Calle del Cardenal Mendoza
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| Calle del Cardenal Mendoza | ||
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| Tipo | Calle | |
| Localización | Valladolid (España) | |
| Coordenadas | 41°39′05″N 4°43′11″O / 41.651262925976, -4.7196161688225 | |
| Nombrado por | Pedro González de Mendoza | |
La calle del Cardenal Mendoza es una vía urbana de la ciudad de Valladolid, España.
Aparece descrita en Las calles de Valladolid de Juan Agapito y Revilla de la siguiente manera:
Fue esta una calle que, aun existiendo en el siglo XV, desde sus finales fue adquiriendo importancia por las fundaciones que allí se hicieron, todas de interés y citadas con encomio.En ella hubo unas casas «que fueron de Diego Arias, en el barrio de Sant Esteban», como dijo el Cronicón de Valladolid, y esas casas de Diego de Arias de Ávila, contador mayor de Enrique IV, su secretario y escribano mayor de sus privilegios y confirmaciones, y que fueron del obispo de Segovia Don Juan Arias de Ávila, las compró el Gran Cardenal de España Don Pedro González de Mendoza y en ellas instaló el Colegio Mayor de Santa Cruz y tuvo su palacio el purpurado, inaugurándose el Colegio el 25 de febrero de 1484 en que se dijo la primera misa, y allí estuvo hasta que, acabadas las obras del suntuoso y magnífico edificio construido de nueva planta frente a aquel lugar, a él se pasaron los colegiales en 1492.
Todo aquel sitio que daba a la calle de la Merced fue luego del tercer hijo del Cardenal, Don Juan de Mendoza, y consta que lo era en 1501, y como se enlazaron los Mendoza, los Sandoval y los Rojas, pasó a los marqueses de Denia, fundando en el mismo sitio Doña Mencía de Guzmán, viuda de Don Diego de Sandoval y Rojas, marqués de Denia y cuarto abuelo del Duque de Lerma Don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, el monasterio de monjas bernardas de Belén, pasando el patronazgo del mismo al Duque de Lerma. Consta que existía el convento en 1538 y que se hizo en las propias casas de morada de Doña Mencía.
El Duque de Lerma pensó hacer su palacio en terrenos contiguos al monasterio de Belén, y en 16 de junio de 1600 el Regimiento, en vista de que «el señor Francisco Calderón, Regidor, ha pedido a esta ciudad de parte del señor duque de Lerma... le hiciese merced para la casa que edifica le dé el sitio de toda la ronda, cerca y barbacana que hay desde la puerta de San Juan con la casa que está del herrador echando cordel desde los pilares de la dicha casa hasta el postigo de la Merced...», accedió a lo que el Duque pretendía, y es más, diez días después, el Ayuntamiento acordaba que como «el duque de Lerma quiere edificar en esta ciudad una casa junto al monasterio de Belén... esta ciudad suplica a su majestad le haga merced de darla una real cédula para que todos los que hubieren casas al contorno las den al dicho señor duque... tasándose el justo valor», dato que ya he aprovechado otra vez, como aprovechó también Martí. Ese deseo del Duque de hacer palacio al lado del monasterio de Belén viene justificado por Cabrera de Córdoba en sus Relaciones, pues escribió el 26 de agosto de 1600: «Todavía dura la voz de que la Corte se ha de mudar a Valladolid... el duque de Lerma quiere levantar una grande casa en Valladolid, y ha llevado al ingeniero Espanoqui para que haga la planta y traza de ella». Pero de esa idea desistió porque al mes compró al marqués de Camarasa el palacio frente a San Pablo, que reformó grandemente. Lástima fue que no se hiciera la casa grande que se pensó en un principio hacer junto al convento de Belén.
En compensación de ello, el Duque aumentó la dotación del monasterio, y en 5 de julio de 1601 el Duque marqués de Denia y Doña Catalina de la Cerda, su mujer, confirmando dicha dotación, hecha un mes antes, obligaban a las religiosas a que en el plazo de ocho años hiciesen iglesia nueva «conforme a la traza... y a una planta hecha por Francisco de Mora, tracador de las obras de su majestad... la cual se ha de fundar y edificar en sitio y suelo que para el dicho efecto tiene señalado el dicho señor duque en la parte... de las casas principales que tiene y posee... contiguas al dicho monasterio que compró por el año próximo pasado». El 2 de agosto se hizo el concierto para hacer la obra con el maestro Juan de Nates «conforme a la traza y condiciones hechas por Francisco de Mora», en el término de los ocho años, iglesia que hasta 1612 no debió inaugurarse de todo punto, pues en él se puso el Sacramento. En la iglesia puso el Duque retablos de valor con pinturas de Bartolomé de Cárdenas, que los historiadores modernos de la ciudad achacaron a Federico Zúcaro, como erróneamente escribió Sangrador.
Por tales motivos se llamó a lo que estaba frente al monasterio «plazuela de Belén», y a la parte próxima a la desembocadura de la calle de Francos, donde se ensanchaba por el lado de la calle de Velardes «plazuela del Duque», figurando esta última en el plano de 1738 y en una escritura de 12 de junio de 1700 del Hospital de Esgueva.
Andando los siglos, en el XIX, tuvieron que pasarse las religiosas de Belén a las Huelgas, por el mal estado del convento; la iglesia quedó más tarde para parroquia de San Juan Bautista, en demarcación de la de San Esteban; se derribó el convento; se hizo en sus solares el Colegio de San José de PP. Jesuitas; se hundió en la madrugada del 16 de noviembre de 1924 el testero de la capilla mayor de la iglesia de San Juan, y se derribó ésta en 1930 por haber quedado en muy mal estado; al suprimirse en 1932 la Compañía de Jesús, el Colegio de San José se destinó para Instituto de segunda enseñanza, luego titulado de Núñez de Arce, Escuelas graduadas de veintiséis secciones y Academia de Bellas Artes. Ha quedado para dichas escuelas y colegio de Jesuitas.
Frente al Colegio de San José y hasta llegar al filo del Colegio Mayor de Santa Cruz, hubo una manzana de casas que llegaban hasta cerca de la calle de Núñez de Arce, que fueron derribadas, quedando todo el terreno despejado, hacia el 1870 y tantos, cuando yo iba al Instituto, entonces en la Hospedería de Santa Cruz.
El Ayuntamiento, el 10 de abril de 1863, acordó: «Se llamará Plazuela del Duque, desde la casa del Sr. Ledesma y la Iglesia de San Juan, hasta la Plazuela de aquel nombre». Ahora se llama toda ella «calle del Cardenal Mendoza», nombre puesto en este siglo en recuerdo del ciertamente insigne Gran Cardenal de España, fundador del Colegio de Santa Cruz.
Referencias
Partes de este artículo incluyen texto de Las calles de Valladolid (1937), una obra de Juan Agapito y Revilla (1867-1944) en dominio público.
- ↑ Agapito y Revilla, 1937, p. 67-69.
Bibliografía
- Agapito y Revilla, Juan (1937). Las calles de Valladolid: nomenclátor histórico. Valladolid: Casa Martín. Wikidata Q30332367.
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Datos: Q137188062

