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Casa de Ayala

familia noble From Wikipedia, the free encyclopedia

La casa de Ayala fue un linaje de la nobleza española con orígenes en la Casa de Haro. Miembros de esta casa se casaron con miembros de otras familias nobles de alta influencia, tales como los Álvarez de Toledo,[2] los Hurtado de Mendoza,[3] los Fernández de Córdoba, entre otros.

Orígenes

La casa de Ayala era una rama menor de la Casa de Haro, si bien el Señorío de Ayala llevaba existiendo desde el siglo XI,[4] no se estableció una familia que tuviese de manera continua este título, pero con el matrimonio de Pedro, nieto de Sancho López de Haro (hijo de Lope Díaz II de Haro) con Elvira Sánchez de Gamboa (descendiente de los primeros VI señores de Ayala), [5] el señorío pasó de manera definida a esta rama menor de la Casa de Haro que pasaría a llamarse "Casa de Ayala".

Lista de Señores de Ayala desde el siglo XIV

Retrato del 1er conde de Ayala con su esposa Mariana de Ulloa e hijos: Antonio y María.

Para sus descendientes véase Condado de Ayala.

Miembros importantes del siglo XIV

  • Fernán Pérez de Ayala: sucedió a su hermano mayor Sancho Pérez de Ayala como Señor de Ayala tras el morir sin hijos en c. 1332, la posesión de este señorío le fue confirmada por Alfonso XI tras ser armado caballero. Fernán fue un destacado noble, diplomático y escritor castellano, cuyo ascenso ejemplificó el surgimiento de una nueva nobleza ligada al servicio monárquico. Educado en Aviñón por su tío el cardenal Pedro Gómez Barroso de Sotomayor. Casó con Elvira Álvarez de Ceballos hija primogénita de Diego Gutiérrez de Ceballos y Juana García Carrillo.[12] A lo largo de su carrera política y militar, sirvió como embajador en Francia y Aragón, y sofocó revueltas en Las Encartaciones bajo las órdenes de Pedro I de Castilla. Aunque inicialmente apoyó a este monarca en la "guerra civil" castellana, en 1366 cambió de bando junto a su hijo el futuro canciller Pedro López de Ayala para respaldar a Enrique de Trastámara, quien lo recompensó nombrándolo adelantado mayor de Murcia y merino mayor de Asturias. En sus últimos años, expandió significativamente su patrimonio adquiriendo los valles de Llodio, Orozco y Oquendo. Dedicado a consolidar y prestigiar su linaje, otorgó fuero a Ayala, redactó en 1371 el Libro del linaje de los Señores de Ayala e instituyó un mayorazgo en 1373. Finalmente, fundó el monasterio dominico de Quejana, donde profesó como monje y fue sepultado tras su fallecimiento a los ochenta años.
Representación de Pedro López de Ayala en un retablo medieval en el Instituto de Arte de Chicago (c. 1396)
  • Pedro López de Ayala: Hijo de Fernán Pérez de Ayala, conocido como el canciller Ayala, fue un eminente estadista, militar, diplomático e historiador alavés. Aunque inició su carrera en la corte de Pedro I, en 1366 decidió, junto a su padre, abandonar al monarca debido a sus crueldades y pasarse al bando del pretendiente rebelde, Enrique de Trastámara. Su linaje fue uno de los linajes que pasó al primer plano social y político de la corona de Castilla con la instauración de la dinastía Trastámara. Esta decisiva adhesión le valió una cascada de mercedes