La Biblioteca Miguel Cané es una biblioteca pública ubicada en el barrio de Boedo de Buenos Aires. Fue la primera biblioteca municipal fundada en esa ciudad, en 1927, y es célebre por haber sido el espacio de trabajo de Jorge Luis Borges entre 1936 y 1947. Pertenece al sistema de bibliotecas públicas de la ciudad.[1][2]
Fue fundada el 11 de noviembre de 1927 como un primer esfuerzo en el país de crear bibliotecas municipales. En un inicio fue conformada por donaciones privadas y atendida por personas sin paga en Independencia al 3800. Una vez crecida la biblioteca fue trasladada a su actual sede e inaugurada por Mariano de Vedia y Mitre el 6 de diciembre de 1935. En su inauguración era reportada como una biblioteca moderna, con pupitres semejantes a los de la Biblioteca Patrimonial Hendrik Conscience de Amberes, con aire acondicionado e iluminación adecuada para la lectura.[3]
Despacho de Jorge Luis Borges en la Biblioteca Miguel Cané
Por gestiones de su amigo y colaborador Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges obtuvo un empleo temporal como catalogador de libros y revistas en enero de 1938 en la Biblioteca Municipal del barrio de Boedo. A diario, Borges viajaba usando un tranvía desde su domicilio en Recoleta hasta la sede. Se conservan testimonios de sus trayectos yendo al trabajo en tranvía leyendo La divina comedia.[6] En agosto de ese mismo año fue confirmado como empleado de tiempo completo.[7]
En su primer día de trabajo Borges realizó la catalogación de ochenta libros en un tiempo récord, lo que provocó la molestia de sus compañeros.[8] Borges manifestaría en crónicas su distancia y descontento con ellos, incluso uno le señalaría una enciclopedia Espasa de un escritor con el mismo nombre de su colega sin saber que se referían a la misma persona.[8] El paso del escritor por la biblioteca haría una mejora significativa de su acervo, razón por la cual las visitas a la biblioteca de Boedo se multiplicarían.[9] Borges promovería la compra de libros de la biblioteca que resultarían significativos para su propia obra como Thomas de Quincey, Jane Austen, Henry James y otros.[3]
Algunas de las obras que fueron creadas mientras Borges laboraba en la biblioteca son «Las ruinas circulares», «Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”», «La biblioteca total» y «La biblioteca de Babel»[8] en un pequeño espacio cercano a la terraza especialmente en días de calor. El escritor aprovecharía el espacio del sótano para, después de concluir su trabajo rápidamente, escapar de sus compañeros y de los visitantes a la biblioteca y leer sin ser molestado.[3]
La versión más difundida es que Borges fue despedido de esta biblioteca tras el primer gobierno de Juan Domingo Perón el 8 de junio de 1946[10] por su postura anti peronista al igual que Carlos Thays. La anécdota indica que el gobierno de Perón le ofreció un cargo como inspector de aves de corral y conejos en un mercado. María Esther Vázquez confirmó que Perón no tenía a Borges en el radar de opositores.[11]Patricio Zunini, por su parte, indica que la salida de Borges fue voluntaria ante el ascenso de Perón al gobierno y ocurrió aún en la gestión de Edelmiro Farrell.[9] El escritor habría dejado de ir a la biblioteca el 28 de junio de 1946 y el 17 de julio se oficializa su baja como empleado. Borges habría usado la anécdota para reafirmarse públicamente como un antiperonista castigado, si bien en tiempo y forma no ocurrió de tal manera.[3] En un mensaje registrado el 8 de agosto de 1946 en una comida efectuada en su honor y publicado por la revista Sur, Borges admite públicamente «Tendré que renunciar, repetí, al bajar las escaleras de la Intendencia, pero mi destino personal me importaba menos que ese cartel simbólico.». Hacía referencia a una carta que firmó contra el «nazifascismo en Argentina» junto a otros escritores el 8 de enero de 1946, hecho por el cual fue reprendido con una acta administrativa.[3]
El 8 de noviembre de 2018 fue inaugurado un espacio en el primer piso de la biblioteca llamado Espacio Borges donde se muestran los ejemplares de algunas de sus obras, una línea de tiempo de su obra y de su contexto así como la terraza y un despacho donde solía leer. En el pequeño despacho fueron colocados un escritorio, una máquina de escribir y libros que fueron usados por Borges.[5]
↑Aires, Ente de Turismo del Gobierno de la Ciudad de Buenos (16 de julio de 2024). «Biblioteca Miguel Cané». Sitio oficial de turismo de la Ciudad de Buenos Aires. Consultado el 15 de octubre de 2025.