Batalla de la Vega Real
From Wikipedia, the free encyclopedia
La batalla de la Vega Real tuvo lugar el 27 de marzo de 1495 en la isla de La Española entre una alianza aborigen y las fuerzas castellanas, comandadas por Cristóbal Colón, Bartolomé Colón y Alonso de Ojeda, con la ayuda de aborígenes de Guacanagarix.
- Pacificación de las tribus aborígenes del Cibao
| Batalla de la Vega Real | ||||
|---|---|---|---|---|
| Parte de Conquista española de América | ||||
|
| ||||
| Fecha | 27 de marzo de 1495 | |||
| Lugar | Concepción de La Vega, Virreinato de las Indias | |||
| Resultado | Victoria castellana | |||
| Consecuencias |
| |||
| Beligerantes | ||||
| ||||
| Comandantes | ||||
| ||||
| Fuerzas en combate | ||||
| ||||
Antecedentes
Colón en las Antillas
En su primer viaje a América, Colón descubre La Española en 1492, establece relaciones amistosas con el cacique Guacanagarix y levanta el fuerte Villa Navidad cerca de su territorio antes de volver a Europa. Al regresar a América en su segundo viaje, Colón encuentra el fuerte arrasado junto con los hombres que ahí dejó. Guacanagarix afirmó que fue el cacique Caonabo quien masacró a los colonos a pesar de sus intentos por defenderlos, un relato que generó sospechas dado que el cacique fingió sus heridas de combate, pero que Colón aceptó por la necesidad que tenían de mantener la alianza y porque supo luego que los colonos habían peleado entre sí y tomado mujeres como concubinas, por lo que ellos también habían contribuido al conflicto.[1]
Colón levantó un nuevo fuerte, el de la Isabela, en la costa norte de la isla, y otro más al sur en un estrecho valle del Cibao, al que llamó Santo Tomás, con el propósito de recolectar oro en la zona.[2]
Primeras escaramuzas
El cacique Caonabo empezó a atacar el Fuerte Santo Tomás, defendido por Pedro de Margarit. Colón envió a su ejército al mando de Alonso de Ojeda para romper el cerco, salvando de morir de hambre a los 52 hombres que defendían el fuerte.[3]
Guacanagarix se reunió con Colón y le prometió que él y sus tribus habían permanecido fieles a los castellanos, diciéndole que todos los soldados cristianos que estaban en su región estaban perfectamente atendidos y de salud y le informó sobre la coalición de los otros 4 caciques de la isla para atacarles. Por el chivatazo y su lealtad a los castellanos, el cacique Bohechío mató a una de sus mujeres y Caonabo secuestró a otra. Tras esto, Guacanagarix se unió a los castellanos para vencer a la coalición aborigen.
Alonso de Ojeda partió con una comitiva para capturar a Caonabo. Ideó un plan que sería utilizado por conquistadores posteriores de manera muy exitosa: internarse en el corazón del territorio enemigo, ganarse su confianza y en un momento de descuido capturarlo. De esta forma, Caonabo fue hecho prisionero, enviado a la Villa Isabela y presentado a Colón, que decidió enviarlo ante los Reyes Católicos, donde sería tratado como un jefe militar enemigo y no como un simple prisionero.
Sin embargo, Caonabo nunca llegaría a la península ibérica, posiblemente por un naufragio de la nave en el océano Atlántico o porque muriera y fuera tirado al mar.
La batalla de la Vega Real
Al saber de la captura de Caonabo, el resto de caciques decidió atacar la Villa Isabela. El puesto de Caonabo fue ocupado por su hermano, Manicatex.
Al saber del ataque, Colón decide no esperar a que vengan, sino combatir fuera. Para ello, sale de la Villa Isabela con doscientos infantes y con los hombres de Guacanagarix, que le otorga varios cientos de aborígenes. El ejército contaba además con veinte caballos y otros tantos perros de presa.
El lugar de la batalla será la Vega Real, cercana a la actual ciudad de Concepción de La Vega el 27 de marzo de 1495. El ejército de la alianza aborigen era muy superior en número, pero sería una batalla breve. Bartolomé ordenó que las fuerzas se separasen en dos grupos para atacar a la alianza aborigen por dos flancos, para dar así la impresión de ser muchos más. Además, Alonso de Ojeda iría con un ataque frontal.
Los primeros disparos de los arcabuces, las descargas de ballestas, la visión de los caballos y de los perros de presa, además de la organización del ataque, provocó que los de la alianza indígena huyeran aterrorizados.
Manicatex fue capturado. La mujer de Caonabo, Anacaona, huyó al cacicazgo de su hermano en Xaragua, en el extremo occidental de la isla.[4]

