Salvo Lima
político italiano
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Salvatore Achille Ettore Lima (23 de enero de 1928 – 12 de marzo de 1992), a menudo llamado Salvo Lima, fue un político italiano de Sicilia que estuvo asociado con la mafia siciliana y fue asesinado por ella. Según el pentito Tommaso Buscetta, el padre de Lima, Vincenzo Lima, si que era un miembro de la mafia, pero lo que se desconoce es si el propio Lima llegó a ser miembro de pleno derecho de Cosa Nostra. En el informe final de la primera Comisión Antimafia (1963-1976), Lima fue descrito como uno de los pilares de la mafia de Palermo.
| Salvatore Lima | ||
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| Miembro del Parlamento Europeo | ||
| 17 de julio de 1979-12 de marzo de 1992 | ||
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| Miembro de la Cámara de Diputados | ||
| 5 de junio de 1968-17 de julio de 1979 | ||
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| Alcalde de Palermo | ||
| 27 de enero de 1965-09 de julio de 1966 | ||
| Predecesor | Paolo Bevilacqua | |
| Sucesor | Paolo Bevilacqua | |
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| 07 de junio de 1958-23 de enero de 1963 | ||
| Predecesor | Luciano Maugeri | |
| Sucesor | Francesco Saverio Diliberto | |
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| Información personal | ||
| Apodo | Salvo | |
| Nacimiento |
23 de enero de 1928 | |
| Fallecimiento |
23 de enero de 1928 (98 años) Palermo, Italia | |
| Causa de muerte | asesinato | |
| Nacionalidad | Italiana (desde 1946) | |
| Lengua materna | Italiano | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad de Palermo | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Abogado | |
| Partido político | Democracia Cristiana | |
En su larga trayectoria en Democracia Cristiana (DC) que comenzó en la década de 1950, se alineó primeramente con la facción de Amintore Fanfani y a partir de 1964 en la facción de Giulio Andreotti, siete veces primer ministro y miembro de casi todos los gobiernos italianos de postguerra. Ese cambio le garantizó un escaño en el parlamento nacional en 1968. Lima fue a menudo considerado como el "procónsul" de Andreotti en Sicilia. Bajo Andreotti, Lima ocupó un puesto en el gabinete. Al momento de su muerte, a manos de la mafia, era miembro del parlamento europeo. Rara vez hablaba en público ni hacía campaña electoral, pero siempre solía conseguir amplios apoyos el día de la votación.
Primeros años y alcalde de Palermo
Lima nació en Palermo el 23 de enero de 1928, hijo de Vincenzo Lima, archivista de Palermo. A principios de 1950, tras graduarse en derecho por la Universidad de Palermo, encontró trabajo en el Banco di Sicilia. Tras las elecciones locales de 1956, Lima fue elegido concejal de Palermo y se convirtió en seguidor del diputado del DC y ministro Giovanni Gioia en varias ocasiones, adhiriendo a la corriente de partido de Amintore Fanfani y llegando a ser concejal de obras públicas del gabinete presidido por el nuevo alcalde de Palermo Luciano Maugeri. Desde 1958 a 1963 fue alcalde de Palermo, mientras que su colega de DC Vito Ciancimino fue asesor de obras públicas.[1][2][3]
Entre 1951 y 1961, la población de Palermo había crecido hasta los 100000 habitantes. Bajo Lima y Ciancimino hubo un boom inmobiliario sin precedentes. Apoyaban a constructores relacionados con la mafia, como por ejemplo Francesco Vassallo- un antiguo carretero que transportaba arena y piedra en un barrio pobre de Palermo. Vassallo tenía vínculos con mafiosos como Angelo La Barbera y Tommaso Buscetta. En 5 años, se firmaron más de 4000 licencias de construcción, más de la mitad a nombre de tres pensionistas que nada tenían que ver con la construcción.[4][5] A este periodo se le conoció más tarde como el saqueo de Palermo, ya que el boom llevó a la destrucción del cinturón verde de la ciudad, y las casas que daban gracia arquitectónica dieron paso a bloques de apartamentos sin carácter y de mala calidad. Mientras tanto, el centro de Palermo se desmoronaba.[6] En una investigación de 1964, Lima tuvo que admitir que conocía a La Barbera, uno de los mafiosos más poderosos de Palermo. La elección de Lima estuvo apoyada por la mafia. Repitió cargo como alcalde entre 1965 y 1968 [1].
