Personalidad destacada en época medieval fue Juan Martínez de Azcona, que junto con otros cuatro navarros, sacó al rey Carlos II de Navarra, de la prisión francesa en que se hallaba, en Arlieux, Francia (9 de noviembre de 1357). En 1366 fue premiado por esta acción con los palacios y heredamientos de Azcona, confiscadas a su padre, Gonzalo Martínez, por desobediencia al rey.
En 1511, Sancho de Azcona ostentaba también el dominio de Arizaleta, que le pagaba una pecha de 30 sueldos blancos.
Incluso un lugar tan remoto como Azcona se vio implicado en las guerras que se desarrollaban en la península ibérica, como por ejemplo la Guerra de sucesión española (1701-1715), en la que Navarra tomó partido por uno de los aspirantes al trono hispano, Felipe V de España. Fueron numerosos los reclutamientos necesarios para desarrollar la guerra, que se repartían entre los habitantes varones del valle y su armamento declarado, y en el del 30 de junio de 1706, la localidad de Azcona se vio obligada a proporcionar 48 hombres y 9 mosquetes.[3]
Durante toda la época moderna tuvo gran importancia para la economía del valle de Yerri la explotación de los bosques, como demuestra una ingente y prolongada operación de cuidado que tuvo lugar entre 1758 y 1768, a raíz de la aprobación, en las Cortes de Navarra de 1757, de la ley 54 para la plantación de árboles y su conservación. Las Cortes comisionaron a Francisco de Azcona Echarren, palaciano de Echarren, para gestionar este asunto en el valle de Yerri, quien visitó cada una de las localidades del valle para conocer de primera mano el estado de los montes y bosques.
A Azcona llegó el 9 de junio de 1758, "y fue recibido por el concejo y los vecinos, a quienes explicó el contenido de las ordenanzas del reino tomadas en las últimas Cortes sobre los montes".[4] Como en el resto de localidades, el comisionado ordenó construir un vivero, cercado de piedras, en el término de Alsuncea de media robada, para sembrar bellotas, entre otras especies, para cubrir los espacios necesarios en el monte que muga con los Montes Reales, repoblaciones que debían vigilarse cada año a cargo de un perito de vivero y reforestación, puesto para el que fue nombrado Juan Martín López. Todos los gastos correrían a cargo de los propios de Azcona.
En 1792 se hizo una evaluación de la riqueza agrícola del valle de Yerri, que fue finalmente redactada el 13 de enero de 1793, con el título de "Auto de declaración de los frutos cogidos en el valle de Yerri y los necesarios para el consumo del año 1792", en el que se detalla la agricultura pueblo a pueblo. Según este informe, en Azcona se cosecharon 3590 robos de trigo, 450 de avena y 60 de ezcandia, 1900 cántaros de vino y 23 arrobas de lana. Había 40 ganados mulares y 6 becerros. No había carneros ni lana, ni se cosechó avena, centeno, cáñamo ni lino por no haberse sembrado. No se fabricaba aguardiente. Había tres telares con tres operarios, en los que se tejen 700 varas de lienzo de todo tipo.[5]
El 22 de mayo de 1794 la Diputación navarra envió una carta al valle ordenando que enviase "noticia puntual de todos los hijosdalgo que hubiese en este valle, así solteros como casados y viudos desde la edad de diez y seis años hasta la de cinquenta, ambos cumplidos".[6] En el listado enviado, aparecían 5 hidalgos en Azcona, de un total de 172 en todo en valle.
En 1923, y ante la necesidad de hacer cumplir la Ley de Asociaciones de 1887, el gobierno civil reclamó a las localidades del valle de Yerri un listado de las asociaciones existentes en cada núcleo de población. Así, el 6 de abril de ese año, el alcalde Jerónimo Gaztambide hacía constar que existía la Cofradía de Nuestra Señora de Mendigaña, para hacer limosnas y ofrecer sufragios, desde el 2 de septiembre de 1824. También existía la sociedad La Puntual, dedicada al honesto recreo, desde 1922.[7]
En 1802 se describía como situado en un alto, con un monte muy elevado poblado de robles y encinas, siendo su cosecha estimada en 5000 robos de cereal y 2000 cántaros de vino, con una población de 191 personas.[8]
En 1850, tenía escuela. Abundaban tanto las palomas “que un solo vecino en el año pasado de 1844 ha cazado más de 500”. Los arrieros frecuentaban especialmente el camino que venía de la Burunda y seguía a Salinas y Estella; acarreaban principalmente vino. Había tres telares de lienzos ordinarios y “alguna alpargatería”. Entrado el siglo XX, se añadía la “serrería a brazo” y “algún comercio”, veterinario y practicante.
"Al término de Azcona pertenece el despoblado de Arratzia o Arrastia, situado entre Arizaleta, Azcona y Casetas de Ciriza, en un altozano que domina todo el valle. En el año 1366 contaba con dos fuegos y en el 1427 estaba ya deshabitado (...)
Asimismo hay que citar dependiente del término de Azcona el extinguido pueblo de Cirua o Cirna, cercano a la basílica de Mendigaña y muy próximo al casco urbano; su ermita se arruinó en el siglo XIX."[9]
Fiestas
- Las fiestas patronales en honor de Nuestra Señora Virgen de Mendigaña se celebran del 8 al 12 de septiembre.[10]
Demografía
Población
| 2000 | 2002 | 2004 | 2006 | 2008 | 2010 | 2012 | 2014 | 2016 | 2018 | 2020 | 2022 | 2024 | 2025 |
| 103 | 105 | 97 | 96 | 87 | 86 | 84 | 81 | 79 | 86 | 84 | 83 | 89 | 87 |
Fuente: Gobierno de Navarra.[11]
Bibliografía
- Catálogo Monumental de Navarra, vol. II**, Merindad de Estella, Pamplona: Institución Príncipe de Viana, 1980, p. 677-689. Consultado el 26 de febrero de 2026.
- Gran Enciclopedia Navarra, t. II, Pamplona, Caja de Ahorros de Navarra, 1990, p. 203-206. Consultado el 26 de febrero de 2026.
- MARTINENA RUIZ, Juan José (1977). Palacios cabo de armería II. Navarra. Temas de Cultura Popular (284). Pamplona, Diputación Foral de Navarra, p. 8. ISBN 84-235-0069-1. Consultado el 26 de febrero de 2026.
- TARSICIO DE AZCONA (2012), El valle de Yerri: historia local de un ayuntamiento campesino. Arizala: Ayuntamiento de Yerri. ISBN 978-84-615-8875-6.
Referencias
Belasko, Mikel (1999). Diccionario etimológico de los nombres de los pueblos, villas y ciudades de Navarra. Apellidos navarros (2ª edición). Pamplona: Pamiela. pp. 113-114. ISBN 9788476813010.
TARSICIO DE AZCONA (2012), p. 38-39.
TARSICIO DE AZCONA (2012), p . 355-356.
TARSICIO DE AZCONA (2012), p. 320.
TARSICIO DE AZCONA (2012), p. 415.
TARSICIO DE AZCONA (2012), p. 70.
Catálogo Monumental de Navarra, vol. II**, p. 689.