Caballero imperial (Sacro Imperio Romano Germánico)

Nobleza vasalla inmediata del Emperador Romano-Germánico From Wikipedia, the free encyclopedia

Los caballeros imperiales (en alemán: reichsritter, en latín: eques imperii) fueron un grupo de nobles inmediatizados (o «libres bajo el Imperio», reichsfreien), vasallos del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Eran los vestigios de la nobleza medieval (edelfrei) y de los ministeriales. Se distinguían de los caballeros vasallos de un señor superior por la posesión de territorios libres bajo la inmediatez imperial y, por ende, eran iguales en la mayoría de los aspectos a otros individuos o entidades, como los gobernantes territoriales seculares y eclesiásticos del Imperio (margraves, duques, príncipes, condes, arzobispos, obispos, abades, etc.) y las ciudades imperiales libres, que también gozaban de inmediatez imperial. Aunque esa autonomía no otorgaba el rango de Estados imperiales (reichsstände) a sus territorios dentro del Imperio, por lo tanto estaban privados de participar en la dieta imperial.[1] Tendían a definir sus responsabilidades para con el Imperio en términos de obligaciones feudales para con el Emperador, incluyendo servicio personal y ofrendas financieras estrictamente voluntarias pagadas al propio Emperador.[2]

En este grabado de 1721, obra de Johann Stephan Burgermeister, están representados 15 cantones de caballeros (Ritterorten).

Para proteger sus derechos y evitar el vasallaje a nobles más poderosos, se organizaron en tres gremios a finales del siglo XV y en un solo cuerpo en 1577, luchando por su reconocimiento. Este estatus, que los vinculaba únicamente al Emperador y no a un noble más poderoso, significaba que los caballeros imperiales eran «súbditos directos» (su lealtad no dependía de ningún otro señor). De este modo, los caballeros imperiales ejercían una soberanía limitada dentro de sus territorios.

La caballería imperial fue un fenómeno regional limitado al suroeste y centro-sur de AlemaniaSuabia, Franconia y la región del Rin Medio— zonas políticamente muy fragmentadas donde ningún Estado poderoso pudo desarrollarse. En el norte y noreste de Alemania, así como en Baviera y el Archiducado de Austria, la nobleza local, frente a estados más grandes y gobernantes más fuertes, fue incapaz de desarrollar y mantener su independencia. Conformaron la nobleza territorial.[3]

El estatus inmediato de los caballeros imperiales fue reconocido en la Paz de Westfalia de 1648. Nunca tuvieron acceso a la dieta imperial, ni al parlamento de los señores, y no fueron considerados como parte de la alta nobleza (Hochadel), sino que pertenecían a la Baja Nobleza.

Historia

Creación

Los caballeros imperiales Libres surgieron en el siglo XIV, fruto de la fusión de los restos de los antiguos señores libres (Edelfrei) y los elementos más fuertes de los ministeriales no libres que habían alcanzado la nobleza.

Hacia el año 1300, la economía señorial sufrió una contracción debido a la fluctuación del precio de los productos agrícolas. Los ministeriales, que gozaban de una posición económica más sólida, pudieron sobrevivir mejor al debilitamiento de su posición como terratenientes. La gran mayoría languideció en la pobreza, recurriendo a la venta de tierras a la Iglesia o al bandidaje.

La minoría de ministeriales lo suficientemente ricos como para superar las crisis pronto se identificó con los restos de la nobleza libre, y por lo tanto fueron vistos como constitutivos de una sola orden nobiliaria. Hacia 1422, algunos de estos nobles habían alcanzado autonomía jurisdiccional bajo el Emperador («inmediatez»), y nació la corporación de caballeros imperiales libres. Los demás ministeriales que no lograron obtener el estatus de vasallos inmediatos del Emperador se transformaron gradualmente en una nobleza titulada de estatus libre: los Freiherren (Barones). Hacia 1577, los caballeros imperiales alcanzaron el estatus de una corporación nobiliaria dentro del imperio: el corpus equestre.

En la Paz de Westfalia se confirmaron los privilegios de los caballeros imperiales. Estos pagaban sus propios impuestos (voluntarios) al Emperador, poseían soberanía limitada (derechos legislativos, tributarios, de jurisdicción civil, policiales, monetarios, arancelarios y de caza; ciertas formas de justicia) y el ius reformandi (el derecho a establecer una denominación cristiana oficial en sus territorios). Las familias de caballeros tenían derecho a legislar internamente, sujeto a la aprobación del Emperador, y así podían controlar asuntos como el matrimonio de sus miembros y establecer las condiciones de la herencia de los bienes familiares. Sin embargo, los caballeros imperiales no tenían acceso a la Dieta Imperial.

Respecto a los derechos de los caballeros imperiales Libres, Joseph Friederich von Ledersheim escribió en 1715:

De jure et privilegiis nobilium liberorum et immediatorum, Von des H. Röm. Reichs Freyen unmittelbahren Ritterschafft Discursus):

Sección XII: “…poseen derechos forestales (ius forestae)…el derecho de caza (ius venandi); el derecho a establecer un archivo (ius archivi, un derecho de soberanía); la capacidad de legislar (facultatem leges atque statuas condendi); de enviar embajadores (ius mittendi legatos) no solo al Emperador sino también a otros reyes y príncipes y a aquellos de cualquier estatus; el derecho a establecer pactos (ius constituendi foederae), de hacer la guerra (bellum movendi), de construir fortificaciones y murallas (fortalitia extruendi et arces muniendi); sin necesidad de permiso pueden convocar y celebrar audiencias…no reconocen otro tribunal que el del Emperador, aunque no posean feudos del Emperador; el privilegio contra la erección de nuevos feudos, el derecho al arbitraje (ius Austregarum) no menor que el de otros Estados del Imperio, incluso si poseen ciertos feudos intermedios de otro príncipe.”