Primeras conexiones con la mafia
Como alcalde de Palermo, Lima organizó una inusual y lucrativa concesión para recaudar impuestos a los primos Ignazio y Nino Salvo, dos poderosos miembros de la mafia de Salemi en la provincia de Trapani como compensación por su lealtad apoyando a Lima y a la facción de Andreotti en DC. Los Salvo se quedaban con el 10%-tres veces más de la media nacional del 3,3%. De acuerdo con Tomasso Buscetta, el padre de Lima era un hombre de honor de la mafia de Palermo Centro, liderada por Angelo La Barbera y Salvatore La Barbera, y de la que la familia de Buscetta(la Familia Porta Nuova) también formaba parte. Los hermanos La Barbera ayudaron a Lima en resultar elegido. Buscetta y Lima llegaron a convertirse en buenos amigos, al punto que cada año Lima le daba entradas para el Teatro Massimo en Palermo.[7]
En ese momento esas conexiones se desconocían. Buscetta solo las reveló tras el asesinato del juez Giovanni Falcone en 1992. Ya en 1964, uno de los predecesores de Falcone, el juez Cesare Terranova, demostró de manera inequívoca las conexiones entre Lima y los La Barbera. En una acusación de 1964, Terranova escribió que "está claro que Angelo y Salvatore La Barbera (capos de renombre en el área palermitana) (...) concocían al antíguo alcalde Salvatore Lima y mantenían relaciones a fin de pedir favores (...) Los innegables contactos de los mafiosos La Barbera con el primer ciudadano de Palermo (...) consstituye una confirmación (...) de la infiltración de la mafia en diversos sectores de la vida pública".[8][9] No obstante, Lima pudo continuar en política como si nada hubiera pasado [1].
Alianza con Andreotti
En 1968, Lima fue elegido miembro de la Cámara de Diputados, superando de manera repentina a miembros ya establecidos. La alianza entre Lima y Andreotti fue beneficiosa para ambos. A pesar de que Andreotti tenía una base electoral importante alrededor de Roma, su facción no contaba con el mismo respaldo en el resto del país. Con Lima, que en algún momento contaba con el control del 25% de los miembros del partido en Sicilia, la facción Andreotti se convirtió en un verdadero grupo nacional. Si Andreotti ya había sido un importante ministro antes de su alianza con Lima, con él se convirtió en uno de los políticos más poderosos de Italia, llegando a primer ministro por primera vez en 1972. En 1974, Lima se convirtió en subsecretario económico y cinco años más tarde, llegaría al parlamento europeo [3].
En 1981, Palermo fue testigo del inicio de una sangrienta guerra mafiosa. Un nuevo grupo dominante en la mafia, liderado por Salvatore Riina de Corleone, mataron y reemplazaron a los capos tradicionales de Palermo y a sus asociados. Los Corleonesi también se volvieron contra los representantes estatales y políticos, como el senador comunista Pio La Torre, el general de los carabinieri Carlo Alberto dalla Chiesa, designado por el prefecto de Palermo para luchar contra la mafia, y Rocco Chinnici, fiscal jefe de Palermo. Una creciente protesta pública exigió a los demócratas cristianos que limpiaran su casa en Sicilia. El alcalde de Palermo, un protegido de Lima, fue obligado a dimitir, y la facción siciliana de Andreotti estaba a la defensiva. En el maxi proceso contra la mafia de mediados de los 80, dos de los más próximos colaboradores de Lima, los primos Nino y Ignazio Salvo, fueron condenados como miembros de la mafia.
Mientras estaba en Sicilia, Lima utilizaba el coche blindado de los Salvo. Nunca fue parte de una investigación criminal debido a la negativa tanto de testigos como de fiscales. Tomasso Buscetta, cuyos testimonios como pentito durante el maxi proceso, fueron decisivas para condenar a muchos capos, rechazó hablar sobre las relaciones entre Cosa Nostra y los políticos. Le dijo a Falcone: "Te he dicho varias veces que no voy a hablar de esto hasta que llegue el momento oportuno. Sería extremadamente estúpido teniendo en cuenta que la misma gente de la que hablamos sigue activa en la escena política" La Corte Suprema de Casación de Italia, que es la última instancia de apelación, dictaminó en octubre de 2024 que Andreotti tenía "amigos y lazos directos" con la mafia,[10][11][12] particularmente con miembros destacados del ala moderada de Cosa Nostra como Stefano Bontate y Gaetano Badalamenti, y que había sido favorecido por la conexión entre ellos y Lima.
Asesinato

El 12 de marzo de 1992, Lima iba camino a Palermo con su chofer cuando un sicario en moto disparó a los neumáticos. Tras detenerse el coche, Lima salió corriendo e intentó huir, pero el sicario le disparó en la espalda y luego lo remató con una bala en el cuello, tras lo cual huyó. El asesinato tuvo lugar tres semanas después de las elecciones nacionales, consideradas como un momento crucial en la política italiana. Su asesinato también marcó un punto de inflexión en las relaciones entre la mafia y sus referentes en política. La mafia se sintió traicionada por Lima y Andreotti. En su opinión habían fallado en el bloqueo a la confirmación de la sentencia del maxi proceso por la Corte Suprema de Casación en enero de 1992,que confirmó el teorema de Buscetta, según el cual Cosa Nostra era una organización jerárquica única dirigida por la Comisión de la Mafia Siciliana y que sus líderes podían ser considerados responsables de actos criminales cometidos para beneficiar a la organización. En septiembre de 1992, la mafia asesino a Ignazio Salvo, el prominente hombre de negocios de la mafia que había sido cercano a Lima.
