El asesinato di Pisa desencadenó el estallido de la Primera guerra de la mafia. El conflicto estalló por un cargamento de heroína trucado. Cesare Manzella, los primos de Ciaculli y los hermanos La Barbera de Palermo Centro habían financiado la expedición. Todas las sospechas recayeron sobre Di Pisa, que era el encargado de recoger la heroína para Manzella de un proveedor corso, Pascal Molinelli, y había organizado el transporte para los socios de Manzella en Nueva York.[6]
Di Pisa fue citado a comparecer ante la Comisión, pero se las arregló para convencer a la mayoría de los miembros de que él no era el verdadero culpable. Sin embargo, los hermanos La Barbera no estuvieron de acuerdo con la resolución, lo cual a ojos de los demás eran vistos como sospechosos de estar detrás del asesinato de Di Pisa. El asesinato llevó a un sangriento conflicto entre los Greco y los La Barbera.[4] La guerra terminó con la masacre de Ciaculli, que cambió lo que hasta entonces había sido una guerra entre clanes de la mafia en una guerra contra la mafia por parte del Estado. Ello llevó a que aparecieran los primeros indicios de lucha contra la mafia por parte del Estado. La Comisión fue disuelta y muchos mafiosos prefirieron huir del país a causa de la presión policial.
Sólo más tarde se hizo evidente que el jefe de la mafia Michele Cavataio había matado a Di Pisa, según relata Tommaso Buscetta después de que se convirtiera en colaborador de justicia en 1984. Cavataio había perdido su influencia respecto a los Greco en una guerra por el controlar el mercado al por mayor a mediados de 1950. Entonces Cavataio asesinó a Di Pisa a sabiendas de que los hermanos La Barbera habrían sido culpabilizados por los Greco y que, por tanto, se hubiera comenzado una guerra entre clanes. Para que siguiera reinando esta confusión, Cavataio siguió alimentando la guerra a través de otros ataques con bombas y asesinatos.[7][8]