Banco offshore

From Wikipedia, the free encyclopedia

Un banco offshore, banco extraterritorial o banco con licencia OBL (del inglés Offshore Banking License) son entidades financieras que habilita para realizar actividades bancarias pero con la restricción de no realizar dichas actividades con ciudadanos de la jurisdicción que expidió la licencia o en la moneda local de tal jurisdicción.[1] Por esta razón las autoridades del país que otorga la licencia reciben menos incentivos en su supervisión y regulación ya que o no aportan nada al país en cuestión o representan grandes beneficios para los gobiernos de países pequeños por el atractivo precisamente de esa falta de regulación.[2]

La palabra offshore, que en inglés significa 'más allá de las costas, más allá de nuestras fronteras'[3] es usada comúnmente en diversos ámbitos para indicar la deslocalización de un recurso o proceso productivo.[4] Se usa banco offshore para indicar que son actividades económicas o de inversión, que una persona física o jurídica realiza fuera del propio país de residencia/constitución.[5][3]

La combinación de una regulación menos estricta, una supervisión menos frecuente y una base de clientes offshore introduce diversos elementos de riesgo adicionales.[1] Un banco que forma parte de un gran grupo financiero puede tener algunas de sus sedes operativas bajo OBL y éstas pueden suponer un nivel de riesgo menor que los bancos independientes con una OBL, ya que la confianza en la licencia OBL radicaría en el Programa de Prevención del Crimen Financiero del gran grupo financiero.[1]

Según cálculos del FMI los activos de entidades financieras extraterritoriales en junio de 1999 alcanzaban los 4,6 billones de dólares, lo que suponía aproximadamente la mitad del total de activos extraterritoriales.[4] De ellos, 0,9 billones estaban en territorios del Caribe, 1 billón en Asia y la mayoría de los restantes 2,7 billones en centros financieros internacionales como Londres, Estados Unidos y Japón.[4] En el caso de los Estados Unidos estaban amparados en las Facilidades Bancarias Internacionales y, en el de Japón, en el Mercado Offshore Japonés.[4] Se especula que 1/3 de la riqueza de los individuos más opulentos del mundo se maneja en cuentas offshore.[6]

sus orígenes se pueden remontar a las ferias medievales, las cuales se podrían calificar de “paraísos fiscales”, ya que al amparo de la “lex mercatoria”, tenían lo que hoy se llamaría “exoneraciones tributarias” y que en su época se llamaron “franquicias”.[7]

El término "banco offshore" nació con los bancos que se establecieron en las Islas del Canal, frente a la costa noroeste de Francia en las ferias medievales calificadas de paraísos fiscales ya que se regían por la lex mercatoria que implicaba un tipo de exoneraciones tributarias o franquicias.[5]

La banca offshore, tras la Segunda Guerra Mundial, cobró mayor importancia a causa de una búsqueda de mayor competitividad en los mercados internacionales y la consolidación de los paraísos fiscales, entre otras.[5]

Durante la época de los 60 y 70 el mantenimiento de regulaciones en los sectores financieros de los países industriales (imposiciones de reservas requeridas, topes tasas de interés, restricciones a productos financieros a ofrecer, controles de capital, altos impuestos,...) propició el crecimiento de la banca offshore.[8] Singapur lanzó el Asian Dollar Market, Luxemburgo empezó a atraer inversionistas de la UE, Bahamas y las Islas Cayman facilitaban la incorporación de bancos extranjeros.[8] Persiguiendo este éxito, muchos países pequeños trataron de atraer este negocio.[8] Algunos tuvieron poco éxito porque no fueron capaces de ofrecer las mismas ventajas sobre los centros mejor establecidos y esto trajo como consecuencia que algunos de estos últimos países comenzaran lo intentaran con el al lado menos legítimo del negocio.[8]

A finales de los 90, las atracción de estos centros bancarios comenzaron a cambiar a medida que las reservas requeridas, los controles en las tasas de interés y de capital disminuyeron en importancia, mientras que los regímenes de impuestos se mantenían firmes.[8] Además, algunos de los principales países industriales comenzaron a ofrecer incentivos similares (En Estados Unidos las International Banking Facility (IBF), en Japón las Japanese Offshore Market (JOM) ) al tiempo que las autoridades supervisoras adoptaban medidas que redujeron los incentivos a los bancos por llevar sus negocios fuera de la jurisdicción principal.[8] Como resultado, las ventajas contributivas ya no son tan importantes para los bancos, sino para los clientes corporativos e individuales. Para estos últimos, la reducción de impuestos por herencias y otros impuestos capitales es el incentivo primordial y que ha llevado a la expansión del manejo de fondos en el exterior.[8] El impulso definitivo de esta banca se produjo con el desarrollo de las nuevas tecnologías y la banca online.[5]

Clasificación

Hay dos importantes tipo de banca offshore:[4][9]

  • Bancos offshore minoristas y comerciales: Es habitual que tengan un costo o depósito mínimo por apertura, con cantidades que oscilan entre los 1000 y los 10000 dólares. Básicamente ofrecen los mismos servicios que cualquier banco pero con servicios en varias divisas. Están diseñados para actividades de ahorro y comercio entre particulares, por lo que comúnmente se trata de cuentas que son manejadas directamente por sus propietarios a través de Internet, la banca offshore minorista ofrece servicios muy similares a la banca onshore.
  • Banca privada: Entidades financieras enfocadas a la inversión y operaciones de alto nivel, con un monto mínimo habitual entre los 500,000 y un millón de Dólares. Estas instituciones suelen desarrollar un perfil de inversión personalizado para cada cliente, el cual cuenta con su gestor personal. Ofrecen inversiones de todo tipo, algunas muy exclusivas sólo disponibles para sus mejores clientes.

Ventajas

Las principales ventajas de los bancos offshore son:[4][7]

  • Mayor libertad. Menos intervención gubernamental y exención de cumplir con regulaciones sobre el capital como controles de cambio, sobre transacciones exteriores o sobre política de inversiones, así como de auditoria contable. Esto implica mayor libertad de movimientos para sus clientes y en muchas ocasiones una reducción de costes que permite el pago de intereses más elevados. Las operaciones financieras pueden llevarse a cabo dentro de un marco de una regulación de la actividad bancaria que se caracteriza por dejar la actividad a la libre determinación por parte de las entidades bancarias y la competencia en el mercado
  • Menos impuestos. Los depósitos en cuentas de bancos offshore, así como sus rendimientos, generalmente están libres de cualquier impuesto.
  • Mayor privacidad. Casi siempre están constituidos en territorios con estrictas leyes de secreto bancario y privacidad.
  • Estabilidad financiera y monetaria. La banca offshore se sitúa en centros financieros importantes, con buena estabilidad política y monetaria.
  • Servicios especiales. Algunos bancos extraterritoriales ofrecen productos de los que no disponen sus competidores onshore, como puede ser cuentas numeradas, tarjetas de crédito anónimas o inversiones de alto rendimiento.

Desventajas

Centros Financieros Offshore

Referencias

Related Articles

Wikiwand AI