Calle de Miguel Íscar
calle de Valladolid
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La calle de Miguel Íscar es una vía urbana de la ciudad española de Valladolid.
| Calle de Miguel Íscar | ||
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| Tipo | Calle | |
| Localización | Valladolid (España) | |
| Se conecta con | plaza de España y plaza de Zorrilla | |
| Coordenadas | 41°38′54″N 4°43′40″O | |
| Nombrado en referencia a | Miguel Íscar Juárez | |
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Descripción y características
Vial amplio situado en una situación céntrica, la calle fue levantada sobre el cauce del ramal sur del río Esgueva, datándose ya en 1862 el proyecto de encauzamiento.[1] El terreno habría sido antaño uno de los límites de la morería o aljama de Valladolid.[2] Su nombre rememora al alcalde de Valladolid Miguel Íscar Juárez.[3] En la fachada del número 15 de la calle, el maestro de obras Antonio Ortiz de Urbina hizo uso de ornamentación modernista.[4] Otro maestro de obras, Modesto Coloma, también dejaría su impronta en la calle, con proyectos como los de las casas de los números 4 y 14.[5]
Aparece descrita en Las calles de Valladolid de Juan Agapito y Revilla de la siguiente manera:
En el centro de la población, es esta, sin embargo, una calle moderna, amplia, de magnífico aspecto, cuyo trazado y formación no costó grandes dispendios al Ayuntamiento. Construida, en gran parte, sobre el ramal Sur del Esgueva, se aprovecharon aquellas superficies de terreno que daban al cauce, sus orillas, lo que fué el Matadero del Rastro, y se terraplenó todo ello, encauzando y cubriendo el río Esgueva, que por ese lado ofrecía un aspecto no muy agradable, que digamos. Lo que no se estudió bien en la calle fueron las rasantes que a las líneas de casas se señalaron, por lo menos la de los impares, regularizadas algo en la otra acera y en la calzada, modernamente. El proyecto de encauzamiento y calle se proyectó ya en 1862.Calle que se supuso al principio habría de ser de gran porvenir, se la rotuló con el nombre de «calle de Miguel Íscar», precisamente porque Don Miguel Íscar Juárez fué Alcalde de Valladolid, de Real orden, tomando posesión de la Alcaldía en 16 de Marzo de 1877 y cesando en ella el 8 de Noviembre de 1880, por fallecimiento ocurrido en Madrid, cuando desempeñaba, con otros regidores, una comisión para gestionar varios asuntos relacionados con la ciudad.
La actuación de Don Miguel Íscar en la Alcaldía fué muy activa, laboriosa y fructífera, pues a sus iniciativas se debieron la terminación del Matadero que se construía en el Prado de la Magdalena; la de la cubrición del Esgueva en varios puntos; la regularización de algunas calles; los proyectos de prolongación de la calle de la Platería, de muchísima importancia, pero ni empezada entonces, y de la de Mendizábal hasta la de Miguel Íscar; el derribo del Consistorio viejo e iniciación de otro, ya en este siglo, con proyecto nuevo; la construcción de los tres Mercados del Val, Portugalete y Campillo; y la reforma total del Campo Grande, que años después se ha convertido en un hermoso parque, envidiado por muchas ciudades españolas de más categoría que Valladolid.
La circunstancia de suceder el óbito de Don Miguel Íscar en Madrid, siendo alcalde de nuestra población y practicando trabajos en favor de la ciudad, dio a su entierro verdadero carácter de suceso extraordinario, sumándose aquel día 12 de Noviembre, en que sus restos mortales fueron conducidos al cementerio de Valladolid, todas las clases sociales que amargamente sintieron la desgracia que la ciudad lloraba al perder un buen Alcalde, cuyo recuerdo aún perdura.
Había nacido Don Miguel Íscar, procedente de modesta ascendencia, en Matapozuelos el 8 de Mayo de 1828, y su ocupación ordinaria la tuvo en empleos de casas particulares y sociedades que apreciaron y estimaron siempre la laboriosidad del hombre honrado y caballeroso.
La ciudad no fué ingrata con su bien recordado Alcalde, y además de poner su nombre a la calle a que se refiere esta nota, le dedicó la fuente llamada de la Fama en el mismo Campo Grande, proyecto de Don Antonio de Iturralde, y colocó su busto de bronce, hechura de Aurelio Rodríguez V. Carretero, en los jardines del parque que él comenzó con grandes alientos.