Sección XV: “gozan de libertad de religión (pace religionis fruuntur) y, por lo tanto, de establecer la religión protestante en iglesias y escuelas no solo en sus propios territorios hereditarios sino también en aquellos feudos que poseen de otro estado… pueden, cuando lo deseen, abolir e introducir cualquiera de las dos religiones [católica o protestante] si ostentan el cargo de vogt sobre las posesiones.”

Todos los asuntos relacionados con el estatus legal de los caballeros imperiales como vasallos inmediatos del Emperador (leyes internas, deudas, etc.) eran gestionados por el Consejo Áulico Imperial.

Rol en el Imperio

Los caballeros imperiales, como en el sistema feudal clásico, eran reclutados a la guerra por el emperador, por lo tanto fueron clave en la estrategia y en las acciones militares, adquiriendo considerable influencia, incluso, sobre los nobles más poderosos. Cada cantón contaba con su propio Ritterhauptmann o Capitán, quien mantenía registros detallados de las familias nobles y sus propiedades. Los caballeros imperiales estaban exentos de los impuestos imperiales y no tenían la obligación de alojar tropas.

Tras la Reforma Protestante, la mayoría de los caballeros imperiales continuaron profesando la religión católica, y sus familias constituían una parte importante de la nobleza católica en gran parte del Imperio, con excepción de Austria y Baviera. Esto, a la larga, propició que los caballeros imperiales ejercieran una influencia significativa en la elección de varios príncipes-obispos y príncipes-arzobispos, lo que les otorgó cierta influencia en la Dieta Imperial y el Colegio de Príncipes.

Organización político-administrativa

Propiedades de los caballeros imperiales (en celeste) en Maguncia

Por el hecho de no poder acceder a la Dieta Imperial, los caballeros de mayor rango se organizaron, y en 1650 crearon tres círculos (Ritterkreise) para organizar sus dispersos feudos: el Círculo Franconio, el Círculo Suabo y el Círculo Renano. Estos círculos, a su vez, se dividieron en cantones (ritterkantone), cada uno de los cuales gozaba de un alto grado de autonomía. Cada cantón contaba con una dirección (Direktorium), encabezada por un director (ritterhauptmann), elegido de por vida, y un consejo (Ritterräte), cuyos miembros eran elegidos por períodos fijos. El director y los consejeros eran caballeros, pero las actividades diarias de la Dirección eran llevadas a cabo por asesores legales (konsulenten) y comités (ausschüsse) integrados por personas que no pertenecían a la nobleza.[4]

Los caballeros, como grupo, estaban gobernados por una Dirección General (Generaldirektorium), que ejercía los derechos jus retractus, el derecho a recomprar cualquier tierra vendida a un no caballero por el precio original dentro de los tres años; y el jus collectandi, el derecho a recaudar impuestos para el mantenimiento de la orden caballeresca, incluso sobre propiedades que habían sido vendidas a no caballeros. Los caballeros también tenían derecho a gravar directamente a sus súbditos y poseían los derechos feudales de la corvée y el bannum . La reputación de los caballeros por sus elevados impuestos (el denostado Rittersteuer) y altas multas judiciales los convirtió en un anacronismo a los ojos de los reformadores imperiales.[4]

A partir de 1577, los caballeros imperiales se reunieron en un congreso llamado Generalkorrespondenztag ("Dieta de Correspondencia General"), pero los Círculos, y especialmente los Cantones, adquirieron mayor importancia debido a su proximidad, lo que propició una mayor alineación de sus intereses. Sin embargo, algunos feudos imperiales inmediatos quedaron fuera de la estructura de los Círculos y sus Cantones. Un ejemplo de ello es la baronía autónoma (freiherrschaft) de Haldenstein (en la actual Suiza).

El círculo de Franconia de Des heiligen Römischen Reichs ohnmittelbahr – Freyer Ritterschafft Der Sechs Ort in Francken, 1720

Declive

Con el tiempo, el título de caballero imperial se convirtió en un título nobiliario más que en un título de profesión. Muchos caballeros imperiales, incluso ya en el siglo XVI, son más famosos por su labor académica, artística o diplomática que por sus logros militares. Tras la Disolución del Sacro Imperio Romano Germánico en 1803, las propiedades de los Caballeros, que generalmente eran enclaves dispersados y fragmentados, fueron anexadas a los Estados aliados a Napoleón, como Wurtemberg, Baviera o Baden, durante la llamada Mediatización alemana. En 1806, el Tratado de la Confederación del Rin otorgó poderes unilaterales a los grandes Estados, y las posesiones de los caballeros imperiales, hasta entonces completamente independientes bajo el Emperador, pasaron a formar parte formalmente de los territorios de los gobernantes superiores, por cuyo territorio quedaron rodeadas. En su mayoría, adoptaron el título de Freiherr y se sometieron a sus nuevos señores.

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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