Batalla de las Termópilas (279 a. C.)

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Batalla de las Termópilas
Parte de la invasión celta de los Balcanes

Gálata moribundo, copia romana de una estatua griega que conmemora la victoria sobre los gálatas.
Fecha 279 a. C.
Lugar Termópilas
Coordenadas 38°48′19″N 22°33′46″E / 38.8053, 22.5628
Resultado Victoria gala
Consecuencias Avance galo hacia Delfos
Combatientes
Polis griegas (Beocia, Fócida, Etolia, Mégara y Atenas) Tribus celtas
Comandantes
Calipo de Atenas[1] Breno[nota 1]
Acicorio[nota 2]
Fuerzas en combate
26 000[4] a 30 000[5] (estimación moderna) 20 000[5] a 40 000[6] (estimación moderna)

La batalla de las Termópilas fue un enfrentamiento militar que tuvo lugar en 279 a. C., entre tribus galas y un ejército griego de etolios, beocios, atenienses, y focidios en las Termópilas. Los galos, dirigidos por Breno, resultaron victoriosos, y avanzaron hasta la península griega del Peloponeso, donde llegaron a Delfos, pero fueron derrotados y masacrados en el regreso.

A principios del siglo III a. C.,[7] un jefe llamado Cambaules dirigió la primera expedición que llegó a Tracia, pero se retiró en cuanto se dio cuenta de que no tenía suficientes hombres como para enfrentar a los griegos.[8] Sin embargo, los veteranos de dicha campaña trajeron noticias del rico botín conseguido y convencieron a lanzar una nueva campaña. Con muchos infantes y jinetes a su disposición, los jefes se dividieron en tres columnas:[9] Ceretrio se dirigió al Este, contra los tribalios y Tracia; Breno y Acicorio marcharon a Peonia; y Bolgio marchó por el Oeste contra ilirios y macedonios.[10] La campaña fue apodada «la gran expedición»[11] contra Macedonia y Grecia central.[12]

Este último enfrentó a Ptolomeo Cerauno, quien murió en el combate y la mayoría de sus soldados macedonios le siguieron a la tumba.[10] Sin embargo, los celtas volvieron a retroceder y no entraron en la Hélade propiamente tal.[10] Según Justino, Breno decidió unirse a Bolgio para saquear el reino[13] y forzó a los locales a refugiarse en sus ciudades.[14] Como el botín no era demasiado grande, empezaron a robar los santuarios[15] y se decidieron atacar el riquísimo de Delfos.[16] Breno reunió a los jefes tribales y les convenció de atacar las ricas pero debilitadas polis helenas, especialmente sus santuarios; entre los que convenció estaba Acicorio.[17] Con semejante apoyo, Breno se decidió a atacar Grecia. Las polis, muy debilitadas en esa época, se decidieron a resistir o morir, pues conocían las noticias de la brutalidad ejercida por los celtas en Peonia, Tracia y Macedonia.[18]

Fuerzas enfrentadas

Celtas

El ejército celta reunido sumaba, según Pausanias, 152 000 infantes y 20 400 jinetes, pero como cada guerrero a caballo tenía dos sirvientes montados, así que en realidad eran 61 200 hombres montados.[19] Estos sirvientes y sus animales eran usados para reemplazar a sus jefes y/o caballos si resultaban heridos o muertos en batalla, asegurándose de llevar a cualquier noble herido al campamento.[20] A los griegos, este sistema les recordaba el usado por los Inmortales persas.[21] Marco Juniano Justino dice que eran 150 000 infantes y 15 000 jinetes.[13] El monje benedictino del siglo VIII, Pablo el Diacono, afirmaba que fueron 100 000 hombres, mujeres y niños quienes invadieron Grecia.[22] Diodoro Sículo creía que Breno tenía 150 000 infantes y 10 000 jinetes bajo su mando, todos ellos acompañados de una horda de no combatientes y comerciantes y 2000 carromatos.[23]

Diodoro también da a entender que las tribus celtas más pequeñas tenían 50 000 integrantes y las más grandes 200 000.[24] Basados en estimaciones demográficas modernas, eso significa que había tres no combatientes por cada hombre adulto,[6] lo que equivale a 12 500 a 50 000 guerreros como máximo.[25] Sin embargo, actualmente tales números se consideran exagerados. El británico Peter Berresford Ellis dice: «difícilmente podría tener más de 12 000 combatientes, incluso según una estimación conservadora basada en una tribu poblada».[26] Durante las migraciones celtas, «los combatientes reales no pueden haber sido numerosos», aunque es probable que estuvieran reforzados por contingentes tracios e ilirios.[27]