y señoríos (como Llodio y Orozco), así como el cargo de alférez mayor de la Orden de la Banda. Combatiendo por el nuevo régimen, fue capturado tras la batalla de Nájera (1367) por el Príncipe Negro, siendo liberado tras el pago de un rescate. Bajo el reinado de Juan I de Castilla, destacó en misiones diplomáticas clave en Aragón y Francia,[13][14] donde el rey Carlos VI de Francia lo nombró su camarero. Volvió a caer prisionero en la derrota de Aljubarrota (1385) frente a Portugal; durante este severo cautiverio compuso su célebre Libro de la caza de las aves y parte del satírico Rimado de Palacio. Tras su liberación, formó parte del Consejo de Regencia durante la minoría de edad de Enrique III de Castilla y, en 1398, culminó su carrera al ser investido canciller mayor de Castilla. Dedicó sus últimos años a la política exterior y a una prolífica labor literaria, destacando sus rigurosas Crónicas reales. El célebre canciller Ayala, al final de sus días, estableció una división de su descendencia con Leonor de Toledo y Guzmán en dos ramas independientes: la de su primogénito Fernán Pérez se establecería en Álava (la llamada Rama Palentina), en el solar ancestral del linaje; la de su hijo segundo Pedro López se asentaría en Toledo (la llamada Rama Toledana).[15] Falleció en Calahorra en 1407 y sus restos reposan en el conjunto conventual de Quejana.
  • Diego López de Ayala: Hermano del anterior, fue un noble castellano de la segunda mitad del siglo XIV afincado en Toledo, cqsó con Teresa de Guzmán quien era hija del camarero mayor del rey Pedro I, los datos sobre su trayectoria son escasos; aunque tradicionalmente se le ha atribuido la herencia del señorío de Cebolla,[16] los registros confirman que fue su hija Elvira de Ayala quien adquirió dicho señorío y el castillo de Villalba en 1396 junto a su esposo, el señor de Oropesa.[17]
  • Inés de Ayala: Hermana del anterior, casó con Diego Gómez de Toledo, I señor de Casarrubios del Monte, I señor de Arroyomolinos y de Valdepusa. Este fue uno de los últimos nobles en cambiar de bando, dejando de apoyar a Pedro I en 1366.[18]
  • Mencía de Ayala: Hermana de la anterior, se casó con Beltrán Vélez de Guevara y en 1375 heredó de su madre el rico patrimonio y la casa solar de los Ceballos, bienes que su padre blindó mediante la institución de un mayorazgo para sellar una alianza estratégica con los Guevara. Lejos de ser una figura pasiva, Mencía ejerció el señorío de forma efectiva, promulgando ordenanzas en la villa de Escalante en 1390 y defendiendo los privilegios militares de sus vasallos ante el rey en 1410. A su muerte en 1413, legó de forma independiente este patrimonio a su hijo segundogénito, Beltrán de Guevara,[19] logrando así que el linaje y los bienes de los Ceballos mantuvieran su autonomía frente a la línea principal de la Casa de Guevara.
