Como consecuencia de abrirse una vía que partiendo de la
calle de Santiago llegase hasta la
Catedral o sus proximidades, se pensó también en enlazarla desde lo que llamaban
plazuela de Orates hasta dicho extremo final, y se trazó un tramo de calle con un gran error, por cierto, pues ni la dirección de su eje iba al centro de la fachada de la Catedral ni se dio amplitud al frente del monumento. A esa nueva calle se la dio por título el de «calle de Cascajares», en memoria del Cardenal Don
Antonio María Cascajares y Azara, que estuvo al frente de este arzobispado de 1891 a 1901, habiendo sido antes obispo prior de las Órdenes militares en la sede de Ciudad Real (1881) y de Calahorra (1883). En 1895 obtuvo la púrpura cardenalicia, y trasladado de Valladolid a la diócesis de Zaragoza, falleció en Calahorra en 27 de Julio de 1901 cuando esperaba la bula para tomar posesión de la sede última para que había sido nombrado. Fué primeramente militar, del arma de Artillería, habiendo obtenido la licencia absoluta en 1857 para dedicarse a la carrera eclesiástica. Había nacido en Calanda (Teruel) en 1834. Por línea paterna descendía de los barones de Bárcabo y por la materna de los Marqueses de Niviano. El expediente para la apertura de la calle se inició en 1883.