El estadounidense F. E. Ray[25][6] reconoce que las fuentes dan a entender que eran varias tribus.[28] También que los números de guerreros aportados por Pausanias, Justino y Diodoro, probablemente se refieran en realidad al número de guerreros y considerando una media de tres no combatientes por cada hombre adulto, pudieron ser 43 000, 41 000 y 40 000 efectivos. Además, el número de guerreros que atacó Callium acorde a Pausanias o de muertos según Diodoro posiblemente también eran reminiscencias del total de combatientes. Basado en estos datos, Ray especula que debieron ser unos 40 000 guerreros en total.[6] Otras estimaciones modernas, como la del inglés J. D. Montagu, reducen aún más el número de guerreros celtas involucrados en la invasión, 20 000 a 30 000 como mucho.[5]

Griegos

La hueste griega se componía de 10 000 hoplitas y 500 jinetes beocios al mando de Cefisodoto, Teáridas, Diógenes y Lisandro; 3000 infantes y 500 jinetes focios a las órdenes de Critóbulo y Antíoco;[29] 700 infantes pero ningún jinete de Lócrida dirigidos por Midias; 400 hoplitas de Mégara con Hipónico a la cabeza; 7000 hoplitas, 900 peltastas y un número incierto de jinetes etolios de Poliarco, Polifrón y Lacrates;[30] 1000 hoplitas, 500 jinetes y toda la flota de Atenas encabezados por Calipo; por último, 500 mercenarios dirigidos por Aristodemo y enviados por el rey de Macedonia y otros 500 encabezados por Telesarco y enviados por el rey seléucida de Asia.[31] Es posible que fueran, según Montagu, unos 30 000 en total.[5] En cambio, Ray señala que debieron ser 20 000 infantes pesados, 4000 hostigadores y 2000 jinetes aproximadamente.[4]

Probablemente, los seléucidas enviaron un contingente para obtener información sobre los celtas.[4]

Batalla

Primer ataque

Las expediciones celtas hacia Oriente en el siglo III a. C..

Los griegos reunieron un ejército comparable al que enfrentó a Jerjes el Grande y también establecieron una línea defensiva en el paso de las Termópilas.[32] En esos momentos, los celtas estaban en las cercanías de Ftiótide y Magnesia y resolvieron enviar a su caballería y a 1000 infantes ligeros a cruzar el río Esperqueo, pero al llegar a sus orillas encontraron los puentes derribados.[33]

En respuesta, Breno ordenó a sus 10 000 más altos y mejores nadadores cruzar durante la noche[34] por la zona donde el río se ensancha como un lago, usando sus escudos de madera como balsas. Tan pronto los helenos se dieron cuenta de la maniobra resolvieron retirarse, entonces Breno obligó a los habitantes del golfo Maliaco construir puentes sobre el río. Los locales le temían y deseaban que los galos se marcharan al sur lo antes posible.[35] Efectivamente, los celtas marcharon contra Heraclea de Traquinia, cometiendo saqueos y masacres en los pueblos pero mostrándose incapaces de tomar la ciudad.[36]

Desertores griegos informaron al jefe galo de las fuerzas enemigas en las Termópilas y aquel, despreciando a sus enemigos, decidió marchar desde Heraclea al día siguiente. Los helenos les recibieron con una formación cerrada de hoplitas y tropas ligeras arrojándoles flechas o jabalinas.[37] La caballería de ambos bandos resultó inútil, pues el terreno era muy estrecho y el suelo resbaladizo. Los galos eran guerreros experimentados, pero carecían de armaduras a excepción de sus escudos.[38] Lucharon con una furia irracional a pesar de ser heridos con espadas, hachas, jabalinas o flechas, llegando a arrancarse las lanzas del cuerpo y usarlas contra los griegos.[39] Mientras tanto, los trirremes atenientes se acercaron a la orilla y arrojaron flechas o proyectiles. Finalmente, los galos se retiraron en desorden y muchos fueron pisoteados por sus amigos o se ahogaron al cruzar los pantanos.[40]

El ejército griego sufrió 40 muertos ese día, mientras que el número de galos caídos se desconoce porque muchos se hundieron en el lodo.[41] Habían sufrido dos o cuatro bajas por cada enemigo muerto en el combate y una cantidad similar en la retirada.[40]

