Catalina de la Cerda y Sandoval (Cigales, 17 de septiembre de 1580-Monforte de Lemos, 14 de marzo de 1648) fue una noble española conocida por sus relaciones familiares.
Francisca de Sandoval y Rojas, casada en primeras nupcias con Diego López de Zúñiga Avellaneda, II duque de Peñaranda y IV marqués de la Bañeza, con descendencia; y en segundas con Lope de Avellaneda.
Con el ascenso al trono de Felipe III en 1598, su padre se convirtió en su valido y pronto le sería concedido el título de duque de Lerma.
Nápoles, lugar de residencia de Catalina como virreina consorte de Nápoles.Libro publicado en Nápoles en 1612 dedicado a Catalina como virreina de Nápoles.
Felipe III nombró en 1610 a su marido, virrey de Nápoles, por lo que Catalina y el resto de la familia se trasladó a esta ciudad italiana. Durante su estancia en Nápoles, tuvo como confesor al jesuita Vincenzo Maggio y sufrió una conversión religiosa que la llevó a ser más piadosa.[4] En este período Catalina contribuyó a la fundación del colegio jesuita de San Francisco Javier en la ciudad que se abriría en 1621.
En 1616 su marido fue sustituido como virrey de Nápoles por Pedro Téllez-Girón y Velasco, III duque de Osuna, volviendo a Madrid.
Tras la caída en desgracia de su padre, Catalina y su marido se retiraron a Monforte de Lemos. En este lugar, cabeza de los señoríos de su marido, Catalina fundó el convento de la Concepción de monjas clarisas en 1622.
Catalina profesaría en este convento en 1633 bajo el nombre de sor Catalina de la Concepción.
Murió el 14 de marzo de 1648 en este cenobio, siendo enterrada en su iglesia donde ya descansaba su marido.
↑Cotarelo y Valledor, Armando; Bullón y Fernández, Eloy (1944). Las Jornadas Del Cardenal. Real Academia de la Historia. p.21. Consultado el 19 de abril de 2026.