Batalla de Opis

From Wikipedia, the free encyclopedia

Batalla de Opis
Destrucción de Jerusalén
Parte de la Caída de Babilonia
Fecha 539 a. C.
Lugar Babilona
Coordenadas 33°10′53″N 44°42′00″E / 33.181389, 44.7
Resultado Victoria Persa.
Consecuencias Caída del Imperio neobabilónico
Beligerantes
Imperio Aqueménida Imperio neobabilónico
Comandantes
Ciro II el Grande
Gobrias(se cambió de bando)
Nabonido
Balsasar Ejecutado
Antiguo Oriente Próximo con anterioridad a la invasión de Babilonia por Ciro II el Grande
Antiguo Oriente Próximo con anterioridad a la invasión de Babilonia por Ciro II el Grande

La batalla de Opis, librada en septiembre de 539 a. C., fue un enfrentamiento entre los ejércitos de la Persia de Ciro el Grande y el Imperio neobabilónico de Nabonido durante la invasión persa de Mesopotamia. Babilonia era la última potencia de Asia occidental libre del dominio persa. La batalla se libró cerca de la ciudad ribereña de Opis, al norte de Babilonia y resultó una victoria decisiva para los persas. Unos días más tarde, la ciudad de Sippar se rindió a estos y las fuerzas de Ciro entraron en Babilonia aparentemente sin lucha. Ciro fue proclamado rey de Babilonia y sus territorios, incorporando el Imperio babilónico al persa.

La batalla se disputó junto a la ciudad de Opis, a orillas del río Tigris, aproximadamente ochenta kilómetros al norte del Bagdad moderno. La ciudad se cree que era un punto preferente para cruzar el río; Jenofonte indica que allí había un puente.[1][2] El momento de la invasión puede haber sido determinado por el régimen de los ríos mesopotámicos, que alcanzan sus niveles más bajos –y por tanto son más fáciles de cruzar– a comienzos del otoño.[3]

Opis era además un sitio de importancia estratégica, pues aparte de ser un lugar donde se podía atravesar el río, era el final de la muralla meda, una fortificación babilónica que Nabucodonosor II había construido para prevenir invasiones desde Oriente. Controlar Opis permitía circunvalar dicha barrera y abrir el camino a la capital.[4]

Fuentes

La principal fuente de información contemporánea sobre la campaña es la Crónica de Nabonido, una serie de tablillas de arcilla de las crónicas babilónicas que registran la historia de la antigua Babilonia. Algunos detalles adicionales proceden del cilindro de Ciro, una de las pocas fuentes persas supervivientes.

Información más detallada aparece en las obras de Heródoto y Jenofonte que, sin embargo, son posteriores y muestran contradicciones con las fuentes contemporáneas a la batalla. La mayoría de historiadores otorgan preferencia a la Crónica de Nabonido.[5]

Aunque la crónica es fragmentaria, la sección que relata el último año del reinado de Nabónido –539 a. C.– se halla casi intacta. Proporciona poca información sobre las actividades de Ciro los años previos a la batalla, centrándose en acontecimientos de Babilonia y sus gobernantes, El periodo 547-539 es, además, ilegible, por lo que resulta imposible evaluar la importancia de las pocas palabras que han persistido.[6]

Contexto

En tiempos de la batalla de Opis, Persia era la principal potencia de Oriente Medio. Bajo su rey, Ciro II, había conquistado un enorme territorio y creado un imperio que abarcaba los actuales Turquía, Armenia, Azerbaiyán, Irán, Kirguizistán y Afganistán. La única potencia independiente que sobrevivía era el imperio neobabilonio, que dominaba Mesopotamia y vasallos en Siria, Judea, Fenicia y partes de Arabia. Pese a ello, los babilonios se encontraban diplomáticamente aislados tras la caída de su aliado Creso de Lidia, cuyo reino había sido invadido por los persas.[7]