  • Aldonza de Ayala: Hermana de la anterior, fue camarera mayor de la reina Juana Manuel quien le otorgó importantes mercedes en Guadalajara, y fue la segunda esposa de Pedro González de Mendoza, con quien expandió el poderío de su linaje, que llegaría a ser uno de los más poderosos del reino. Tras enviudar en 1385, asumió con amplios poderes la administración total de la Casa de Mendoza, financiando campañas militares y ejerciendo de forma destacada como jueza árbitra en conflictos de tierras.[20] Aunque poseía un vasto patrimonio propio repartido entre Álava, Toledo y la Alcarria, su control vitalicio sobre los bienes familiares desató un duro enfrentamiento legal con su primogénito, Diego Hurtado de Mendoza, quien terminó apartándola del gobierno de la casa.[21]
  • Leonor de Ayala: Hermana de la anterior, casó con Fernando Álvarez de Toledo el Tuerto,[22] II señor de Valdecorneja y Robledo. De su matrimonio descienden todos los Duques de Alba pues su nieto por su hijo primogénito, García, fue Fernando Álvarez de Toledo y Sarmiento I conde de Alba.
  • Elvira Álvarez de Ayala: Casada con el alguacil mayor de Sevilla Alvar Pérez de Guzmán, Elvira de Ayala quedó viuda de forma prematura en 1394, asumiendo con notable autonomía el control de sus señoríos andaluces y la tutela de sus hijas menores. A diferencia de su hermana de nombre Mayor quien su madre Leonor tuvo mucha influencia, ella gestionó sus posesiones de forma independiente, pactando el ventajoso matrimonio de su primogénita con la casa de Zúñiga y defendiendo con firmeza sus dominios hasta su fallecimiento, ocurrido entre 1432 y 1435 en medio de un litigio territorial con la señora de Moguer.[23]
  • Mayor de Ayala: Hermana de la anterior, fue una noble castellana de cuya vida se conocen pocos datos documentados. Casó con Ruy Díaz de Mendoza señor de Mendívil y montero mayor del rey Enrique III de Castilla como parte de las alianzas estratégicas de su linaje, quedó viuda de forma prematura en 1404; a partir de ese momento, asumió la tutela de sus dos hijas menores y las riendas del señorío, apoyándose en sus padres y especialmente en su madre, Leonor de Toledo, para concertar matrimonios ventajosos que aseguraran el futuro de sus herederas.
  • Teresa de Ayala: Hija de Inés de Ayala, fue una influyente noble y monja dominica que ejerció como priora del monasterio de Santo Domingo el Real de Toledo, consejera real y señora de Móstoles. Considerada una de las personas más acaudaladas de Toledo a finales del siglo XIV,[24] destacó por su estrecha vinculación con la realeza de la época, su gran capacidad para administrar extensas propiedades y por ser la madre de María de Castilla, hija ilegítima del rey Pedro I.
  • Pedro Suárez de Toledo y Ayala: Hermano de Teresa de Ayala, fue un destacado ricohombre de Castilla, II señor de Casarrubios del Monte, I señor de Arroyomolinos, y alcalde y notario mayor de Toledo. Armado caballero de la Orden de la Banda por Juan I de Castilla, falleció en 1385 luchando contra los portugueses en la batalla de Trancoso. Aunque en su testamento de 1376 había nombrado heredero a su hijo natural Gutierre y, en su defecto, a su hermana Teresa de Ayala (priora de Santo Domingo el Real), su muerte puso fin al linaje directo masculino de su señorío; no obstante, a través de la línea femenina, se convirtió en tatarabuelo materno del rey Fernando el Católico. Sus restos, inicialmente previstos para Casarrubios, reposaron en el convento de Santa Isabel de los Reyes de Toledo hasta que su sepulcro fue vendido al Museo Frederic Marès de Barcelona.[25]