Después del combate, los helenos enterraron a sus muertos y saquearon a los contrarios, en cambio, los galos no enviaron heraldos a pedir permiso para dar funerales a sus caídos y los dejaron como carroña de las bestias.[42] Probablemente porque deseaban atemorizar a los griegos y no les importaban sus caídos.[41] Entre los griegos, destacó en la batalla Cidias, un joven ateniense que luchó bravamente hasta morir.[43]

Destrucción de Callium

Siete días después, Breno intento flanquear las posiciones helenas por las montañas, enviando un contingente que subía por el monte Oeta pero fue derrotado por los focios de Telesarco, quien murió en la lucha.[44] Los jefes galos, al no ver mejora, se empezaron a desmoralizar, pero Breno razonó que si podía hacer que los etolios volvieran a sus hogares la batalla le sería más fácil.[45] Después de todo, su contingente era el más grande de la alianza helénica.[7]

Debido a esto, ordenó que 40 000 infantes y 800 jinetes al mando de Orestorio y Combutis[45][46] regresaran por los puentes sobre el Esperqueo, cruzaran Tesalia y atacaran Etolia.[47] Ray los reduce a un cuarto, es decir, estima que fueron 10 000 agrupados en 8000 a 8500 tureóforos armados con espadas, 1000 a 1500 hostigadores con jabalinas y unos 1000 jinetes.[48] Saquearon Callium,[49] matando a todos los hombres, degollando a bebes y ancianos y comiendo la carne y bebiendo la sangre de los lactantes.[47] Las mujeres adultas anticiparon su suerte y se suicidaron, las más jóvenes fueron sometida a violaciones constantes hasta morir de hambre y agotamiento; según Pausanias, los galos abusaban de muertas o moribundas.[50] Funciono, los etolios se retiraron de las Termópilas para salvar las otras ciudades de su país. En toda Etolia se movilizaron a los jóvenes y viejos para defender sus polis e incluso las mujeres se unían a las guarniciones, pues odiaban a los galos más que los hombres.[51] En tanto, cuando los celtas regresaban de la destrucción de Callium por el mismo camino con que atacaron, se encontraron con un cuerpo de hoplitas aqueos al que lograron derrotar por su desesperación y superior número, pero no fue el fin de su lucha, pues hombres y mujeres etolios les arrojaron desde los costados del camino proyectiles de forma constante. Los galos eran víctimas fáciles, pues sólo tenían sus escudos para protegerse, y cada vez que los perseguían, los etolios huían para reorganizarse y volver a la táctica de hostigamiento.[52] Los habitantes de Callium fueron vengados, pues apenas la mitad de los guerreros celtas consiguieron volver al campamento principal.[46]

Flanqueo final

Por el mismo camino que siguió el persa Hidarnes para flanquear al ejército de Leónidas I y derrotarlo,[53] Breno fue guiado por habitantes de Heraclea y los enianes, pues querían que los celtas abandonaran sus tierras, «cada uno es aplastado por sus propias desgracias, pero no se ve afectado por los males de los demás».[54] Tenía 40 000 guerreros a sus espaldas,[55] aunque otros elevan el número a 65 000 infantes.[56] Ray, siguiendo su teoría que todo ejército celta debe reducirse a un cuarto para obtener un número más realista, los estima en 16 000. Sin embargo, también reconoce que da Pausanias del número de bajas celtas sufridas en esta expedición, le hace considerar posible que fueran 26 000.[57][58] Se distribuyen en 13 000 a 21 000 tureóforos y 1600 a 2600 jinetes.[57]

Breno dejó al grueso de sus hombres con Acicorio, con la orden de no atacar hasta que él hubiera flanqueado a los griegos.[55] Ese día, una densa niebla impidió a los focios detectar el movimiento y se encontraron de frente con los celtas por sorpresa, iniciándose un feroz encuentro en el que finalmente los helenos debieron retroceder. Sin embargo, lograron avisar al resto del ejército de lo que sucedió y el riesgo de ser rodeados.[59]

Consecuencias

Las fuerzas griegas se retiraron por mar gracias a la flota ateniense, luego cada contingente volvió a defender sus hogares. Por su parte, Breno no esperó a Acicorio y marchó de inmediato a Delfos a saquear el rico santuario de Apolo,[60] pero fue vencido.[61]

Notas

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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