La situación geopolítica de Babilonia era peligrosa. El imperio persa la rodeaba por el norte, este y oeste. Su situación interna era vulnerable: tenía problemas económicos exacerbados por la peste y la hambruna. Su rey Nabonido era impopular por su heterodoxia religiosa. Según Mary Joan Winn Leith, «el éxito de Ciro se debe a su fuerza militar, a sobornos atinados y a una gran campaña de propaganda que lo presentó como un señor religioso y tolerante en Babilonia».[8] Por otro lado, Max Mallowan hace notar: «La tolerancia religiosa era una característica notable del gobierno persa y no hay ninguna duda de que Ciro era un promotor de mente liberal de esta política humana e inteligente» y tal campaña de propaganda fue una forma de que su reputación precediera a las operaciones militares.[9] Ciro persuadió a un gobernador provincial babilónico llamado Gobrias (y un supuesto Gadates) de desertar a su bando. Gutium, el territorio gobernado por Gobrias, era una región fronteriza de importancia estratégica que sirvió de base a la invasión de Ciro.[7]

La crónica afirma que, con anterioridad a la batalla, Nabonio había ordenado que se llevaran a la capital estatuas usadas para el culto en ciudades periféricas, sugiriendo que el conflicto había empezado posiblemente en el invierno de 540 a. C. Se especula con que una sección fragmentaria de la crónica que abarca 540/39 a. C. hable de una posible lucha, mencione a Ishtar y Uruk, y contenga una posible referencia a Persia.[6] La batalla de Opis sería en tal caso probablemente sólo la fase final de una serie de enfrentamientos entre los dos imperios.[7]

Batalla

Ruta de la invasión persa de Babylonia, septiembre–octubre de 539 a. C.

La crónica de Nabonido recoge que la batalla tuvo lugar en el mes de Tashritu (27 de septiembre-27 de octubre) «en Opis, en [la ribera del] Tigris».[10] La crónica no proporciona detalles del curso de la batalla, las fuerzas enfrentadas o las bajas que hubo. El ejército persa de Ciro combatió contra «el ejército de Acad» (los babilonios en general, no la ciudad de aquel nombre). La identidad del jefe babilonio no se menciona aunque la tradición ha supuesto que era Baltasar, el hijo de Nabonido. Su final es incierto y podría haber muerto en la batalla.[11]

El resultado de la batalla fue claramente una derrota babilonia, que posiblemente terminase en desbandada ya que el ejército babilonio no vuelve a aparecer en la crónica. Tras la batalla, las fuerzas persas «tomaron botín» de los babilonios vencidos.[10] La mayoría de traducciones de la crónica también hacen referencia a una "masacre" de «las personas de Acad»,[12] aunque los traductores discrepan sobre el responsable y la víctima –la población de Opis o el ejército babilónico en fuga—.[13]

Pierre Briant comenta: «A esta victoria le siguió una inmensa toma de botín y la masacre de quienes intentaron resistir»[14] Andrew Robert Burn describió: «De hecho, leyendo del texto, Acad se alzó en rebelión abierta y la última hazaña militar de Nabonido fue lograr la masacre de los rebeldes».[15] Maria Brosius interpreta la matanza como una acción punitiva, «buscando hacer un escarmiento de una ciudad que intentara resistir al ejército persa».[16] Cuyler Young afirma: «esta referencia en la crónica sugiere que los persas se apoderaron del campamento principal del ejército de Nabonido intacto y que, como es a menudo el caso, la matanza real vino después de que los babilonios hubieran caído presa del pánico y huido del campo de batalla».[17] Amélie Kuhrt señala que las referencias a una carnicería y saqueo sugieren que la batalla fue «probablemente una dura victoria».[18] Por su parte, W. G. Lambert niega tajantemente que se produjese matanza alguna.[19]

La batalla no es mencionada en la inscripción del cilindro de Ciro, que retrata al rey persa liberando Babilonia pacíficamente y con el consentimiento de sus habitantes. Aun así, la batalla demuestra que el régimen babilónico intentó evitar la invasión de Ciro.

Consecuencias

Historiografía

Referencias

Related Articles

Wikiwand AI