Miembros importantes del siglo XV

María de Sarmiento (derecha) orando junto a su suegra Leonor de Toledo y Guzmán en el retablo de San Juan de Quejana (Art Institute of Chicago)
  • Fernán Pérez de Ayala (m. 1436): Hijo de Pedro López de Ayala, fue un destacado noble castellano que ejerció importantes cargos jurisdiccionales y militares a caballo entre los siglos XIV y XV, sirviendo como adelantado mayor de Murcia, merino mayor de Asturias y, de forma prolongada, como merino mayor y corregidor de Guipúzcoa, además de heredar de su padre el cargo de alférez mayor de la Orden de la Banda. Casado con María de Sarmiento y Castilla, señora de Salinillas y bisnieta del rey Alfonso XI de Castilla, consolidó el prestigio de su linaje en el norte peninsular. Tras otorgar testamento conjunto con su esposa en mayo de 1436, falleció ese mismo año y fue sepultado junto a ella en el convento de San Juan de Quejana, donde aún reposan sus restos.[26]
  • Pedro López de Ayala el Tuerto: Hermano menor de Fernán, fue apodado "el Tuerto" por perder un ojo en el cerco de Antequera en 1410, fue una figura fundamental para su linaje al comprar las tierras de Fuensalida en 1404 y fundar allí su mayorazgo. En 1445, el rey Juan II de Castilla le donó el señorío de la villa en pago a sus servicios, convirtiéndose en su primer señor, además de ejercer los cargos de aposentador mayor del rey, alguacil mayor de Toledo y alcaide de sus alcázares. Fallecido en 1450, su memoria quedó ligada a la posteridad tanto por el arraigo de su Casa en Fuensalida como por protagonizar, junto a su esposa, la famosa leyenda El beso de Gustavo Adolfo Bécquer.
  • Inés de Ayala: Hija de Pedro Suárez de Toledo y Ayala y Juana Meléndez de Orozco, fue la III señora de Casarrubios del Monte. Se casó con Diego Fernández de Córdoba y falleció en 1453 recibiendo sepultura en la iglesia del convento de Santa Isabel de los Reyes en Toledo.
  • María de Ayala y Sarmiento: Hija de Fernán Pérez de Ayala II, fue su heredera debido a que su único hijo varón, Pedro, murió sin hijos. María se casó con García de Herrera y Rojas, I señor de Ampudia y falleció antes de 1454.[27]
  • Constanza de Ayala: Hija de Fernán Pérez de Ayala II y María de Sarmiento y Castilla, Constanza de Ayala pertenecía a dos de los linajes más prestigiosos de Castilla. Tras enviudar en 1422 de su esposo Pedro Vélez de Guevara, asumió la tutoría legal de sus hijos menores y gobernó con mano firme la Casa de Oñate durante más de una década,[28] defendiendo sus intereses frente a revueltas en el Valle de Léniz, usurpaciones clericales y conflictos con la villa de Mondragón. En los años siguientes, reorganizó su patrimonio mediante permutas con su hermano, mantuvo un papel activo junto a su primogénito al alcanzar este la mayoría de edad y, tras ser desplazada por su segundo hijo, enfocó sus esfuerzos en la gestión de sus propias posesiones y en la beneficencia, destacando como fundadora del hospital de Ameyugo.[29]
  • Pedro López de Ayala el Sordo: Hijo de Pedro López de Ayala "El Tuerto", fue una figura clave en Toledo, donde ejerció como alcalde mayor y alcaide de sus alcázares. Además de desempeñarse como aposentador mayor del rey Juan II de Castilla y alférez mayor de la Orden de la Banda, ordenó edificar a comienzos del siglo XV el Palacio de Fuensalida en Toledo. En reconocimiento a su lealtad y apoyo, el rey Enrique IV de Castilla le otorgó en 1470 el título de primer conde de Fuensalida, dignidad en la que le sucedería su hijo Pedro López de Ayala y Silva, fruto de su matrimonio con María de Silva.[30]
  • Marina de Ayala Córdoba y Toledo: Hija de Diego Fernández de Córdoba e Inés de Ayala, fue la IV señora de Casarrubios del Monte. Contrajo matrimonio en 1425 con Fadrique Enríquez,[31] almirante de Castilla y II señor de Medina de Rioseco.
  • Elvira de Ayala y Herrera: Hija de Maria de Ayala y Sarmiento y Pedro Garcia de Herrera, residió durante muchos años en el palacio fortificado de Fuentidueña, residencia familiar construida por su esposo, Pedro de Luna y Manuel, tras tomar posesión del señorío en 1446 y lugar donde nacieron sus hijos. A su fallecimiento, fue sepultada junto a su marido y varios de sus descendientes en el convento de San Francisco de la misma localidad.[32]
  • Juana Enríquez y Ayala: Hija de Fadrique Enríquez y Marina de Ayala, heredó el señorío de Casarrubios del Monte en 1431 y contrajo matrimonio en 1447 con Juan II de Aragón para sellar una alianza con su poderoso linaje. Como reina de Navarra, apoyó la decisión de su esposo de retener el trono frente a sus legítimos herederos, lo que desató la guerra civil de Navarra, conflicto en el cual ejerció como regente. En 1458 se convirtió en reina de Aragón y, tras denunciar una supuesta conspiración de su hijastro Carlos de Viana, negoció con los catalanes y, a la muerte de este, logró que su propio hijo, el futuro Fernando el Católico, fuera reconocido como heredero. Nombrada gobernadora de Cataluña en 1462 y regente de Aragón en 1465, defendió con firmeza la corona frente a las rebeliones y acusaciones de envenenamiento hasta el final de la gestión de su esposo.[33]