La mafia había contado con Lima y Andreotti para que fuera Corrado Carnevale quien revisara la sentencia. Conocido como el "asesino de sentencias", había conseguido anular muchas condenas de la mafia basándose en tecnicismos insignificantes. Carnevale se tuvo que retirar por la presión pública y por Giovanni Falcone, que en ese momento había sido destinado al ministerio de justicia. A pesar de que sirvió bajo un gobierno liderado por Andreotti, Falcone fue respaldado por el ministro de justicia Claudio Martelli. En 1998, varios capos de la mafia fueron sentenciados a cadena perpetua por el asesinato de Lima, incluido Salvatore Riina. Tomaso Buscetta, motivado por los asesinatos de Falcone y Borsellino, decidió romper su silencio sobre los lazos entre Cosa Nostra y la política. Declaró haber conocido a Lima desde finales de los 50. El 16 de noviembre de 1992, Buscetta testificó ante la comisión antimafia presidida por Luciano Violante sobre los lazos entre Cosa Nostra y Lima y Andreotti. Indicó que Lima era el contacto de la mafia en la política italiana. Buscetta testificó: "Salvo Lima era, en efecto, el político al que Cosa Nostra acudía a menudo para resolver los problemas cuya solución estaba en Roma".
Otros testigos confirmaron que a Lima le habían ordenado específicamente arreglar la apelación del maxi proceso en la Corte Suprema de Casación y que fue el no conseguirlo lo que supuso su asesinato. Gaspare Mutolo afirmó: "Sabía que si había problemas que tenían que solucionarse en Roma, Lima era la persona a la que había que acudir.Fue asesinado porque no cumplió, o no pudo cumplir, los compromisos que había adquirido en Palermo. El veredicto de la corte suprema fue un desastre. Tras conocerse, estábamos como perdidos. Fue como una dosis de veneno para los mafiosos, que nos senetíamos como animales heridos. Es por eso que se llevaron a cabo las masacres. Algo tenía que pasar. Me sorprendí cuando gente que tenía sentencias de ocho años de prisión por cumplir empezaron a entregarse. Entonces asesinaron a Lima y lo entendí". Según Mutolo, "Lima fue asesinado porque era el mayor símbolo del mundo político que, tras hacer favores a Cosa a cambio de sus votos, no fue capaz de proteger los intereses de la organización en el momento de su juicio más importante".
Legado
Si bien las acusaciones de su asociación con la mafia se asumen como certeras, nunca fue formalmente acusado o sentenciado por esos cargos, nunca se supo si llegó a ser un miembro de pleno derecho de la mafia. Las sospechas de que tenía relaciones con Cosa Nostra habían aparecido en varios informes de la comisión antimafia, y la cámara de diputados rechazó hasta en cuatro ocasiones acciones contra él. En 1993, la comisión antimafia liderada por Luciano Violante concluyó que había fuertes indicadores de relaciones entre Lima y miembros de Cosa Nostra. Según Leonardo Messina "Lima se convirtió en un prisionero del sistema. Antes de esta última generación, ser amigo de un mafioso era facil para todo el mundo (...) Era un honor para un mafioso que un político acudiera a una boda o un bautizo (...) Cuando un mafioso veía a un político se quitaba el sombrero y le ofrecía un asiento". Con el ascenso al poder de los Corleonesi, esto cambió profundamente. Messina dijo: "Ahora, es una imposición: haz esto o lo otro".
En el juicio por el asesinato de Lima en 1998, Giuseppe Calò, Francesco Madonia, Bernardo Brusca, Salvatore Riina,Giuseppe Graviano, Pietro Aglieri, Salvatore y Giuseppe Montalto, Salvatore Buscemi, Nenè Geraci, Raffaele Ganci, Giuseppe Farinella, Benedetto Spera, Antonino Giuffrè, Salvatore Biondino, Michelangelo La Barbera, y Simone Scalici fueron condenados a cadena perpetua, mientras que Salvatore Cancemi y Giovanni Brusca fueron sentenciados a 18 años de prisión y los colaboradores de la justicia Francesco Onorato y Giovan Battista Ferrante (quien confesó el crimen) fueron sentenciados a 13 años como autores materiales de la emboscada. En 2003, la Corte Suprema de Casación anuló la cadena perpetua a Pietro Aglieri, Giuseppe Farinella, Giuseppe Graviano y Benedetto Spera.