Básicamente consiste en algún tipo de sándwich o refuerzo,[4] que hace las veces de menú principal, al que se le adicionan ingredientes varios.
Entre las opciones del menú principal se encuentran:
- Choripán
- Hamburguesa
- Pancho
- Húngara (tipo de salchicha picante)
Algunos, adicionalmente ofrecen:
Los que por su ubicación geográfica o falta de controles, escapan o evaden las estrictas normativas departamentales de Montevideo ofrecen igualmente:
En zonas fronterizas, también es posible encontrar:
- Xis (Una especie de baúru muy aplastado)
A su vez, dicho menú principal se presenta (con un precio diferencial), en las opciones común o completo. Dicha completitud, en contraposición con lo ordinario, consiste básicamente en el agregado de jamón y muzzarella y ocasionalmente, huevo frito y panceta. Además las salchichas, ofrecen presentaciones adicionales, pertinentes la tradición culinaria local: a la porteña, esto es con muzzarella por encima o con panceta, o sea envueltos en la misma.
Entre los adicionados, se ofrecen, sin costo adicional y casi sin variación, alimentos procesados y encurtidos, los que se introducen al refuerzo, sin mayor criterio, que la (previamente exigida) petición del cliente:
- Morrón
- Arvejas
- Choclo
- Hongos (de tipo criollo o de pino)
- Pickles (zanahoria, cebolla y coliflor, todos mezclados)
- Ají catalán (Especie de chile de picor suave) [5]
- Pepinillos
- Salsa criolla (o más comúnmente una reminiscencia de esta, hecha base de tomate triturado y cebolla)
- Chimichurri
- Perejíl y ajo
- Papas pay
Casos muy excepcionales, también incluyen:
Y volviendo necesariamente al caso de evasión o no sujeción a las normas, elementos frescos, muy utilizados para refuerzos, como lo son:
- Lechuga
- Tomate
- Cebolla
- Huevo duro
Por último, dentro de los adicionales sin costo, se ofrecen salsas de tipo industrial:
- Mayonesa
- Mostaza
- Salsa golf
- Picantina (vetusta salsa de mostaza y ají, que gasta aquí su último nicho comercial)
- Cheddar (una densa pasta novedosa, que desafía el paladar de los más aventurados)
El ofrecimiento gratuito y sin límites de estos ingredientes adicionales, a la fin de únicamente satisfacer en hambre con mayor amplitud, da lugar a una mezcla de sabores, casi indiferenciable, marcada por el "acopio y la yuxtaposición" y que, dada la naturaleza finita en la dimensión de un refuerzo, tienden a escapar al mismo, contradiciendo de esta manera el objetivo inicial del sándwich.[6]
Un pedido en uno de estos locales, suele conducir necesariamente a la siguiente pregunta:
-¿Que le vas a poner?
El diálogo finaliza, con una enumeración necesaria de algunos de estos ingredientes.
En el caso del incauto, el tímido y el glotón, suelen contestar:
- De todo- tanto con el fin de incrementar su porción o de ahorrarse la enumeración referida, el nada como respuesta, aunque válido para algún fin, es casi inaudito.