Miembros importantes del siglo XVI

  • Mencía de Ayala y Sarmiento: Hija de Garcí López de Ayala y Herrera y María Sarmiento y Manuel, se casó a finales del siglo XV con Antonio de Fonseca señor de Coca y de Alaejos, y contador mayor de la reina Isabel I, tuvieron dos hijos, el segundo, Don Juan de Fonseca es el abuelo del I conde de Ayala. Se desconoce la fecha exacta de su muerte, pero podemos suponer que tuvo lugar en torno al año 1515, debido a que su esposo llevó en ese año a cabo su sucesión testamentaria.
  • Ginesa de Ayala y Sarmiento: Hermana de la anterior, casó con Ochoa de Salazar, señor de Portugalete en circa 1494, se desconoce se fecha de nacimiento y fallecimiento.
Retrato extemporáneo de Pedro López de Ayala en una obra del siglo XIX
  • Pedro López de Ayala (comunero): Hermano de la anterior, fue conde de Salvatierra, mariscal de Ampudia y señor del valle de Ayala, Llodio, Arceniega, Arrastaria, Urcabustaiz, Cuartango, Orozco, Valdegovia, Morillas y Orduña.[34] Su carácter impetuoso y altivo lo llevó a sostener enconados conflictos con sus propios vasallos de Salvatierra a quienes impuso fuertes cargas fiscales y abusos jurisdiccionales, con clanes banderizos rivales, con su segunda esposa Margarita de Saluces y, muy especialmente, con la Hermandad de Álava y su diputado general, Diego Martínez de Álava.[35] Movido por el deseo de frenar las aspiraciones antiseñoriales de su feudo y socavar el poder de las instituciones alavesas y de la monarquía, se unió en 1520 al bando rebelde en la Guerra de las Comunidades de Castilla,[36] llegando a ser nombrado capitán general del norte por la Santa Junta. Tras liderar varias campañas militares y cercar Vitoria, fue definitivamente derrotado en la batalla de Miñano Mayor en abril de 1521, lo que lo obligó a exiliarse en la frontera portuguesa mientras era condenado a muerte en rebeldía. Con la esperanza de obtener el perdón real, se presentó en Burgos en enero de 1524,[37] pero fue encarcelado en condiciones severas y sumido en la extrema pobreza; finalmente, murió en prisión el 16 de mayo de ese mismo año sin ser juzgado, siendo enterrado con los grilletes puestos como muestra de castigo de las autoridades.
  • María de Ayala: Hermana del anterior, fue doncella de Isabel la Católica circunstancia que la reina agradeció prometiéndole una dote valorada en dos millones de maravedís que, al parecer nunca llegaron a entregarse. y se casó con Enrique de Acuña.[38] El impago de su dote real provocó un grave conflicto con su esposo, a quien terminó desheredando en su testamento de 1496 durante una larga enfermedad. Además de dejar un litigio sucesorio entre su madre y su viudo, financió la reforma del monasterio de San Juan de Quejana y ordenó construir allí la capilla mayor para el entierro de su linaje.[39]
  • Pedro López de Ayala y Carrillo: Hijo de Alfonso de Silva (hijo de Pedro López de Ayala "El Sordo") y María Carrillo, quedó huérfano de joven y fue criado por su abuelo, quien lo presionó para vender la villa de Cedillo. En 1489 heredó el condado de Fuensalida y, tras superar un conflicto por la fortaleza de Guadamur, consolidó su poder en Toledo; aunque los Reyes Católicos limitaron sus cargos tradicionales, el rey Felipe el Hermoso le restituyó sus privilegios económicos y militares en medio de las constantes pugnas de su linaje contra los Silva. Posteriormente, sirvió durante ocho años como gobernador general de Galicia bajo el reinado de Carlos I y falleció en marzo de 1537, heredando sus bienes a su esposa y a su sobrino-nieto Pedro López de Ayala y Manrique de Lara.[40]
  • Pedro López de Ayala y Zúñiga: Nieto de Pedro López de Ayala y Manrique de Lara por su padre Pedro López de Ayala y Cárdenas, sucedió a este como VII conde de Fuensalida, se casó con Francisca Luisa Portocarrero, no tuvieron descendencia.[41]
  • Tomás Ortiz de Ayala (?): Posible descendiente de esta familia, su segundo hijo varón Agustín usaba el apellido López de Ayala, sus descendientes de éste hasta 3 generaciones después conservaron este apellido,[42] su tercer hijo de Tomás, de nombre Pedro, su hijo de este y su nieto usaban el nombre de pila Pedro[43] y sus descendientes de estos suprimian el "Ortiz de-". A su vez la mayoría de descendientes de Tomás se casaban con élites novohispanas, incluyendo familias como los Ruiz de Chávez-Villaseñor,[44] Ponce de León, Carrillo-Altamirano,[45] entre otros. La familia Ortiz de Ayala fue una de las familias más influyentes de México del siglo XVIII hasta a finales del siglo XX, dejando un importante legado cultural, político, social y económico en el país.

Referencias

Bibliografía

Notas

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