmentos de un incidente".[15] La ministra de Justicia israelí, Ayelet Shaked, se reunió con las familias de los cinco sospechosos el 7 de enero de 2019 para escuchar sus preocupaciones.[16]

Compensación

Véase también

Referencias

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